Rafael Mendoza Castillo
Cultura y memoria para la cuarta transformación
Lunes 8 de Octubre de 2018
A- A A+

Empezamos recordando. Si un orden político no garantiza la vida material, emocional y espiritual de las personas, no tiene razón de existir. Sin embargo, ese orden existe, aquí y ahora, es injusto, produce desigualdad social, sufrimiento físico y emocional. Ese orden neoliberal produce y reproduce la vida material y espiritual, pero a favor de la acumulación de capital en pocas familias mexicanas. Produce malestar económico en 53 millones de personas, pero al mismo tiempo afecta la memoria histórica, ya que pretende eliminar representaciones en el imaginario de las gentes, que dieron y dan sentido de libertad y de lucha, en contra de la hegemonía de las clases dominantes.

Malestar económico en 53 millones de personas en México.
Malestar económico en 53 millones de personas en México.
(Foto: Cuartoscuro)

Es necesario recordar el pensamiento de Walter Benjamin en su tesis VI sobre la historia: “El peligro amenaza tanto la existencia de la tradición como a quienes la reciben. El don de atizar para el pasado la chispa de la esperanza sólo toca en suerte al historiógrafo perfectamente convencido de que, si el enemigo triunfa ni siquiera los muertos estarán seguros”. En ese momento que le tocó vivir a nuestro filósofo, el enemigo era el fascismo y nazismo. Y la amenaza y peligro para nuestra nación ha sido y es, desde 1982, el neoliberalismo o capitalismo financiero depredador, la oligarquía y su clase política gobernante. Cambiar lo anterior es una tarea para la cuarta transformación, a partir del primero de diciembre.

Si la memoria es el recuerdo y el olvido del sujeto, entonces, sí es importante fijarnos en las intencionalidades culturales, que los neoliberales y su clase política, producen y reproducen en el imaginario individual y colectivo. Pretender quitar del imaginario, de la conciencia histórica (lo intentó el prianismo) la idea de nacionalismo mexicano, que la nación es propietaria de su energía y de su petróleo, es olvidar las luchas políticas que dieron y continúan dando, las clases subalternas oprimidas, explotadas (campesinos, estudiantes, maestros, obreros, indígenas), en contra del capitalismo corporativo, mediático, empresarial y militar.

La lucha no sólo es contra la economía globalizadora, sino también contra la imposición de representaciones culturales, que intentan quitar la parte subversiva, la chispa de la esperanza, manifestada el primero de julio de 2018, la cual todavía existe en la voluntad popular, para destruir este orden social, que agrede al pueblo en lo físico, emocional y mental. No olvidemos las batallas históricas de la Indepedencia de Hidalgo, la Reforma de Juárez y la Revolución Mexicana de Zapata y Villa. Por eso, la cuarta transformación está obligada a dar la batalla por la soberanía y autodeterminación de la nación mexicana. De lo contrario, seremos una estrella más en la bandera de Estados Unidos.

El prianismo y la oligarquía financiera que hoy usurpa el poder político, tienen una mentalidad y una memoria que ha olvidado las ideas de rebelión, de lealtad al pueblo, de solidaridad con los pobres, con los olvidados de la tierra, los excluidos. Su memoria se llena de entreguismo, de pragmatismo, de goce con el poder y usa éste, para sí misma y su amo, la oligarquía. Es la máxima expresión de la corrupción de la política.

Es importante y necesario, criticar, cuestionar, lo referente a la cultura, porque ésta no constituye un documento neutral o inocente. Hemos podido constatar, que todas la reformas estructurales que impulsó el prianismo, la fiscal, laboral, educativa y energética, fueron apoyadas desde la televisión comercial, no con argumentos racionales, sino con mentiras e ilusiones, afirmando que habría más empleos, que ya no habría gasolinazos, mayor calidad educativa, bajar el recibo de la luz, mejorarían los salarios. Todo ello fue un engaño a la voluntad popular.
Las imágenes de la televisión monopólica y comercial han venido configurando una persona conformista, mínima, sin memoria histórica, preocupada en el cuidado de sí misma, sin sentido del otro, los demás. Esos medios construyen identidades homogéneas, que no alteren el orden constituido y que se contenten y diviertan con lo dado, lo establecido, como sistema social. Estas identidades, no llegan a constituirse en sujetos, porque viven el mudo de la conformidad e ignoran el mundo de la rebeldía y de la desobediencia, que sólo como sujetos alcanzamos, frente a la reglas, fuerzas y poderes, que impiden construir destinos históricos colectivos.

El poder constituido y su sistema neoliberal, llegó al extremo cuando impuso con la policía, una reforma educativa laboral, administrativa, clasificatoria, excluyendo a los principales actores de la educación. Además, ignoró una discusión reflexiva sobre la cultura, del proyecto de nación, de contenidos, de valores ( por eso se pide su abrogación ). Como bien afirma Walter Benjamin : “ La reforma escolar no es sólo la reforma de la reproducción de los valores, sino que al mismo tiempo es la revisión de los mismos valores”. Al poder de dominación le molesta la siguiente pregunta, ¿qué valores liberan y qué valores esclavizan? Al poder autoritario, todavía vigente, lo alteran los valores emancipatorios y le agradan los que producen seres sumisos ante el orden del capital.

Nuestra memoria histórica es una pelea política y teórica permanente, porque el poder puede usar esa memoria, ya sea falsificándola o distorsionándola, con la idea de borrar del imaginario, de la memoria de la gente, de los grupos o clases subalternas, aquellas representaciones, conceptos o valores, que les permitieron ciertas identificaciones, puntos de referencia en su trayecto histórico, como colectividades y como individuos. No es lo mismo recordar a Zapata, que a Felipe Calderón, Vicente Fox o Enrique Peña Nieto. Con el primero uno se identifica con la libertad, la justicia social y la dignidad, y con los segundos, está la identificación con la corrupción, la impunidad y la guerra. Tamaña diferencia.
Desde la izquierda, ahora con Morena en el poder, construyamos al sujeto social como resistencia y rebeldía, porque el dinosaurio no se ha retirado, quedó herido el primero de julio, en contra del neoliberalismo depredador de lo humano y de la vida en el planeta tierra-agua. Otro mundo es posible y necesario.

Sobre el autor
1974-1993 Profesor de Lógica, Historia de las Doctrinas Filosóficas y Ética en la Escuela Preparatoria “José Ma. Morelos y Pavón” , de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1977 Profesor de Filosofía de la Educación en la Escuela de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1990-1993 Asesor de la Maestría en Psicología de la Educación en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”. 1993-2000 Coordinador de la Maestría en Sociología en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José Ma. Morelos”. 1980 Asesor del Departamento de Evaluación de la Delegación general de la S.E.P., Morelia, Mich.
Comentarios
Columnas recientes

Ideas para el próximo congreso nacional de normales

Filosofía, modernidad, educación y colonización

Descolonizar y emancipar a la educación

Fortalecer y transformar a las instituciones públicas formadoras

Aborto, laicidad, vida y vida humana

Pedagogía crítica, ética y moral

El aborto, la vida y la vida humana

El saber universitario y el pensamiento crítico

La escuela no es una empresa

Fiosofía,Lenguaje Y La Cuarta Transformación

En educación no hay neutralidad ideológica

Pensar lo educativo desde la cuarta transformación

El pacto social neoliberal y la cuarta transformación

La libertad, la dicha y lo establecido

La cuarta transformación necesita nuevas instituciones

La cuarta transformación y el problema del sujeto y la identidad

Racionalidad crítica versus positivismo

Dialogar, pensar y preguntar

Pensar el mundo y la acción constituyente

México dividido y polarizado

Crítica a lo instituido en la UMSNH

La IV transformación, el poder y los símbolos.

El homo sapiens y sus creaciones

Razones para una nueva reforma educativa

La cuarta república hereda instituciones fetichizadas

Preguntas permanentes sobre la vida y la muerte

Liberemos el espacio de lo público

Ética crítica para la cuarta transformación

Cultura y memoria para la cuarta transformación

Batallas por la historia: el 2 de octubre de 1968 no se olvida

Hidalgo, la libertad y el fin elegido

Hidalgo, la memoria y la Universidad Michoacana

Educar y gobernar en la cuarta transformación

Política y ética para la cuarta transformación

Emancipación humana y pedagogía crítica

Autogestión, ética y pedagogía clínica

Perspectiva epistémica del sur para la cuarta transformación

Educador popular para la cuarta transformación

La educación como fundamento social y no como medio

La cuarta transformación con sujeto histórico

Razones para una nueva política educativa

El pensamiento crítico

Pablo González Casanova y las ciencias sociales

La oligarquía financiera no quiere dejar el poder

Lo que ocultan las campañas políticas

Campañas políticas, subjetividad e intelecuales

Ética y política con fundamentos, con principios

Campañas políticas, el capital y la dominación

El discurso tecnocrático oculta el despojo de la nación

El tiempo y el espacio como negocio

La lucha teórica y política por la educación

El neoliberalismo produce relaciones de explotación

El feminismo es un humanismo

Lo que sucede cuando la crítica y la participación se ausentan

La batalla teórica y política del normalismo

El Estado al servicio del capital

Las instituciones al servicio del neoliberalismo

Instituciones y presupuestos discrecionales

Ideas para liberar lo educativo

El lenguaje público como derecho humano

El poder, el valor y el capital

El contenido de lo educativo no es neutral

Transformemos al capitalismo corporativo y sus instituciones

¿Quién lleva las riendas en el país?

La infancia en el neoliberalismo

Las instituciones al servicio del proyecto de pocos

Pensar en la muerte es pensar en la vida humana

El poder y los fines de la educación

Estado laico e Iglesia católica

Necesidad de conciencia crítica y de sujeto

El neoliberalismo y la doctrina del shock

Modernidad, ¿para quién?

Se privatiza el contenido público de la política

Política, imaginario y educación

La vuelta al yo y la muerte del otro

Investigación educativa, poder y cultura

Relación pedagógica en la política y la cultura

La intimidad de lo educativo

Felicidad y bienestar, ¿para quién?

El sujeto de la educación y la profesionalización

Es necesario detener el neoliberalismo depredador

Racionalidad instrumental y transparencia

Conflicto entre la seguridad y la libertad

El poder del capital vigila y castiga

La memoria histórica amenazada

Democracia liberal, poder y verdad

La veda electoral se sustituye por la noticia

Sindicalismo y neoliberalismo en la UMSNH

Los riesgos de la escritura, la lectura y el pensar

15 de mayo y la lucha sigue

Violencia y pobreza contra la niñez mexicana

La impunidad y la corrupción como espectáculo

La lucha entre lo pesado y lo ligero

Estado, poder y oligarquía

El poder domina y produce fantasías

La libertad, ¿para qué y para quién?

Reforma en la UMSNH y el solitario de Rectoría

Reforma integral en la UMSNH o nada

Reforma en la UMSNH, ¿para qué?

El coro, la moral y la educación

Izquierda y derecha, ¿para qué?

La lucha entre la verdad y la post-verdad

Lucha política y crisis de identidad

La dignidad es un principio, no es un medio

No está en la mochila, sino en el sistema neoliberal

El capitalismo corporativo despoja a la nación

Construir una nueva formación social

Modificar el artículo 29 y suspender garantías

Capitalismo, Consumo y Emociones

Ética crítica y educación liberadora

Globalización y sindicalismo en la UMSNH

Palabras que engañan y mienten

La lucha entre lo reiterativo y lo disruptivo

Trump y la unidad de la oligarquía mexicana

Bloqueo histórico e individualismo obsesivo

El malestar de la vida y la muerte

Pensamiento político de Lázaro Cárdenas del RíoPensamiento político de Lázaro Cárdenas del Río

El poder de explotación y el otro

Los enemigos de la praxis de la liberación

2 de octubre y Ayotzinapa no se olvidan

La relación de poder en la UMSNH

La lógica del capital y la política

El Estado laico y la Iglesia católica

Trilogía de la oligarquía financiera

El neoliberalismo y la causa de los niños

Pensamiento crítico y moralidad

Ética y educación emancipadoras

El poder de explotación y la educación

Lo imaginario y el capital

La ética disruptiva y la educación

Pensar la educación y la pedagogía

El poder de explotación y la educación

El poder autoritario y lo social

El capitalismo corporativo y lo público

El poder de dominación y la Reforma Educativa

Razón ficticia y democracia representativa

El pensamiento único del prianismo

Política y educación, ¿para qué?

La política también se corrompe

La autonomía del saber, ¿para qué?

Pactos, ¿para qué?

La relación de explotación y la infancia

La UMSNH y su autonomía

Escribir, ¿para qué?

Del Estado de excepción al Estado de rebelión

Reforma, jubilación y pensión en la UMSNH

El normalismo: defensa teórica y política

El normalismo: defensa teórica y política

El capitalismo destruye lo humano y la naturaleza

SPUM, universidad y neoliberalismo