Xuchitl Vázquez Pallares
Hacer realidad los sueños…
Jueves 6 de Diciembre de 2018
A- A A+

El viernes en la noche no podía dormir, me parecía un sueño el que la izquierda fuese a gobernar el país.

Desde que tengo memoria, el hecho de que la izquierda llegase a gobernar, era la meta. Que los recursos naturales, energéticos, minas, fuesen un bien de la nación, en mi infancia se veía como un logro de la Revolución Mexicana, como un anhelo de todo el pueblo hecho realidad, el cual por ser resultado de la voluntad popular era irreversible, inamovible. La Constitución así lo marcaba y la Constitución debía ser respetada. Era base indispensable para nuestra soberanía e independencia económica.

Andrés Manuel López Obrador
Andrés Manuel López Obrador
(Foto: Especial)

Sin que se diera cuenta el pueblo, poco a poco, fueron haciendo cambios inconstitucionales a nuestra Carta Magna, tornándola a su conveniencia en detrimento de la nación.

Cuando se aprobó la reforma energética, pensé era una pesadilla, no podía creer tanta ignorancia de la historia y desamor por el país.

Que se revirtiese esta infame acción, que cesase la impunidad, la injusticia, el latrocinio, la falta de valores y honradez me parecía de ciencia ficción, y aún así desde el corazón pedía al universo que lo lográramos.

No pedía que se lograse por milagro, o que lo lograra el próximo presidente, sino ser parte de, ayudar a que se lograra. De manera consciente anhelaba no morir antes de ver hecho realidad el anhelo de un México con justicia, con todo lo que esto implica.

Viví con plena conciencia y participación no solo el 68, Sino el 88. El 94, él 2000, él 2006. él 2012, cada triunfo grande o pequeño, cada derrota y/o cada vez que nos hacia el sistema fraude, me daba más determinación para seguir luchando y soñando hacer realidad los sueños.

Cuando se ganó la elección en Julio pasado, me parecía imposible de creer, que no le inquietara al poder que lo suplantaran, así como así, sus críticos e impugnadores de siempre, me parecía inconcebible.

Temía una jugarreta, temía algo hicieran al último momento. Y lo hicieron, se firmaron más concesiones, alentaron y permitieron más privatizaciones, se entregaron los litorales, el entreguismo aumentó de una manera vergonzante y desmedida. Entregan un país en bancarrota, pleno de injusticias y miseria.

Todo esto, me ha quitado el sueño en innumerables noches, durante los últimos años. La falta de sueño el viernes 30 pasado, era otra cosa; era una emoción enorme, se abría la posibilidad a la esperanza, a realizar el sueño colectivo de justicia.

El sábado me levanté tempranísimo, quería estar lista por si cualquier cosa. No fuera a pasar algo y yo sin estar lista, como suele pasar cuando hay un terremoto.

Prendí la tele, no quería perderme nada



¿Pero para que quiero la tele?, pensé, la realidad hay que verla de frente, a todo color o en blanco y negro, de a como nos toque el día.

Decidí salir, darle a la vida la oportunidad de sorprenderme con lo que yo creía nunca vería.
Empezaba el día más esperado por millones de mexicanos, muchos al igual que mis hijos y yo queríamos constatar que no era un sueño, que habíamos trastocado la realidad impuesta.

Era un día histórico, y como tal había que vivirlo. Con plena alegría y conciencia de que si nos lo proponemos hemos de lograr lo que parece imposible.

Salimos a la esquina de nuestra casa, seguro pasaría Andrés Manuel por ahí en su camino al Congreso a su toma de protesta como presidente de México.

Tuve la oportunidad de saludarlo en vivo y a todo color, sin pantalla digital de por medio.

Muchos vecinos salieron, los más aun con la piyama puesta y la sonrisa a flor de piel. Fue una vivencia preciosa, constatar somos mayoría los que queremos rescatar este país.

Vimos y escuchamos con suma atención la sesión del Congreso, yo creo desde hace muchos años, los mexicanos no se interesaban por lo que fuese a decir o hacer el presidente. (Ese creo yo, fue parte del problema).

En lo personal, desde pequeña mi padre me había enseñado a interesarme por lo que pasaba en el país, por lo que se decía y sobre todo por lo que no se decía, pero que las más de las veces es lo que en realidad sucede.

A veces los gestos dicen más que las palabras. Es importante estar atentos.

Una señal de que las cosas cambiarán fue el hecho de que Los Pinos, fuese abierto al público. La televisión mostraba el interior de la Casa Miguel Alemán donde vivió la familia presidencial.
Todo se llevaron, sabanas, toallas, mobiliario, obras de arte, todo pagado con dinero del pueblo. Todo propiedad de la nación. Es indignante e inconcebible que no haya responsables del saqueo, ni mucho menos castigo.

Si bien es importante se haya abierto al público y a futuro cercano sea espacio cultural, sería importante fincar responsabilidades ante el descarado saqueo. De otra manera la corrupción, el saqueo, el latrocinio y la impunidad nunca cesaran. Se tiene que mostrar con acciones contundentes que eso se acabó.

Este primero de diciembre, abundaron las señales, las anécdotas y los hechos para la historia.
Desde la época prehispánica el Zócalo, ha sido lugar de fundación, enraizamiento y empoderamiento.

Ahí en ese lugar se posó el águila devorando a la serpiente, señalando que ahí debería ser el sitio desde donde se creara, se iniciara, se fundara México.

Ahí esta el corazón de México



Ahí vienen realizándose desde entonces rituales; tanto políticos como religiosos y sociales. Ahí se envestían a los Tlatoanis, ahí se daban gracias, ahí se suplicaba al universo por buenas cosechas, desde ahí se establece comunicación directa de los corazones con el universo.
Y ahí, la tarde del sábado llegó el nuevo presidente, a una plaza a reventar de júbilo y esperanza. No había acarreados. Me recordó el 88, cuando no solo la plancha del Zócalo se llenaba, sino las calles aledañas, esas manifestaciones en las que el reclamo era “Fuera el Pri “.
Los sahumadores habían estado trabajando desde la madrugada, durante todo el día se había realizado una limpia, no solo a Palacio, como muchos creían, sino al corazón del país.
Era impresionante ver la claridad del cielo, se podían apreciar sin problema a los guardianes; el Popocatépetl y el Ixtlacihuatl, viendo lo que ocurría, vigilando, siendo testigos de un hecho histórico más en ese emblemático lugar.

Miles como acto mágico recobraron la memoria que llevan en sus genes, al realizar la salutación al sol, a la tierra, al viento, al agua, al fuego, dando gracias por la existencia y pidiendo buenas cosas para todos, y que se fuera el mal.

El ritual, lo hicieron esos miles de almas, el empoderamiento al presidente, lo hicieron ellos, no solo los que le pusieron las protecciones y sahumaron. Así era en los tiempos en que el Tlatoani tenía la obligación de obedecer y hacer cumplir la palabra del pueblo.

Seguramente los invocados guardianes ancestrales, y ancestros que dieron vida a este país, estuvieron presentes.

Tras la invasión española, nuestra cosmovisión fue perseguida, era motivo de tortura y muerte el realizar los rituales que nos daban vida.

Pero a pesar de ello, quedó en el corazón de México el conocimiento. Tal como lo predijo el gran Tlatoani Cuauhtémoc, habría de llegar el día en que el conocimiento regresara a nuestro ser, en el que se develara la luz y se venciera a la oscuridad.

En el templete no estaban todos los que son, faltaba el Consejo Nacional Indígena, así como los ancianos y guardianes de la tradición.

Lo importante a mi parecer es haber recordado a los mexicanos cual es nuestra raíz, la necesidad de valorarla y hacer conciencia de que, si no trabajamos todos unidos, no lo lograremos

No es tarea de un solo hombre, ni de los ancestros, ni de fuerzas mágicas. Es tarea de todos los mexicanos hacer hasta lo imposible por recuperar, por sanar, por darle fuerza a México para que retome el timón de su destino.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Hacer realidad los sueños…

Por fin se valorará la historia y la cultura…

¿Buen Fin…?

El agua…

Desplazados por la pobreza e injusticias…

Mictlantecuhtli cierra círculos…

Tierra mía, mi tierra…

Vencer a la desesperanza…

A 526 años…

No se olvida…

Tormentas y enseñanzas de septiembre

México tiembla…

Héroes…

Inoperancia, corrupción e impunidad…

Leer, escribir, pensar, son actos de resistencia...

Ya no es ficción

¿Para qué más armas...?

El 8 de agosto de 1879….

Crímenes sin castigo….

Urge otro tipo de desarrollo…

Sueños que se hacen realidad…

Qué mundo este…

Crónica de un triunfo anhelado…

Tenemos que seguir...

Luz y Oscuridad…

Sin cultura política…

Es cuestión de seguridad nacional…

Porque Nurío…

El amor es la única manera…

21 de mayo…

Fechas memorables…

Desde 1886 para acá…

De interés nacional es saber…

Siria سوريا Sūriya

Mina de oro…

El mejor homenaje es lograr que haya justicia…

Óscar, Natalio y Rafael…

Flores para los grandes hombres…

Aves, flor y canto…

La codicia por el oro y riquezas…

Valorar nuestras raíces ancestrales…

Hagamos historia recuperando este país…

De la luna…

En lo pequeño y en lo cotidiano…

Materia de sobrevivencia y seguridad nacional…

Para prender la luz…

Magia y esperanza…

Sonaja de plata…

Todos somos autodefensas…

Nuestra casa, México…

Dos grandes, un anhelo…

Apuesto por la resistencia y la esperanza…

Recordar el porqué y para qué…

Advertencia a la humanidad…

Hablando del paraíso…

Más allá de la muerte…

A pesar de los pasares…

19 de octubre de 1970…

De despojos e injusticias…

Hemos de aprender…

Los muros hablan…

19 de septiembre de 2017…

Oaxaca no es Miami…

Y seguimos sin hacer nada…

No es ningún secreto…

Claroscuro…

13 de agosto de 1521…

A Emiliano…

¿Dónde quedó la responsabilidad?

Transa redonda…

El volcán que no es volcán…

El 6 de julio tampoco se olvida…

Hasta siempre, Eva…

Ciudadanos trabajando por un mejor país…

Obra de luz…

Parece pesadilla…

Hombres locos…

Por amor al arte…

No se puede matar la verdad…

Día de la Madres…

Motor de la historia

El conocimiento es luz

¿No hay dinero…?

Sobre lo sucedido en Arantepacua

Aprendamos de la historia

Sin concesiones

La desnacionalización

Mujeres

Se desató el capitalismo salvaje…

Hablamos

De lunas, migrantes y mentes luminosas

Queremos que las cosas ya no sean como son

Muros…

¿De verdad creyeron que nos iban a callar?

¿Qué se debió haber hecho?

No hay sueños imposibles

País petrolero sin gasolina ni dinero

Fechas y tradiciones milenarias

Áreas protegidas

Hasta siempre, Comandante

El imperio ataca

El mal sueño ha comenzado

Unirse para lograr otro mundo

El alma de México

La palabra y el arte, armas indestructibles

Cómo quisiera que estuvieras aquí…

Política energética

Sus políticas han fallado

Cuánta falta haces José María Morelos…

En aras de intereses económicos se está devastando al país

Al grito…

Totalmente justo

Derechos no respetados…

Con la misma piedra…

Incentivar el conocimiento

¡A sembrar!

8 de agosto de 1879

México Tenochtitlan, 691 años

La violencia pone en evidencia

La lucha sigue…

6 de julio de 1988…

30 de Junio, la noche de la victoria…

El hilo conductor, el reclamo de justicia

No más antidiversidad

Tenemos que hacer valer la libertad de expresión…

A Sagrario...

La energía que mueve al mundo

Semillas de conciencia…

Anhelo que aún vive…

Sin palabras…

¿Qué traen entre manos?

Esto no puede llamarse desarrollo

Panamá Papers…

Es importante conservar la memoria histórica…

Este 26 de marzo…

Hay muchos 18 de marzo por lograr…

De raíces profundas…

“Spotlight”…

La salud es un lujo

Cada uno de nosotros podemos y debemos cambiar las cosas…

La esperanza puede hacerse realidad…

Imagina la paz…

Arcas vacías…

Con tal de tener ganancias…

Dejemos atrás las telenovelas…

Los 6 de enero

Noche de la esperanza

Desigualdad abismal…

Evitemos su extinción…

COP21…