Rafael Mendoza Castillo
Preguntas permanentes sobre la vida y la muerte
Lunes 29 de Octubre de 2018
A- A A+

Inicio estas reflexiones con el pensamiento de Arnoldo Kraus: “En la actualidad hemos perdido la capacidad de reconocer la realidad de la muerte mientras vivimos. En épocas pasadas, la muerte tenía un carácter familiar porque los hombres reconocían que era un suceso difícil y doloroso para el cual era necesario prepararse”.

Recordemos la idea de la muerte que Juan Rulfo menciona en su cuento “Luvina”: “Sólo el peso de los muertos, el peso de la historia, mantiene a los habitantes de Luvina en el lugar. Pero si nosotros nos vamos, ¿quién se llevará a nuestros muertos? Ellos viven aquí y no podemos dejarlos solos” (símbolo nacional). Para algunos pensadores en Luvina, la vida es una espera larga, sin sentido, desesperanzada y desesperada de la muerte. Es el lugar sin futuro y el purgatorio en la tierra. Juan Rulfo, vía la literatura, le arrebató a la Iglesia católica los muertos y los pueblos originarios lo hacen, desde antes de la conquista, en su Noche de Muertos. Eso se llama autonomía moral, ética y cívica. No es poca cosa.

TAVO
TAVO
(Foto: TAVO)

La humanidad, los pueblos y sus culturas, desde diversas visiones, concepciones, sentimientos, pensamientos y discursos, han venido ofreciendo respuestas sobre el problema, misterio o milagro, de la vida y la muerte. Lo anterior constituye un núcleo problemático (preguntas fundamentales) propio de toda reflexión filosófica, y todos los pueblos lo han venido abordando. Algunas culturas continúan respondiendo con discursos teológicos, metafísicos ante la vida y la muerte. En este caso intervienen los dioses y la muerte se contempla como tránsito a otra vida, en un más allá (cielo, nirvana, infierno, etc.)

En este más acá la muerte, como decía Sócrates, puede ser un sueño eterno, un tránsito a otra vida, o bien la aniquilación. Sin embargo, para Epicuro la muerte no está, no existe. O en lo expresado por Jean P. Sartre: “la muerte… viene hacia nosotros desde el exterior y nos transforma en exterioridad”. Albert Camus declara que “en realidad no existe experiencia de la muerte”. Y para José Alfredo Jiménez, la vida no vale nada. Ideas estas últimas contra el eurocentrismo. Desde el sur también se piensa.

El bueno de Sócrates ofrece una respuesta ética ante la problemática de la muerte, y ya no es una trascendencia en la fe religiosa. Como se observa, se sustituye lo teológico por lo antropológico. Para algunos filósofos la situación terminal es quizá la más extrema, dolorosa y radical de la existencia humana. Ahí aflora como nunca quizá la alternativa crucial entre la desesperación absoluta, el sin-sentido, la muerte interior, el abandono final de todo empeño; o, por el contrario, puede sobrevenir el rescate de sí mismo, de la propia libertad y dignidad, el giro decisivo hacia la vida, la afirmación final de ella y sus bienes, una radical liberación y una decisiva prueba de la libertad. La condición heroica y trágica del hombre.

Toda reflexión o pregunta ética sobre la muerte, posibilita un giro radical hacia la vida, hacia el bien de la vida, el cual está puesto en la cualidad e intensidad del vivir, no la cantidad. Volver la cara a la vida y a los bienes de la vida. Aquí surgen preguntas, ¿cuál vida? ¿cuál bien? No podemos aceptar la vida social en donde predomina la acumulación de capital en pocos, el robo, la impunidad, la corrupción, la pobreza.

En lo anterior, la muerte viene de fuera, de lo externo, al cuerpo humano, es provocada por el poder de dominación y explotación. El hombre inventa algo para que la vida del cuerpo le gane a la muerte (Eros y Tanatos). Hemos inventado un mundo, una segunda naturaleza para ganarle a la pulsión de muerte, aunque nadie es inmortal. Nunca querer ser como dioses.

Los seres humanos no queremos escuchar el ruido de la muerte. Hoy más que nunca la sociedad del poder, de la riqueza, del éxito y de la explotación, le apuesta a la destrucción (la muerte) del otro, de la naturaleza, vía el consumo, el negocio (el mercado funerario en México genera 12 mil millones de pesos al año), la pobreza, el hambre, la miseria física e intelectual, el sufrimiento y el dolor. En este horizonte se colocó siempre el prianismo, ahora en extinción.

El poder de dominación coloca a los excluidos, los marginados,los explotados,los olvidados, en el destino mecánico de la muerte. Hoy vemos cómo el sistema neoliberal, conducido el país todavía, por la derecha panista y priista, le apostaron y le siguen apostando, hasta el primero de diciembre, a la guerra, a las armas, a la muerte de lo social, (represión,cooptación) y dejaron de lado la vida buena.
Así, la vida y la muerte también tienen un sentido para los hombres. De ahí la necesidad de la libertad para construir ese sentido o sentidos en un horizonte humano. Uno elige en lo individual o colectivo, éticamente, un destino de vida y de muerte. Lo anterior constituye un pleito, una lucha, una contradicción, entre la vida buena que protege la condición humana y la vida que provoca dolor y sufrimiento físico y mental en el otro, el excluido. Éticamente implica, lo dicho, una conversión en la manera de vivir el tiempo y el espacio histórico-social. El ethos es una manera de ser, una manera de existir, esto es, un valor como fundamento socio-histórico.

La vida es comunicación y comunidad. La vuelta hacia la vida del otro, hacia los seres que se aman (proximidad). La vida adquiere su sentido, desde la perspectiva socrática, por el bien o el mal con que es vivida. Por eso decía Sigmund Freud que el padecer que proviene de los vínculos con otros seres humanos es el más doloroso de todos. Pero más doloroso es cuando el poder de dominación mata al otro, excluyéndolo o destruyéndolo. Recordemos las palabras de Sócrates antes de morir: “Yo me voy a la muerte, ustedes se quedan en la vida, ¿de quién es mejor suerte?” Seguimos esperando la respuesta.

Desde el discurso hegemónico neoliberal, realmente existente, todo se convierte en mercancía, el cuerpo, la tradición, la costumbre, la justicia, las instituciones, la muerte y la vida en general. Ante eso, urge construir otro mundo, donde la vida y la muerte no sean medios para la acumulación de riqueza, la exclusión, la desigualdad y el negocio. Otro mundo es posible y necesario.

Sobre el autor
1974-1993 Profesor de Lógica, Historia de las Doctrinas Filosóficas y Ética en la Escuela Preparatoria “José Ma. Morelos y Pavón” , de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1977 Profesor de Filosofía de la Educación en la Escuela de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1990-1993 Asesor de la Maestría en Psicología de la Educación en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”. 1993-2000 Coordinador de la Maestría en Sociología en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José Ma. Morelos”. 1980 Asesor del Departamento de Evaluación de la Delegación general de la S.E.P., Morelia, Mich.
Comentarios
Columnas recientes

Juárez, fundamentalismo de mercado, religioso y laicidad

La universidad y el sindicalismo en el siglo XXI

Neoliberalismo, educador popular y 4T

Refundar a las escuelas normales públicas del país

La Cuarta Transformación y el proceso de la historia

La Cuarta Transformación y el estado laico

Ciencias sociales para el congreso de normales

Ideas para el próximo congreso nacional de normales

Filosofía, modernidad, educación y colonización

Descolonizar y emancipar a la educación

Fortalecer y transformar a las instituciones públicas formadoras

Aborto, laicidad, vida y vida humana

Pedagogía crítica, ética y moral

El aborto, la vida y la vida humana

El saber universitario y el pensamiento crítico

La escuela no es una empresa

Fiosofía,Lenguaje Y La Cuarta Transformación

En educación no hay neutralidad ideológica

Pensar lo educativo desde la cuarta transformación

El pacto social neoliberal y la cuarta transformación

La libertad, la dicha y lo establecido

La cuarta transformación necesita nuevas instituciones

La cuarta transformación y el problema del sujeto y la identidad

Racionalidad crítica versus positivismo

Dialogar, pensar y preguntar

Pensar el mundo y la acción constituyente

México dividido y polarizado

Crítica a lo instituido en la UMSNH

La IV transformación, el poder y los símbolos.

El homo sapiens y sus creaciones

Razones para una nueva reforma educativa

La cuarta república hereda instituciones fetichizadas

Preguntas permanentes sobre la vida y la muerte

Liberemos el espacio de lo público

Ética crítica para la cuarta transformación

Cultura y memoria para la cuarta transformación

Batallas por la historia: el 2 de octubre de 1968 no se olvida

Hidalgo, la libertad y el fin elegido

Hidalgo, la memoria y la Universidad Michoacana

Educar y gobernar en la cuarta transformación

Política y ética para la cuarta transformación

Emancipación humana y pedagogía crítica

Autogestión, ética y pedagogía clínica

Perspectiva epistémica del sur para la cuarta transformación

Educador popular para la cuarta transformación

La educación como fundamento social y no como medio

La cuarta transformación con sujeto histórico

Razones para una nueva política educativa

El pensamiento crítico

Pablo González Casanova y las ciencias sociales

La oligarquía financiera no quiere dejar el poder

Lo que ocultan las campañas políticas

Campañas políticas, subjetividad e intelecuales

Ética y política con fundamentos, con principios

Campañas políticas, el capital y la dominación

El discurso tecnocrático oculta el despojo de la nación

El tiempo y el espacio como negocio

La lucha teórica y política por la educación

El neoliberalismo produce relaciones de explotación

El feminismo es un humanismo

Lo que sucede cuando la crítica y la participación se ausentan

La batalla teórica y política del normalismo

El Estado al servicio del capital

Las instituciones al servicio del neoliberalismo

Instituciones y presupuestos discrecionales

Ideas para liberar lo educativo

El lenguaje público como derecho humano

El poder, el valor y el capital

El contenido de lo educativo no es neutral

Transformemos al capitalismo corporativo y sus instituciones

¿Quién lleva las riendas en el país?

La infancia en el neoliberalismo

Las instituciones al servicio del proyecto de pocos

Pensar en la muerte es pensar en la vida humana

El poder y los fines de la educación

Estado laico e Iglesia católica

Necesidad de conciencia crítica y de sujeto

El neoliberalismo y la doctrina del shock

Modernidad, ¿para quién?

Se privatiza el contenido público de la política

Política, imaginario y educación

La vuelta al yo y la muerte del otro

Investigación educativa, poder y cultura

Relación pedagógica en la política y la cultura

La intimidad de lo educativo

Felicidad y bienestar, ¿para quién?

El sujeto de la educación y la profesionalización

Es necesario detener el neoliberalismo depredador

Racionalidad instrumental y transparencia

Conflicto entre la seguridad y la libertad

El poder del capital vigila y castiga

La memoria histórica amenazada

Democracia liberal, poder y verdad

La veda electoral se sustituye por la noticia

Sindicalismo y neoliberalismo en la UMSNH

Los riesgos de la escritura, la lectura y el pensar

15 de mayo y la lucha sigue

Violencia y pobreza contra la niñez mexicana

La impunidad y la corrupción como espectáculo

La lucha entre lo pesado y lo ligero

Estado, poder y oligarquía

El poder domina y produce fantasías

La libertad, ¿para qué y para quién?

Reforma en la UMSNH y el solitario de Rectoría

Reforma integral en la UMSNH o nada

Reforma en la UMSNH, ¿para qué?

El coro, la moral y la educación

Izquierda y derecha, ¿para qué?

La lucha entre la verdad y la post-verdad

Lucha política y crisis de identidad

La dignidad es un principio, no es un medio

No está en la mochila, sino en el sistema neoliberal

El capitalismo corporativo despoja a la nación

Construir una nueva formación social

Modificar el artículo 29 y suspender garantías

Capitalismo, Consumo y Emociones

Ética crítica y educación liberadora

Globalización y sindicalismo en la UMSNH

Palabras que engañan y mienten

La lucha entre lo reiterativo y lo disruptivo

Trump y la unidad de la oligarquía mexicana

Bloqueo histórico e individualismo obsesivo

El malestar de la vida y la muerte

Pensamiento político de Lázaro Cárdenas del RíoPensamiento político de Lázaro Cárdenas del Río

El poder de explotación y el otro

Los enemigos de la praxis de la liberación

2 de octubre y Ayotzinapa no se olvidan

La relación de poder en la UMSNH

La lógica del capital y la política

El Estado laico y la Iglesia católica

Trilogía de la oligarquía financiera

El neoliberalismo y la causa de los niños

Pensamiento crítico y moralidad

Ética y educación emancipadoras

El poder de explotación y la educación

Lo imaginario y el capital

La ética disruptiva y la educación

Pensar la educación y la pedagogía

El poder de explotación y la educación

El poder autoritario y lo social

El capitalismo corporativo y lo público

El poder de dominación y la Reforma Educativa

Razón ficticia y democracia representativa

El pensamiento único del prianismo

Política y educación, ¿para qué?

La política también se corrompe

La autonomía del saber, ¿para qué?

Pactos, ¿para qué?

La relación de explotación y la infancia

La UMSNH y su autonomía