Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán
Arqueología del matrimonio igualitario
Miércoles 18 de Mayo de 2016
A- A A+

Arqueología del matrimonio igualitario
Arqueología del matrimonio igualitario
(Foto: Cuartoscuro)

La arqueología del saber de Michel Foucault plantea una metodología para el análisis de la historia; me propongo hacer un análisis de la arqueología del matrimonio igualitario en Michoacán, desde luego con las reservas que esto contrae por el espacio.

Plantearnos que el matrimonio igualitario llegó a México y a Michoacán por la vida de la presión de un nuevo movimiento social de disidencia sexual sería una arrogancia, pero también lo sería pensar que es parte de un proceso de globalización sin tomar en consideración que vivimos en una sociedad compleja, que requiere ver distintas aristas para el análisis.

Nos parece que el análisis del matrimonio igualitario debe incluir la antropología del matrimonio, esto es, no solamente el proceso histórico del mismo como concepto cultural, sino a la luz de los cambios que desde los años ochenta del siglo XX han impulsado procesos sociales en el marco de la globalización; por ello vale preguntarnos cómo ha influido lo social, político, económico, ideológico, la materia de los derechos humanos, los nuevos movimientos sociales, las ideologías feministas y de disidencia sexual en la construcción de un modelo alternativo al tradicional de matrimonio que permite formar familia.

Michoacán y sus poderes públicos (espero que sea este miércoles 18 de mayo), habrán de aprobar una reforma de gran calado que hará un parteaguas en la vida política y social de las y los michoacanos para este siglo XXI; en Michoacán se romperá con la norma sexual tradicional construida desde el cristianismo que plantea matrimonios entre personas de distinto sexo, para llevar a cabo un matrimonio patriarcal, monogámico, falocrático y, para legitimarlo, religioso.

Esa figura cambiará, la Suprema Corte de Justicia se ha pronunciado para precisar que el matrimonio tal como está concebido violenta los derechos humanos, que la figura jurídica debe armonizarse a los estándares normativos internacionales para hacerlo accesible a personas del mismo sexo para conformar un matrimonio igualitario. Este mismo pronunciamiento ya lo comentó la Comisión Nacional y Estatal de los Derechos Humanos, así como en su momento el Congreso de la Unión.

En este sentido, existe un avance en otras entidades que han armonizado sus códigos civiles o familiares y cuentan con el matrimonio igualitario; así la Ciudad de México, Quintana Roo, Coahuila, Nayarit, Jalisco y ahora Campeche el pasado 10 de mayo.

El matrimonio igualitario fue solicitado por Grupo de Facto Diversidad Sexual en Michoacán y más de mil firmas de miembros de la sociedad civil, primero como sociedad de convivencia al gobernador Lázaro Cárdenas Batel; él solicito que viéramos el asunto con el doctor Lupo Hernández y éste nos pidió que diéramos trámite ante el Congreso del Estado con la diputada Citlalli Fernández González, quien presentó la iniciativa correspondiente en 2006 pero se quedó en la congeladora. En estas tareas ayudaron los entonces diputados Minerva Bautista y David Garibay, así como Alicia, del mismo Congreso del Estado.
Cuatro años después nuevamente se presentaba otra propuesta, ahora con la modificación al Código Civil para el matrimonio igualitario, esto fue en el 2010. Se lo entregamos a la diputada Guadalupe Calderón, en presencia y con el apoyo de la diputada Gabriela Molina, estuvo en aquella mañana del 3 de abril también la hoy también diputada Macarena. Pasó lo mismo, no caminó el trámite legislativo, la congeladora esperaba la iniciativa de reforma.

En esas fechas continuó el tocar puertas para posicionar el tema, la realidad se asomaba, los grupos fácticos se movían a efecto de no permitir que se tocara el tema y se adelantara.

Por lo que se tuvieron que tomar otras medidas para hacer realidad este derecho humano; el avance del matrimonio igualitario había llegado a la Ciudad de México, Coahuila y Quinta Roo; la Suprema Corte de Justicia se había pronunciado en prácticamente en todos los estados federados de México, salvo en Zacatecas y Tlaxcala. En Europa, España, Holanda, Gran Bretaña, Portugal contaban con matrimonio igualitario, y en África, en Sudáfrica; en tanto que en América, en Canadá, Estados Unidos, Brasil, Argentina.

En este ámbito, solicitamos el apoyo del doctor Gumesindo García Morelos y la Clínica de Litigio Estratégico de la UMSNH, se logró iniciar con el primer amparo, que rindió sus primeros frutos, a las 44 horas de interpuesto, las medidas cautelares se hicieron valer, Claudia y Alejandra podían contraer matrimonio en Michoacán y serían desde ya el primer matrimonio igualitario en Michoacán.

De ese amparo siguieron dos más con igual éxito; adicionalmente se tiene uno colectivo que aún está en revisión, ahora por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el cual, por cierto, formo parte del mismo, esperando que se me dejen a salvo mis derechos humanos para realizar el matrimonio en el momento que yo lo decida.

Hace unos días coincidí en un evento con el director del Registro Civil y me comentaba que se continuaban realizando matrimonios judicializados.

No obstante estos avances, el año pasado observamos que organizaciones de la sociedad civil y también algunas religiones han externado que consideran que el matrimonio igualitario atenta contra el concepto decimonónico de la norma sexual de matrimonio y, por ende, de familia.

Reglas decimonónicas y vientos anclados a la visión de Santo Tomás de Aquino siglo XIII plantean que todos debemos ser iguales, idénticos, quieren homogenizar a la población, imponiendo sus ideologías de la normalidad y naturalidad, mismas que no responden al discurso de los derechos humanos ya “positivizados” en nuestro marco jurídico desde el 2011.

La diversidad es un valor, mismo que está consagrado en nuestros marcos jurídicos, más allá de no querer y tampoco argumentar, nadie puede ser violentado en sus derechos humanos por razón de una ideología que por sí misma no se comprueba.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

La agenda de la población LGBTTTI

Violencia por prejuicio LGBTTTI

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

Sistema nacional antidiscriminatorio

Dignidad humana

Mercancía humana

Trabajo doméstico

Grupos vulnerados

Transexualidad

XLVII Asamblea de la OEA

Orgullo gay 2017

Orgullo o dignidad

Población afrodescendiente

Sistema Nacional de Protección Integral

Migración y derechos humanos, una nueva mirada

Diversidad cultural

Conflictos de pareja

Comunidad trans

Tortura

Transexualidad, transgeneridad y travestismo

Masculinidades, misoginia y machísimo

Cuidado y corresponsabilidad

Afrodescendientes invisibles

Galardón Jiquilpan

Tortura y tratos degradantes

Por la dignidad humana

Cultura de la paz

Educación y género

Discriminación a trans

Jurisprudencia 8/217

Cautiverio

La era Trump y lo diverso

Museo Béjar de Jiquilpan

Elegir

Retos 2017

Debatamos Michoacán: 2017

Diversidad sexual de 2016 a 2017

VIH/2030

Discapacidad

A 33 años del VIH

Identidad de vaquero

Personas jóvenes de Uruapan

Comisión de Puntos Constitucionales

La diversidad somos todos

Derechos humanos en la educación

Construcción de conciencia social

Debatamos Michoacán

Paz

A 40 años de la agenda gay

Los derechos de inculpado y víctima

Diálogo, tolerancia y respeto

San Antonio Molinos

Buenavista

Cartilla LGBTTTI

Osos

Desarrollo humano

Mecanismos de opresión

La muerte

Reforma y matrimonio civil

Derechos humanos y desarrollo

Diversidad y respeto

Cuerpo, mercancía, trata

La diferencia

Marco normativo LGBTTTI

Odio

Arqueología del matrimonio igualitario

Disidentes sexuales

Lo humano, la persona, su dignidad

Derechos humanos

La vejez

Rostros de violencia

Miedo, tolerancia e información

Trata de personas en México

2,500 años de opresión de la mujer

Conflicto cultural por el valor de la diversidad

Matrimonio igualitario, concubinato, familia

Bullying, disciplinar los cuerpos

San Ildefonso

Mujeres Aliadas

Matrimonio igualitario, último prejuicio

Pladiem 2015-2021

Mecanismos de seguimiento, ¿para qué?

Igualdad sustantiva (segunda parte)

Igualdad sustantiva (primera parte)

2016

Plan de Desarrollo Integral del Estado de Michoacán 2015-2021

El derecho a conocer los derechos

Visibilidad social en La Piedad

VIH, tiempo, espacios y cuerpos

Conciencia social

Día Internacional de la Tolerancia

Derechos humanos

Ambiente laboral incluyente

Consejo Estatal para Prevenir la Discriminación

Dirección de diversidad sexual y bisexualidad en Michoacán

Trabajo doméstico

Informar para transparentar

Identidad trans

Agenda legislativa 15-18

Derecho a la diferencia

Lo privado no debe volverse público

La cultura y el desarrollo

Debatamos Michoacán

ITS y el condón

Corte Interamericana, movimiento social y matrimonio igualitario

Silvano y la agenda de la dignidad humana

Laicidad

Afrodescendientes, ¿dónde están?

Hablar de los derechos humanos

Jurisprudencia 43/2015, Iglesia católica y discurso político

Jurisprudencia 43/2015

\"Cuarto Aniversario de la reforma constitucional en materia de derechos humanos\"

Intolerancia

¿El closet institucionalizado?

17 de mayo

Homofobia, democracia sexual o diversidad

Homofobia, democracia sexual o diversidad

El ombudsman

Discriminación racial

¿Quiénes son los grupos vulnerados?

Femicidio o Feminicidio, ¿cuál?

Cero VIH

Bioética, persona y sociedad

Transgresores en Morelia

Armonización

Vasco de Quiroga, salud y ciudadanía

Bando de Buen Gobierno Churintzio

Alondra y Quimi en Arteaga

El liderazgo de la discapacidad

Pedro en Tuzantla

Holocausto

Investigación

Consejo Municipal de Igualdad

Niños y niñas

El odio

La diferencia de trato social

Los derechos humanos

1 y 3 de diciembre

Agenda CNDH 2014-2019

Jóvenes por la Paz en Cuitzeo

Política antidiscriminatoria

Programa Antidiscriminatorio de Michoacán

Día Nacional contra la Discriminación

“Interculturalidad: diversidad y paz”

Federación Iberoamericana del Ombudsman

Presea Vasco de Quiroga

Convenios y seguimiento y evaluación

Discurso de odio en Durango