Salvador Molina Navarro
Derecho a qué…
El salario, un derecho pisoteado
Martes 27 de Noviembre de 2018

“Andamos como andamos, porque somos como somos”

José Calderón Castillo, el Filósofo de Güemes.

A- A A+

Otra vez nos espera un controvertido fin de año, otra vez nuestra atención se centra en el pago del salario, del aguinaldo, de los créditos del gobierno del estado, de nueva cuenta escuchamos el ya habitual “… no hay dinero para pagar salarios, no hay dinero para afrontar los compromisos de fin de año, no hay dinero para…”.

Sin embargo, no debe escapar de la mente de todos los ciudadanos que en estas fechas, cada año, se aprueban los presupuestos públicos los tres niveles y órdenes de gobierno, en el Presupuesto de Egresos se incluye el pago anual estimado que cada órgano, instituto, institución, dependencia, oficina, debe gastar en salarios, impuesto y compras, aunque es estimado, al final del año la diferencia no puede, ni debe, ser tan grande como ha sido en éstos últimos años.

¿Por qué se acaba el dinero para pagar salarios, si ya está previsto ese gasto desde el inicio del año fiscal?
¿Por qué se acaba el dinero para pagar salarios, si ya está previsto ese gasto desde el inicio del año fiscal?
(Foto: Especial)

Al proponerse el Presupuesto de Egresos ya se sabe cuánto se gastó en consumibles como gasolina, servicios, papelería, giras, etc., ya se tiene una muy clara y actualizada idea de cuánto será necesario incluir en el nuevo año fiscal, ya sabemos cuántos empleados tenemos, cuántos serán nuevas contrataciones o que recortes habrá, qué salario percibe cada uno de ellos y que aguinaldo le tocará al final del año, incluyendo sus bonos y todo tipo de estímulos que se pagan año tras año, ya se tiene una idea de en cuanto puede fijarse el salario mínimo para ese nuevo año, que incremento podrá autorizarse a los sindicatos al negociar los contratos colectivos, ya se tienen datos fuertes bastantes y suficientes para poder salir el año cumpliendo todos y cada uno de esos compromisos.

El este año no fue la excepción, ni lo va a ser el año 2019 que está por comenzar, ya nuestro Congreso local ha aprobado varios presupuestos a municipios.

Pues bien, el Ejecutivo estatal, ya envió al Congreso local su proyecto de Presupuesto de Egresos, pide se le apruebe como gasto anual la cantidad de 67 mil 191 millones de pesos –En teoría, 2.4 por ciento más en relación con el año 2018, se contempla una baja en tema de pago de salarios del 2.1 por ciento, y un recorte en el 33 por ciento de las dependencias, el gobierno del estado no debería tener problemas mayúsculos al finalizar el 2019 en el tema de pago de salarios, ustedes que opinan.

Al finalizar el año 2017, el gobierno del estado estimó y se le aprobó como presupuesto de egresos la cantidad de 65 mil 605 millones 298 pesos, sin embargo, solicita se le otorguen dos mil 100 millones adicionales para cerrar bien este año; es decir, de aprobarse este adicional, que seguramente así será por la presión de la base sindical de la burocracia, el gobierno habrá gastado, al menos, 67 mil 705 millones 298 pesos, una cantidad mayor a la presupuestada para el año 2019.

¿Por qué se acaba el dinero para pagar salarios, si ya está previsto ese gasto desde el inicio del año fiscal?, esta interrogante no escapa de la mente de todo ciudadano, más cuando se acerca el fin de año fiscal y los salarios no son pagados, adeudándose incluso varias quincenas, esta pregunta siempre surge cuando ya no hay dinero para lo imprescindible y sagrado, el salario, por qué no hay dinero si a principios de año se aseguraron de tenerlo, por qué no hay dinero si les fue dotado esa cantidad y ahora resulta insuficiente e incluso con un faltante de miles de millones de pesos, como puede existir un desfase económico que haga imposible el pago de salarios desde meses antes de concluir el año, sin duda es una interrogante que nadie se ha aventurado a despejar, no se ha hecho, no se ha investigado, ni se hemos considerado los ciudadanos cuando ejercemos nuestro voto.

Los gobernantes tendrían que explicar con peras y manzanas a la ciudadanía ¿Cómo es que se fue gastando el dinero destinado al pago de salarios, cuánto fue destinado, cuánto se paga por salarios en cada dependencia u oficina, cuántos empleados hay, cómo se llaman, qué funciones hacen y cuál es su espacio de atención o de acción?, en fin, todos los pormenores del caso no se hace por que saldrían a la vista varios aviadores, no se realiza porque encontraríamos el motivo real de la falta de dinero para pagar salarios, no se hace porque no es conveniente dar esa información al ciudadano, pero cierto resulta que no se hace porque ninguno de nosotros ha acudido al instituto de transparencia y acceso a la información para solicitar a cada dependencia tales datos, o solamente respecto de una dependencia, aunque sea como ejercicio o experimento, no nadie de nosotros accedemos a los espacios y caminos que la democracia nos ha brindado para abonar a un crecimiento social importante, al final del día solamente se trata del salario de la base sindical y de aquellos que laboran por contrato y con derechos sociales y humanos disminuidos, concienzudamente nuestros diputados han despenalizado el no pagar salarios, ya no es delito, ya no hay sanción, al final es sólo un derecho humano sin trascendencia, si se les va a apagar, pero hasta que llegue el recurso adicional, no es para tanto.

Incluso nuestros gobernantes han decidido reducir la base trabajadora en el 33 por ciento de las dependencias, pues no hay dinero para pagar esos salarios, pasa por alto que tal proceder incide en un despido injustificado, como se ha interpretado en la jurisprudencia 2018221, que dice que el despido basado en la falta de presupuesto para el pago de su salario es injustificado, cuidado, si esto hace pues se vendrán una serie de laudos, igualmente nuestros gobernantes pasan por alto que el derecho humano al salario y al trabajo forma parte inseparable de la dignidad humana, desestiman que el derecho a recibir el salario de forma completa y en tiempo es un derecho humano al mínimo vital, el salario no es una moneda de cambio de presión política, el derecho a recibir la remuneración por nuestro trabajo es un derecho humano, es nuestra dignidad humana y significa nuestro permanente crecimiento o desarrollo, el derecho al mínimo vital, es un derecho humano que debemos exigir, defender, imponer, no es una cuestión de esperar a que el dinero llegue, o te pago cuando tenga, es el salario que diariamente nos ganamos y que corresponde a la estabilidad familiar, emocional y social, sin embargo, incluso los afectados, sólo prestamos atención cuando el dinero no está, sólo marchamos y gritamos, pero se acaba el mitin o la manifestación y no hacemos más, nunca se ha visto un posicionamiento público serio y fundado de la base trabajadora burocrática, puesto que al final del día andamos como andamos, porque somos como somos.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

La cultura del acceso a la información pública, una nueva ideología

En la opacidad de la transparencia

El salario, un derecho pisoteado

El Ramal Camelinas

"Hoy los mexicanos gritamos"

El silencio del Congreso

Hoy exigimos respeto a nuestros derechos

“Nuestro congreso preocupado”

“Una clase política preocupada”

“Los Ministros y la austeridad”

“La esperanza de México”

"Propuestas y más propuestas"

Aumentar las penas una propuesta en boca de todos

Arranque de campañas, promesas y realidades

El agua, un problema incipiente

La familia

Los beneficios de la Reforma Energética

Una batalla, un logro y un beneficio para todos

El derecho a recibir el salario en tiempo y forma

La cuesta de enero más larga

México en el banquillo de los acusados

¿Candidatos independientes o una nueva clase política?

La colegiación de la justicia

Competencia contra monopolio

La Benemérita y Centenaria Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

La política es un interés de todos

Qué nombre le vamos a poner

Nuevo ciclo escolar y nuevo reto educativo

Un avance ciudadano sin tintes políticos

El derecho de las víctimas y la obligación del Estado

Gracias, pero no es una concesión, ¡es un derecho!

Prisión preventiva oficiosa, ampliarse o desaparecer

Justicia en obra negra

La moneda está en el aire

Todos contentos, tenemos reelección

Un andador con sabor a parque lineal

“En espera de una reacción”

El menosprecio al derecho a un medio ambiente sano

La percepción, un tema añejo en Michoacán

¿Procuración de Justicia?

Una evaluación sin convocatoria

En espera de un acto de congruencia política

Hay de prioridades a prioridades

Entre mensajes y la realidad

Una nueva oportunidad

Está Navidad me servirá para…

Lo siento, no hay dinero en las arcas

El feminicidio, entre la espada y el espíritu

El salario mínimo y el mínimo vital

Una ley necesaria

La razón y la política en la Ley Antimarchas

Maestro Cárdenas, un inmortal autor de recuerdos

Derecho a un medio ambiente sano

Las escuelas Normales y el derecho a la educación

El derecho de los reos

A dos años de aquella noche

Sociedad dividida

Un informe con esquema diferente

El verdadero reto de la justicia penal en la actualidad

¿Perdonar y olvidar o una justicia restaurativa?, una decisión ciudadana

Un caso más de un todólogo mexicano

El caótico caso de la educación

Supe de un país lleno de promesas y demagogia

Un perdón con sabor a mentira

Un futuro inmediato

Michoacán ante un nuevo reto

La Alerta de Violencia de Género, ¿necesidad o pretexto?

Independientes ante el desgaste y la pérdida de credibilidad

Foto infracciones, entre argumentos y falacias

El derecho a la vida y la ignorancia legislativa

Una evaluación docente… ¿confiable?

Las decisiones de una madre

¿Qué protege el derecho humano al trabajo?

Los políticos y sus iusmonólogos

Un pueblo sin tribuna

El Estado, la violencia y las políticas públicas

“Justicia o política… una decisión pendiente”

“Entre la cobardía y el deshonor”

“Día Internacional de la Mujer, festejar sin compromiso o comprometerse sin festejar”

Michoacán y su identidad

Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ¿sirviendo a la ciudadanía? (Segunda parte)

Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ¿sirviendo a la ciudadanía? Primera parte

Derecho a conocer nuestro sistema de justicia penal

El derecho a estar informado, de la letra a su realidad

Una recaptura de Estado

Caminos, acciones y otros vericuetos de un buen ciudadano

Compartiendo mi realidad

Nuestro salario, aguinaldo y otras prestaciones laborales son derechos humanos

Declaración Universal de los Derechos Humanos, concientizando a los ciudadanos

Ser mujer también es nuestra lucha

Una parte de nuestro México, historia vigente que se niega y se esconde

Terrorismo, una crítica distante y una indolencia cercana

Los derechos humanos, de un discurso glorioso a una realidad dolorosa