Rafael Calderón
Morelia: 190 años en la poesía
Jueves 27 de Septiembre de 2018
A- A A+

Para continuar, la entrega anterior, Concha Urquiza, es una poeta que nació en Morelia y siendo una niña su familia se fue a vivir a la Ciudad de México, pero ella un día retorna, y cuantas veces le fue posible refleja en su poesía la presencia de Morelia, e hizo notar que se enamora de la ciudad; Manuel Ponce estudia en el Seminario de esta ciudad y una vez terminados sus estudios, decide quedarse a vivir aquí y buena parte de su obra la escribió en esta ciudad. Pero con razón se ha dicho que es una ciudad de universitarios, y por esto, la Universidad Michoacana es el punto de encuentro con la cultura. Como recordar que un buen día llega José Mendoza Lara para estudiar y en la ciudad construye una obra de larga tradición por su condición de poeta y editor; algo parecido, el caso de Sergio J. Monreal, quien hoy día es quién termina escribiéndole uno de los poemas más originales para estos tiempos.
El elogio a la ciudad sucede naturalmente por versos que engrandecen o permiten de alguna manera que brille su historia, su cultura, esa red invisible de cristal o espejos: ocasión excepcional para celebrar y conmemorar su presencia como tema permanente de la poesía.

La poesía, bien puede ser el inicio de la lectura
La poesía, bien puede ser el inicio de la lectura
(Foto: Especial)

Morelia en la poesía, bien puede ser el inicio de la lectura, e inaugurarla con Manuel de la Torre Lloreda, escribió sonetos y poemas, nació el 6 de junio de 1786 en Pátzcuaro y murió en la misma ciudad el 26 de julio de 1836. Fue sacerdote independentista, cura de Pátzcuaro y Santa Clara del Cobre. Participó con el Congreso local en el cambio del nombre de la ciudad de Valladolid por Morelia el 12 de septiembre de 1828. Pronunció un florido discurso días después, mismo que fue publicado de inmediato por la Imprenta del Estado con el nombre de Discurso en el solemne aniversario de los patriotas difuntos celebrado el 17 de septiembre de 1828.

En él, tras hacer un repaso de la lucha por la Independencia, llamó a los mexicanos a mantenerse unidos frente a las acechanzas externas. Además, denunció los nexos entre una educación colonial estrecha y opresiva, la falta de un gobierno adecuado en la época del gobierno español: “Aquellos tiempos verdaderamente de obscuridad y de tinieblas, cuando la educación no tenía por objeto, sino la humillación y abatimiento; cuando se entretenía a los ingenios en cuestiones o inútiles o abstractas; reduciéndolas a un círculo pequeño de ideas; cuando se cuidaba imprimirles desde temprano como dogmas las máximas del servilismo; cuando se carecía de comunicación y de libros; y cuando el formidable tribunal (de la Inquisición) esclavizaba hasta las almas, queriendo aprisionar los pensamientos. ¡Ah!, en estos tiempos tenebrosos ¡qué grandeza de alma no se necesitaba para conocer la verdad en orden al gobierno! Entonces era necesario que el hombre dominara su siglo, que fuese superior a sus preocupaciones, que estudiara en sí mismo; en suma, que con igual trabajo al de los primeros autores, que han escrito de la ciencia política, meditara, combinara y dedujera consecuencias, subiendo de una en otra hasta descubrir los principios”. En resumen, Gerardo Sánchez Díaz, recuerda que de la Torre Lloreda tuvo una "destacada participación en el diseño de la estructura de instituciones y la administración pública republicana". En sus intervenciones estuvieron presentes sus preocupaciones y propuestas en aspectos relacionados con el destino de los bienes de los pueblos indígenas, el pago de diezmos, el patronato eclesiástico, la integración y funcionamiento de los ayuntamientos, entre otras.

Como ejemplo de su condición de poeta, un soneto sobre la fuente de la Plaza de Armas que escribe en ocasión de la muerte del obispo Fray Antonio de San Miguel, destaca, cuando dice: “¿Ves esa fuente que perenne brota/ impetuoso raudal de fluida plata,/ y en tan gruesos torrentes se desata/ que en cada uno parece que se agota?/ Pues con la profusión que así denota,/ aún la piedad de Antonio no retrata,/ ni aquella caridad que se dilata/ a la región del orbe más remota./ A suspender el curso de esa fuente/ de Átropos la violencia no es bastante,/ aunque cegarla en su principio intente,/ pues derramó un caudal tan abundante,/ que todavía su partida vertiente,/ sin sentir variación, corre constante”.

Es decir, por su parte, Concha Urquiza nació en Morelia el 24-25 de diciembre de 1910, es una poeta que, un poco de todo, se ha dicho en torno a su trayectoria: su precocidad se inició con la lectura de los clásicos españoles, griegos y latinos… (Continuará)

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

La voz poética de Miguel León-Portilla

Marco Antonio Campos y los territorios de la poesía

Marco Antonio Campos y los territorios de la poesía

Marco Antonio Campos y los territorios de la poesía

Marco Antonio Campos y los territorios de la poesía

La persistente fascinación de José Emilio Pacheco

AMLO y la cuarta transformación política de México

Ida Vitale

Del premio estatal de las artes Eréndiera

Un recuerdo para José Antonio Alvarado

190 años de poesía

Morelia: 190 años en la poesía

Morelia: 190 años en la poesía

Morelia: 190 años en la poesía

Morelia: 190 años en la poesía

Gerardo Sánchez Díaz; profesor emérito

Homenaje al poeta Virgilio

Homenaje al poeta Virgilio

AMLO: misión cumplida

Una edición excepcional: libertad por el saber

Escribir es recobrarse: Octavio Paz

Mallarmé dado a la luz por Ximena Subercaseaux

Octavio Paz: homenaje a una estrella de mar

La Universidad Michoacana y la trayectoría de los rectores

Ante la muerte de Nicanor Parra

Contraelegía: José Emilio Pacheco

En honor del novelista Jaime Martínez Ochoa

Contraelegía: el centenario de Raúl Arreola Cortés

Contraelegía: el centenario de Raúl Arreola Cortés

Contraelegía: el centenario de Raúl Arreola Cortés

Las concordancias del verbo o 70 años de Gaspar Aguilera Díaz

“La muerte del Quijote”, poema de José Antonio Alvarado

José Antonio Alvarado, in memoriam

Conmemorar la fundación de la Universidad Michoacana

Conmemorar la fundación de la Universidad Michoacana

Conmemorar la fundación de la Universidad Michoacana

El Café del Prado, en el Centro Histórico de Morelia

La poeta Margarita Michelena

Pedro Garfias, 50 años después

La hora de la política: el regidor Osvaldo Ruiz Ramírez

Lucía Rivadeneyra: “Cuenta la estoria”

Pedro Garfias 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Ramón Xirau y la poesía iberoamericana

Pedro Garfias, 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Pedro Garfias, 50 años después

Diario, páginas extraídas

El pensamiento lírico de Odisseas Elytis

Alfonso Reyes: Un puñado de citas gongorinas

Las visitas a Paseo del Guamúchil

La generación del tercer milenio

La generación del tercer milenio

Lucía Rivadeneyra: De culpa y expiación

La ruptura generacional de la poesía michoacana

Para gozar la poesía de José Antonio Alvarado

La ruptura generacional de la poesía michoacana

La ruptura generacional del medio siglo en la poesía de Michoacán

Juan Bañuelos, in memoriam

Alfonso Reyes y la ciencia de la literatura

Los pasos políticos de un peregrino

Corona de llamas: “Tu piel vuelve a mi boca”

Laboratorio para una poética del siglo XXI

La ciencia de la literatura de Alfonso Reyes

Gaspar Aguilera Díaz, entre el blues y el jazz

La Ilíada: traslado de Alfonso Reyes

Noticias de las Tesis filosóficas de Morelos

Yo no estoy a favor de los adeptos: André Breton

Gaspar Aguilera Díaz: la escritura en movimiento

Alfonso Reyes o la Grata compañía

Alfonso Reyes y su constancia poética

El turno y la presencia de Manuel Ponce

El turno y la presencia de Benjamín Fernández Valenzuela

El turno y la presencia de Concha Urquiza

El turno y la presencia de Enrique González Vázquez

El turno y la presencia de Carlos Eduardo Turón

Diario, páginas extraídas

El turno y la presencia de Tomás Rico Cano

El turno y la presencia de Francisco Elizalde García

El turno y la presencia de Alejandro Avilés

El turno y la presencia de Marco Antonio Millán

El turno y la presencia de Alfonso Rubio y Rubio

El turno y la presencia de Alfonso Méndez Plancarte

El turno y la presencia de Francisco Alday

El turno y la presencia de José Luz Ojeda

El turno y la presencia de Ezequiel Calderón Gómez

El turno y la presencia de Gabriel Méndez Plancarte

El turno y la presencia, una introducción

El turno y la presencia. Una introducción

El turno y la presencia: una introducción

Esbozo y acercamiento

Porfirio Martínez Peñaloza (1916-2016)

León Felipe, intrépida metáfora

Leer al poeta Rubén Dario

La Presea Generalísimo Morelos para José Mendoza Lara

Leer al poeta Rubén Darío

Rubén Darío, Del símbolo a la realidad

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rúben Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío

Leer al poeta Rubén Darío