Alma Gloria Chávez
En aumento la Alerta de Género
Jueves 20 de Diciembre de 2018
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Resulta imposible maquillar los datos que aumentan y hacen crecer las cifras de violencia en todo el mundo, y en particular la que se dirige hacia las mujeres. Desde los asesinatos de niñas, hasta aquellos actos cometidos por jóvenes varones enardecidos que emulando a las jaurías acosan, manosean y violan a mujeres de todas las edades.

O también esos actos, actitudes y palabras aparentemente ‘inocuos’ que muchos hombres, a modo de ‘cortejo’, lanzan a mujeres en las calles, en centros de reunión y hasta en los centros laborales, siendo a menudo tomados como cosas sin importancia por quienes los atestiguan.

 Michoacán es uno de los estados con mayor rezago, y la política de igualdad de género
Michoacán es uno de los estados con mayor rezago, y la política de igualdad de género
(Foto: TAVO)

En México, según datos recientes, la Alerta de Género va en aumento. Alarmante resulta que en entidades y municipios como los nuestros se considere “normal” que hasta en centros educativos de nivel medio y superior se lleven a cabo prácticas tan deleznables como el hostigamiento y el acoso sexual, y que hasta sus directivos (o rectores, tratándose de universidades) lo justifiquen o minimicen, cuando alguien se atreve a denunciar, diciendo que “no sólo los varones (maestros y alumnos) lo practican, sino también las mujeres”. E igual sucede, obviamente, en cualquier institución, sea del Estado o del sector privado. Misoginia y acoso sexual son sólo algunos aspectos de las agresiones de género presentes en cualquier lugar y que han sido escuela para varias generaciones.

Son ya 18 los Estados de nuestro país en que la declaratoria de Alerta de Género, que ha sido y es exigencia de grupos no gubernamentales (sobre todo de mujeres), se ha emitido, llegando a causar molestia de muchos gobernantes y presidentes municipales que no llegan a entender que a menudo son sus mismas actitudes o “estilos” de gobernar los que hacen sonar la alarma: cuando practican la exclusión, cuando minimizan o discriminan a determinado sector social, cuando los recursos municipales desatienden a grupos vulnerables, cuando no hay prácticas honestas, equitativas, transparentes… cuando prevalece la impunidad en casos de violencia, y también cuando las instancias para la atención a víctimas se convierten en otro calvario, haciendo desistir a quien se ha atrevido a denunciar.

En reciente artículo publicado en conocido diario de circulación nacional, la antropóloga Aída Hernández Castillo considera: “Si bien es fundamental desestructurar las condiciones que posibilitan y reproducen la violencia doméstica, no podemos hacerlo a partir de alianzas que silencian las responsabilidades estatales en múltiples formas de violencia que viven las mujeres en México…

La violencia del Estado penal ha convertido a las cárceles en un negocio en donde se criminaliza a la pobreza convirtiendo a las mujeres presas, en mano de obra barata para las maquilas que se empiezan a instalar en las prisiones mexicanas…” Esta mujer investigadora y escritora, está documentando manifestaciones de la violencia patriarcal estatal.

En materia de derechos humanos, Michoacán es uno de los estados con mayor rezago, y la política de igualdad de género ha sido sólo tema discursivo para muchos actores que después acceden a puestos de representación popular y toman como una especie de broma los programas para la igualdad de oportunidades y no discriminación contra mujeres, así como los dedicados a prevenir y erradicar la violencia intrafamiliar… y no se hable de “perspectiva o equidad de género”, porque hasta se dan el lujo de ironizar: “¿Quieren igualdad?, ¡pues que se fastidien… y se aguanten!”, como hemos tenido ocasión de escuchar a algunos funcionarios, entre sonrisas socarronas y sirviendo de comparsa varias mujeres.

Hace unos cuatro años, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, mediante la Coordinación de Igualdad entre Mujeres y Hombres, realizó un monitoreo en nuestro Estado sobre políticas públicas para atender al sector femenino y la responsable de éste declaró a medios informativos su preocupación ante los intentos de programas y políticas enfocadas a las mujeres, ya que además de ser propuestos por una mayoría de varones, “sólo inciden en perpetuar los estereotipos de género, sin abonar a su auténtico desarrollo”….

Y al parecer, no ha cambiado mucho la situación actual. Aquí en el Municipio de Pátzcuaro, por ejemplo, ni siquiera se tiene una memoria de cuando agrupaciones de la sociedad civil impulsamos, coordinadamente con instituciones educativas y de salud, la creación de las instancias que hoy se encargan de atender la problemática de género.

En el Municipio de Pátzcuaro y en el Estado de Michoacán, desde hace aproximadamente cinco lustros atrás, mujeres independientes y de organizaciones civiles, además de algunos pocos políticos y funcionarios sensibles, hemos venido alertando de que todo eso que para muchos en nuestra sociedad parece “normal”, resultan prácticas misóginas, discriminatorias y humillantes que atentan contra nuestra dignidad y al permitirlas se contribuye a generar mayor violencia. Y cuando estas prácticas vienen de gobernantes y funcionarios, resultan actos violatorios a los derechos humanos.

La escritora colombiana Laura Restrepo, en su reciente novela titulada “los Divinos”, alerta precisamente sobre el recrudecimiento de la violencia contra las mujeres. “Actualmente –dice Laura en entrevista- está resurgiendo en todo el mundo una ultraderecha fascista con una violencia tremenda. No es gratuito que alguien como Trump sea presidente de un gobierno caracterizado por promover guerras. El fascismo es terriblemente machista; surge de personas que se sienten superiores y tienen qué agredir a los demás como un motivo de identidad… El fascismo es consecuencia de una derecha que siente que está perdiendo el control, porque sus planes económicos están suscitando el rechazo de mayorías y existe un estado de insatisfacción creciente…”

Y volviendo a nuestro tema: La Alerta de Violencia de Género en nuestro Estado y en nuestro Municipio, pretende –consideramos- crear una conciencia ética y colectiva que contribuya a derrumbar todos los obstáculos que en la práctica impiden que el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres pueda ejercerse, apegado a derecho y sin distingos de ninguna índole. No responde a acontecimientos recientes, sino que al no haberse adoptado y aplicado correctamente los mecanismos de intervención por parte del Estado en fechas anteriores, los actos violentos y de género fueron en aumento.

La intención final de la declaratoria (que esperamos sea tomada muy en cuenta) es “revertir patrones de comportamiento arraigados en las costumbres políticas y sociales, y lograr una respuesta efectiva de las distintas autoridades con la participación de la sociedad”, reconociendo que existen mujeres, grupos y asociaciones que hemos contribuido en la promoción y educación de derechos humanos con perspectiva de género… y que sumando, no restando, lo podemos hacer mejor.

Sobre el autor
Alma Gloria Chávez Castillo. Oriunda de Pátzcuaro, realizó estudios formales en el lugar. Por interés personal complementó su formación con actividades artísticas como la pintura, la danza, el teatro y la pantomima. Su vocación de servicio le ha llevado a promover o insertarse en espacios culturales orientados a niños/as y jóvenes. Ha sido colaboradora fraterna con organizaciones indígenas de la región a través de espacios radiofónicos y prensa escrita. Promotora de lectura y cuenta-cuentos, fundadora y activista de grupos de mujeres, vive anhelando una sociedad libre de violencia.
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