Alejandro Vázquez Cárdenas
Delincuencia y periodismo
Miércoles 19 de Septiembre de 2018
A- A A+

Una obviedad, el poder corruptor del narco es indiscutible y es enorme; el negocio de las drogas, cual moderna Hidra de Lerna, a la cual le cortaban una cabeza y le salían dos nuevas, genera una impresionante cantidad de dinero pues los márgenes de ganancia son gigantescos. El más que caudaloso río de dinero que fluye continuamente de los millones de adictos hasta llegar a los bolsillos de los grandes capos del narco definitivamente hace que miles de subempleados de ruinoso salario y otros que de plano son inempleables decidan  involucrarse en esta actividad, hasta sus últimas consecuencias, con tal de obtener una parte del enorme pastel de las ganancias ilícitas, sin que les importe el dolor y la ruina que ocasionan sus acciones. Su pensamiento “más vale vivir cinco años como rey y no 50 como buey” aunado a una oferta laboral escasa y mediocre, una deficiente educación, una cultura de “el que no tranza no avanza”, una visión fatalista de la vida y el altísimo índice de impunidad los hace sentirse protegidos.

Delincuencia y periodismo
Delincuencia y periodismo
(Foto: TAVO)

El negocio es gigantesco, duro, cruel y exige dedicación total. Nada de aficionados; todo está estructurado, y los escalones se ganan y cuidan con criminal determinación, los ascensos en la escala jerárquica del narco se ganan sobre pilas de cadáveres.

Un negocio de este calibre no se monta de la noche a la mañana, requiere de una gran cantidad de recursos humanos y materiales, contactos diversos, apoyos y padrinos en diversos niveles, sobre todo en estructuras policiacas, desde los niveles más bajos hasta altos funcionarios, gobernadores incluidos. Se requieren abogados, jueces "a modo", comerciantes y grandes empresarios dispuestos a servir de tapadera; banqueros e inversionistas de elástica conciencia, políticos corruptos y un largo etcétera. Y dentro de ese largo etcétera está el contar con una prensa a modo para darle un matiz adecuado a las noticias relacionadas con el narco. Minimizar el problema, atribuir ejecuciones y ajustes entre cárteles a otros actores, protestar, usando un nacionalismo barato, contra la extradición a los Estado Unidos. Y si la lucha va en serio y el gobierno y el Ejército se involucran en acciones decididas, con resultados concretos pues a pegar el grito en el cielo criticando a ocho columnas el uso del Ejército en estas tareas para finalmente pedir insistentemente que este
regrese a los cuarteles.

Colaborando activamente en la defensa del narco se encuentran los infaltables “tontos útiles” y varias ONG "patito" que promueven la opinión de que la lucha contra el narco no debe generar enfrentamientos, que no se debe molestar a los sospechosos, que deben de dejar las cosas como están, que  insisten en cuidar los  “derechos humanos” de los sicarios pero olvidando convenientemente que los policías y el Ejército también son ciudadanos y tienen “derechos humanos”; los más “leídos y escribidos” insisten en que la solución es legalizar las drogas, así, como suena, sin distinguir entre la simple marihuana y las ultra adictivas y muy tóxicas drogas sintéticas generadoras de severos daños neurológicos.  

 No se ocupan dotes de Shelock Holmes para sospechar cuales son estas publicaciones, algunas son muy transparentes y desde sus primeras planas o su portada semanal puede uno intuir de qué lado están. Para estos columnistas y editorialistas todo lo que hace el Ejército está mal, todo lo que haga el Ejecutivo no sirve o está mal planeado. Los inocentes habitantes de determinada localidad sufren terriblemente bajo una implacable "ley marcial", la Normal rural de Ayotzinapa es una tranquila y apacible institución académica al nivel de Yale o Harvard, y así, en diversos tonos e intensidades se dedican a sabotear y criticar la lucha contra el narco. Ciertamente muchos lo hacen de buena fe, otros por ignorancia, pero muchos otros lo hacen con pleno conocimiento de causa, lo hacen sencillamente  porque para eso están pagados.

¿Qué hacer? evidentemente nunca vamos a encontrar un recibo de honorarios con todos los requisitos fiscales que muestre la relación entre un diario o revista nacional, sus “columnistas” estrellas con un cártel de la droga. Eso es candoroso, pero sí podemos ampliar nuestra cultura y analizar y comparar las diversas noticias sin prejuicios ni anteojeras ideológicas. 

Eso sería lo ideal.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
Comentarios
Columnas recientes

México, entre el odio y rencor social

La depresión y la vejez, un problema que se incrementa

Cómo asaltar el poder

Los “abajoinsultantes”

Delincuencia y periodismo

Vivir en la Rumania comunista

Pacifismo

PRI, el partido que nadie quiere

Las consignas del odio

Premios Darwin

Inteligencia, Hitler y engañar con la verdad

Sectas, un fenómeno religioso y político

Elecciones aristocracia y kakistocracia

Sobre la responsabilidad

Democracia, educación y votos

Recordando al News Divine

Bulos y fake news

La salud y los políticos

La política del chantaje

El señor López Obrador y la educación

Delincuentes sexuales

Pena de muerte, ¿sirve o no?

López Obrador y su personalidad

Qué hacer después de los 60

Culpables fuimos todos

Autoridad moral y las redes sociales

Paz a toda costa, ¿eso queremos?

Criminales y maltrato animal

Ideologías totalitarias

Justicia, al servicio del poder

Pactar con el narco

Una alternancia fallida

La objetividad y el periodismo

Suicidio en el anciano

Incitatus, el Senado, el IFE y el PRI

Lectura, un hábito en extinción

Trastorno paranoide, datos

Hablando de diputados

Llegar a viejo, datos

Cuba, peligrosidad predictiva

Pax Narca

Amanuenses, más vivos que nunca

Religiones y sectas

Nicolás Chauvin, ignorancia y necedad

Cuando nos negamos a ver, el caso de la CNTE

La salud y los políticos

Votar con el hígado

Ignorancia radioactiva

Tomar decisiones. No todos pueden

Pertenecer a la izquierda

Fanatismo y política

Congreso sordo y caro

Productos milagro, las ganas de creer

Un partido sin remedio

Intelectuales y la violencia

Nuestros impuestos (no) están trabajando

La congruencia y la izquierda

La estupidez

Medicina y comercio

Tener fe, la justicia en México

Simonía y delincuencia

El cerebro de reptil

Abortar o no abortar

Cocaína, heroína, éxtasis y tachas

Hablando de genocidios

Política, odio y resentimiento

Información y noticias falsas

Hablando de totalitarismo y mesianismo

Un modelo de universidad

Feminicidios, misoginia y machismo

1° de mayo, algunos datos

Un crimen sin castigo

Con licencia para matar

México, su educación y cultura

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

No pasa nada

Corrupción, un problema severo

Philip Roth, sus libros y la vejez

Patognomónico y probable

Don Alejo, un ejemplo

Periodismo y poder

¿Son iguales todos los humanos?

La historia se repite

Notas sobre la evolución

¿Quién mato a la gallina?

Reflexiones sobre la ignorancia

Pemex, ¿petróleo de los mexicanos?

Un problema diagnóstico

Carta de Esculapio a su hijo

Secuestros en México

Fabula de la cigarra y la hormiga

Cuba y Castro, algunos datos

Trump, datos y reflexiones

Democracia y elecciones en Estados Unidos

Investigación médica, mentiras e Internet

La fábula del escorpión y la rana

Reflexiones sobre religión y ciencia

Cómo transformarse en un intelectual

El mono desnudo

Diálogo, ¿qué es eso?

Septiembre, ¿que celebramos?

Incompetentes o cómplices

Universidad Michoacana y la CUL

La democracia y los democráticos

Periodismo, sesgo y derechos humanos

Gana la CNTE

Las tres “C”

Usos y costumbres

¿Hasta cuándo?

Fanatismo y terrorismo, un peligro

Agnosticismo y ateísmo

A 28 años de un 6 de julio

Opiniones respetables

Paro médico

Miedo

Enfermedades psicosomáticas

La CNTE y sus mentiras

El toreo y la mente humana

El principio de Peter y los abogados

1º de mayo y los sindicatos

Productos pirata

Un nuevo tropiezo, la CNTE en Michoacán

La injusticia en México

Ferias y peleas de perros

Los nombres de los hijos

El “Justo Sierra” y la autonomía universitaria

Aristocracia y kakistocracia

La farsa de las terapias pseudocientíficas

PRI, un aniversario más

La educación universitaria en México

La visita del Papa

Medicina, pronóstico reservado y tanatología

El fuero ¿debe desaparecer?

Los gobernantes que merecemos

Cambio de placas, mal asunto

Escepticismo y credulidad

El debate, despenalizar o no las drogas

Terminó un mal año

Una carta para los mexicanos

Los perros no son juguetes

Silvano, el desencanto

La violencia del Islam radical 2

Islam, la violencia

Un aniversario más, la caída del Muro de Berlín

IMSS, una institución rebasada

Mentiras y medios de comunicación

Educación, ortografía y marchas

Delincuencia y medios de comunicación

Homeopatía, algunos datos