Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
¿Postneoliberalismo?
Miércoles 27 de Marzo de 2019
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1. El discurso sobre el fin del neoliberalismo, retórico, ante todo, causó otra polémica, particularmente entre financistas y comentócratas. Sin duda AMLO marca agenda diariamente, pero no hay que confundir capitalismo con neoliberalismo, ideología política elevada a programa y pretendido modelo económico en las últimas cuatro décadas.

Declarar que el pensamiento que se pretendió único, como los economistas neoclásicos, monetaristas y financistas imaginaron que prevalecería hasta el final de los tiempos (Francis Fukuyama y el final de la historia), no es irrelevante. La globalización encontró a su mejor acompañante, con el Consenso de Washington (1989), en el neoliberalismo.
Sin embargo, ni globalización, ni neoliberalismo, ni capitalismo son lo mismo, aunque su sintonía ha sido crucial en las últimas décadas. La globalización, que se abrió pasó por medio de la aldea global comunicacional (McLuhan), favoreció al capital financiero y una nueva organización del trabajo que dejó atrás al fordismo.

Por su parte, el neoliberalismo fue el telón de fondo del estado mínimo, el individualismo a ultranza, la reestructuración productiva, la flexibilización laboral, el abandono de territorios y población, dejando todo a merced del mercado (laissez faire, laissez passer). El mercado, la mano invisible y siniestra, muchas veces, devino en fin y medio.

En este contexto, el descenso en la tasa de ganancia experimentado por el capitalismo a fines de los setenta, reconocida por el Consenso de Washington en los ochenta, encontró en la globalización y el neoliberalismo, como ideología política que se pretendió modelo económico, el camino para intentar superar sus cíclicos cataclismos.

Un apretado y de seguro incompleto resumen de procesos harto complejos, que ilustran el fondo de un discurso político sin duda de una agenda encaminada a transformar percepciones, políticas públicas, relaciones sociopolíticas con los distintos actores de la sociedad mexicana, pero que pone el acento en los sectores más vulnerables.
El capitalismo no se acaba decretando la muerte del neoliberalismo. Tampoco éste. En cuarenta años, por lo menos, el neoliberalismo se aposentó en las sociedades, no solo mexicana. Profundizó, con su exacerbación del individualismo, acotamiento de las funciones del estado y prevalencia del mercado, exclusión y concentración del ingreso.

Asimismo, por decreto no se acabará el desfondamiento de lo que los políticos llaman “tejido social”, proscripción de la vida comunitaria, solidaridad humana, consumismo elevado afín y medio de toda vida individual y colectiva, desprecio a los animales humanos y no humanos. Se acabará refundando la sociedad. Esperemos que así sea.

El mercado, la mano invisible y siniestra, muchas veces, devino en fin y medio
El mercado, la mano invisible y siniestra, muchas veces, devino en fin y medio
(Foto: Especial)

2. A pesar de la comentocracia afín a PRI-PAN-PRD, muy activa en medios locales, incluidos los que acogen a la diversidad opinante, Tatiana Cluothier, en Juntos hicimos historia (Grijalbo, 2019), plantea lo que se pretende ignorar: los tres partidos se dedicaron a construir elites privilegiadas y buscando agradar al delfín despreciaron a la gente.

Sí, dirán que la “gente” tuvo representación –Antorcha Campesina y sus chantajes y amenazas, los millones de pobres con buena parte de las transferencias monetarias que iban a las bolsas de la burocracia, o las OSC con intereses propios, por decir lo menos- y recursos para hacer lo que el Estado neoliberal proscribió, pero ocultó el saqueo.

3. Los sueños guajiros de una presidencia municipal: pretender convertir en política económica la llamada economía solidaria es un desatino, entre otros que está generando la nueva burocracia, como las campañas de desprestigio que se afirma entre algunos periodistas y medios está promoviendo. La economía solidaria es una estrategia.

Al parecer el equipo económico de Raúl Morón no sabe la diferencia conceptual entre estrategia y política económica. Su palabrería pretende equiparar esta estrategia con la incubadora de proyectos empresariales. De lo trazado no se observan los términos del replanteamiento del desarrollo local, únicamente el fomento a formas asociativas.

Son importantes para la creación de empresas, pero no hay mecanismos de vinculación entre actores económicos y políticos. ¿Nuevo clientelismo para la cooptación? Tampoco se sabe cómo se restablecería esa entelequia llamada tejido social, término sociológico vaciado de contenido analítico, convertido en consigna política y partidista.

Crear nuevas empresas y redes de comercialización en las que procesos solidarios y de comercio justo prevalezcan, son buena noticia, pero no vislumbran vínculos con una política económica de largo alcance. La retórica del fin neoliberalismo es errónea para impulsar nuevas estrategias económicas, pues el capitalismo no se acaba por decreto.

La última y nos vamos:

1. Los vasallos de España, incluido y muy activo el binomio PAN-PRI, esa oposicioncita escandalosa y sin patria, reaccionó sin ton ni son ante las cartas enviadas a España y el Papa donde AMLO solicita disculpas por las atrocidades de la conquista. Uso político de un agravio que cumplirá 500 años, que significó el exterminio de dos terceras partes de los pueblos originarios, mientras en el mundo Alemania pidió perdón por el holocausto judío, en Estados Unidos el Congreso, gobierno y universidades han hecho lo mismo por los esclavos africanos y la matanza de los pueblos originarios, entre otros.

2. Después de 25 años de un crimen que aún no ha sido aclarado, a pesar de que su presunto asesino está en la cárcel, los amigos y fans de Luis Donaldo Colosio, fallido candidato presidencial del PRI, continúan su pretensión de construir un héroe a partir de comportamientos y discursos pretendidamente cuestionadores del régimen, pero nada dicen de los oscuros intereses detrás.

3. Según Silvano Aureoles, la percepción de inseguridad es el principal enemigo de su gobierno, pues sus cifras oficiales muestran que los delitos “van a la baja”; es decir, la gente se empecina en ver lo que no es, pues la inseguridad como tal ya no es como dicen que es.

4. Y la respuesta del gobierno español, incluidos los insultos de un escritor de pacotilla acusado de plagio, no podía ir más allá de la negación: agravios, abyección y vasallaje no pueden “juzgarse por consideraciones contemporáneas”. Hacemos tabla rasa del pasado.

5. Y Donald Trump, después de autodeclararse “exonerado” porque su fiscal Mueller no encontró evidencias del Rusiagate, violenta de nuevo el orden mundial al “anunciar” la supuesta soberanía del sionismo israelí sobre el territorio del Golán.

6. Conocido portal de noticias, hizo un recuento de supuestos agravios contra el gobernador michoacano, un supuesto “activista” del PRI y otros actores políticos menores, los que se afirma salieron de la oficina de comunicación social del gobierno municipal de Morelia.

7. La doble moral de la oposicioncita y los contrapesitos sobre la solicitud de disculpas por los agravios contra los pueblos originarios: La rechazan como vasallos de España, incluso una integrante del PAN lanzó un tuit donde pretende que los “mexicanos” se disculpen ante su “majestad” Felipe VI por el desafío, mientras en México se exige a AMLO perdón ante los miles de ejecutados, desaparecidos y desplazados que PAN-PRI causaron.

8. Homicidios, narcomenudeo, violación, feminicidio, robo a casa y negocios, y lesiones, en la alerta sobre violencia delincuencial en Morelia, acorde con Semáforo Delictivo.

9. En Twitter siete trendig topics se abrieron paso ante la solicitud de AMLO de disculpas a España por la masacre de los pueblos originarios, pero sorprende cuántos súbditos, lacayos y vasallos hay todavía en México del rey español, a quien se dirigen como: “su majestad Felipe VI”.

10. El todo o nada de la CNTE contra el dictamen para cancelar la reforma educativa de Enrique Peña Nieto y definir la nueva, no augura una relación tersa con el gobierno federal. Es lamentable el radicalismo y extremismo que pone en jaque la educación de millones de niños y niñas.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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