Estrellita M. Fuentes Nava
Afortunadas mascotas
Jueves 31 de Enero de 2019
A- A A+

Una mayor conciencia en torno al cuidado y protección de los animales parece estar emergiendo en la sociedad mexicana, y ello lo atestiguamos en las cada vez más frecuentes denuncias sobre abusos que se documentan en las redes sociales y que causan revuelo, al punto de que funcionarios públicos tengan que renunciar a sus puestos como le sucedió recientemente al regidor de Áporo, Michoacán, a quien dada la ocurrencia de subir sus fotos de cacería fue objeto del escarnio y la descalificación pública.

Foto de la cacería del regidor de Áporo, Michoacán
Foto de la cacería del regidor de Áporo, Michoacán
(Foto: Especial)

Constantemente circulan en redes imágenes de perros y gatos en adopción e historias de las más sorprendentes transformaciones de estos animalitos, gracias al amor y los cuidados con los que logran recuperarse de sus heridas. También vemos historias de animales héroes que auxilian en un asalto como el caso del perrito “Randy” que evitó un robo en una gasolinera en Ciudad Madero, Tamaulipas. El animal había llegado en situación de calle y los despachadores lo alimentaban y cuidaban, sin saber que la gratitud del perro un día daría frutos.

En estos días a la luz del éxito de la película Roma del mexicano Alfonso Cuarón, saltó a la luz pública la historia de El Borras, un perro abandonado y maltratado cuyos rescatistas lo encontraron amarrado con alambres en un lote baldío y casi a punto de morir famélico y deshidratado. El perro brincó al estrellato gracias a su participación en el filme: después de su recuperación médica, fue seleccionado por el director Cuarón dado su parecido con un can similar que tuvo en su infancia; el animal recibió entrenamiento para poder actuar y hoy goza del reconocimiento y amor de los cinéfilos e internautas.

Por otra parte hay una movilización importante de organizaciones de sociedad civil que siguen propugnando por su protección y marcos legales más robustos y punitivos para quien maltrata a un animal. Nada menos tuve la oportunidad de participar el pasado mes de noviembre de 2018 en la marcha que organizó la asociación Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos (GHAPAD) y otras organizaciones similares, quienes piden el reconocimiento legal como seres sintientes a los animales de compañía, así como el esclarecimiento del caso de la perrita Masha que murió víctima de las quemaduras ocasionadas por malhechores.

Al respecto, hay que recordar que en Michoacán desde abril del año pasado está vigente la ley que prohíbe la venta de animales en la vía pública, mercados y establecimientos sin la autorización correspondiente; la celebración de peleas de perros, las mutilaciones por razones estéticas, el abandono en la vía pública así como en el interior de bienes muebles e inmuebles, sin la custodia o condiciones adecuadas de acuerdo a su especie. También la Ley de Derechos y Protección para los Animales en el estado que obliga a los dueños a proporcionarles a las mascotas agua y alimento suficiente, alojamiento apropiado, atención médica, así como medidas de higiene y seguridad.

Tristemente en Morelia aún hay mucho por hacer: el Ayuntamiento de Morelia recibe semanalmente entre 40 y 50 reportes de perros en situación de calle o agresivos, 20 de los casos vinculados al maltrato. El municipio no se da abasto con los que son abandonados por sus dueños, y semanalmente tienen que sacrificar entre 20 y 30 canes. Algunos logran salvarse a través del Programa de Adopción.
Quizás el establecimiento de medidas más enérgicas para disminuir el comercio de mascotas, y obligar a los dueños a sanciones severas en caso de abandono o maltrato, ayudaría a mitigar esta situación en nuestra ciudad. También la adopción de políticas como la que implementó recientemente Gran Bretaña para frenar la explotación y el maltrato de las mascotas, al decidir prohibir a las tiendas de animales la venta de cachorros y gatitos de menos de seis meses, por lo que quien busca tener un animal debe ahora acudir a un refugio y adoptar o con un criador.

Curiosamente los analistas mercadólogos han determinado que los mexicanos gastan el doble en sus mascotas que en cuidado personal. Un levantamiento de la empresa de nutrición animal Meovia México señaló que en promedio gastamos en el país tres mil 500 pesos al mes en el cuidado de perros, gatos y otros animales doméstico, versus los mil 296 pesos promedio que invertimos en higiene y cuidado personal como lo observa la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (Canipec). Según el indicador de Información Sistematizada de Canales y Mercados (Iscam), las ventas del rubro de mascotas crecieron un doce por ciento en el primer semestre del 2018. Asimismo, en ese mismo periodo, siete de cada diez hogares en el país declararon tener una mascota.

Comparado con la triste vida de un animalito en situación de calle, hay algunos perros que hasta cobran en euros por modelar, como lo es el caso de Roscoe el perro del piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton, quien tiene su propia cuenta de Instagram (RoscoeLovesCoco) y está en una agencia de modelos, gracias a lo cual lo contratan por 700 dólares al día. También es conocido el gusto de la Reina Isabel II de Inglaterra por sus canes, en especial los de raza Corgie. De hecho el biógrafo Graham Turner afirma que a la monarca le gustan “los perros, los caballos, los hombres y las mujeres en ese orden”. En el Palacio Real cada perro tiene sus propios platos y cestas de mimbre, y tienen una lujosa habitación a salvo de corrientes de aire. También los canes cuentan con su chef particular, que les prepara exquisitos menús, servidos en bandeja de plata; tienen zapatitos de goma para protegerlos cuando caminan entre las piedras, poseen collares de oro de Cartier y cuentan con un psicólogo personal. De hecho un cuidador de confianza para estas mascotas puede recibir un sueldo de 1,400 euros mensuales (30 mil pesos mexicanos).

Claro que en una situación de pobreza y marginación como la que impera en el mundo los extremos son inhumanos, pero lo inhumano también es maltratar a un animal que día con día demuestra amor incondicional cuando crece en un entorno sano. Lo ideal sería que no haya ningún ser (humano o animal) que sea objeto de abandono, maltrato o crueldad. La armonía en la convivencia ya sea social o con la naturaleza tiene que ser un imperativo que nos ayude a reconstruir a este de por sí desmadejado mundo.





Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Apuntalar a la CEDH

25 de noviembre: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Redes sociales progresistas, ¿el partido alternativo a morena?

Marenostrum

Intuición y razón

Culiacán y el manejo de la comunicación en crisis

Lenguaje y misoginia

De la política a la práctica transversal de los Derechos Humanos en Michoacán

Líderes de papel

La dimensión social de la Iglesia según el Papa Francisco

Los valores en México, ¿cuáles? y ¿por quienes?

Mi mascota, mi maestra

Nuestros niños

El arca del gusto en Michoacán

El baile de Peña

5 de agosto: Día Mundial del Agua Potable

La famosa Lola

Mineras al acecho

¿Necesitamos nuevos partidos?

Generación Alpha

El ocaso de la clase media en México

La factura pendiente con el medio ambiente

Slow life

No sólo es prohibir las bolsas de plástico…

Escasez

Centennials

El valor de escuchar

Pastelito

Cultura chaira y fifí

Buenavista no es tierra de nadie: Gordiano Zepeda

Afortunadas mascotas

Los días sin coche

Apuntes sobre el PEF 2019

Nuevos tiempos, nuevos actores

Cuarta Transformación y Revolución 4.0

Adiós a peña

Pobreza y riqueza

El éxodo que se avecina

En defensa de la confianza

Bodas fifí

Vergüenza y herencia

Gestionar los desastres

Austeridad republicana y política exterior

El agua nos hermana

Cultura de revista

El amor en tiempos de internet

Viajando sola

De la misoginia en el ejercicio periodístico

La burbuja de la ilusión

El mito de la privatización por las reservas del agua en México

Votar como un acto de valentía

¿Gobernadores a reelección?

El mercadeo de los debates

Mar de información

Regresar a la violencia

De subjetivos y tristes nómadas el debate presidencial

La velocidad de la confianza

Adictos tecnológicos

Amarrando tigres

El universo es el límite

Mujeres desechables

No hay ni a quién irle

En México sí se prioriza

¡Chanfle! Y ahora… ¿quién podrá defendernos?

Generación X

Los límites del señor López

Una brújula para 2018

Cristo libertador

De entre los más pobres: Santa María Zaniza, Oaxaca

Un vistazo a los ciudadanos-clientes

Mi nombre es Estrellita

Lecciones desde la Revolución

Los millones del PEF 2018 ¿hacia dónde?

De la muerte y sus ironías

Ecos de Rusia de ayer y hoy

Los cuatro jinetes del Apocalipsis en la agenda ambiental

Del feng shui a los Atlas de Riesgos

Los dos Méxicos

El costo de no invertir en el agua en México

In the name of dog

El otro México

Controlar lo incontrolable: del reino de la TV al Smartphone

La doble cara de la minería en México

Una mirada al agua con ojos de mujer

Viejo PRI, ¿nuevo PRI?

El mito que se desmorona

Adiós a Barbie

Una vida entre perros

El valor de lo simple y ordinario

Fanta elecciones

El Inlakesh del agua

Voces de conciencia por el Lago de Cuitzeo

Movilidad social y discriminación en México

El reto de ser hoy municipio en México

El gran reto del agua desde lo local

Crisis del Estado y gobernanza

Más gorditos para 2030

La discriminación por el agua en México

De juniors, mirreyes y lords

#SiMeMatan

Planear sosteniblemente a México

Mundo millenial

La sonrisa de Duarte

¿Qué tienen en común United y Michoacán?

¿Un nuevo orden internacional?

De la mediumnidad al New Age en la clase política mexicana

¿Por qué desperdiciar agua?

¿Cómo medir la salud mental de los líderes políticos?

La vía de las mujeres en México y el mundo

El paradigma del gobierno del agua en México

El modelo de hidro-diplomacia entre México y Estados Unidos

La seguridad humana en el renglón de la democracia

Comida orgánica, ¿sólo para las élites?

Reset México

¿Reviven la Ley Korenfeld en San Lázaro?

Surfear la ola según Davos

En mis ideas mando yo

Compactémonos

El valor de la confianza

Agarrados por el cuello

Crecimiento de las exportaciones agrícolas en México, sí, pero no sin agua

Calidad democrática y crisis de legalidad en México

¿Aires de esperanza para la agenda ambiental?

Agua, pobreza y agricultura

Día Mundial de la Educación Ambiental

Pensar globalmente y actuar localmente en el agua

¿Quién es quién en el agua?

Agua y pueblos indígenas: una asignatura pendiente

La cooperación por el agua

Desastres naturales y pobreza

Cambio climático: una agenda de seguridad para Michoacán