Viernes 29 de Marzo de 2019
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A mis hermanos Maisa y Vasco. Por su cumpleaños.



El día de ayer, 28 de marzo, leí un artículo de opinión de la analista internacional Solange Márquez, publicado en El Universal, intitulado: “Mozambique La catástrofe climática de la que nadie habla”, que me conmocionó. En él, se nos narran las vicisitudes que vive el señalado país africano por el azote del ciclón Idai, que tocó tierra el 14 de marzo pasado, con vientos de 225 kilómetros y levantando olas de hasta 6 metros.

Las cifras proporcionadas por la articulista son tristes, más de mil muertos y 110 mil personas en refugios temporales. La mayor afectación la tuvo la ciudad portuaria Beira, que es el segundo centro más poblado de Mozambique, con una población que supera el medio millón de habitantes, el cual quedo prácticamente destruido; solo el 10 por ciento de la ciudad está en pie.

En otras notas periodísticas buscadas en internet, que no son muchas y casi todas tienen el mismo contenido, encontré que la Oficina de la ONU de Coordinación de Asuntos Humanitarios, señala que 1,85 millones de personas se han visto afectadas por el paso del ciclón Idai, tan solo en Mozambique. Muy grave, ¿No creen?

El ciclón Idai, que tocó tierra el 14 de marzo pasado
El ciclón Idai, que tocó tierra el 14 de marzo pasado
(Foto: TAVO)

En lo particular, esta desgracia me provoca una tristeza por partida doble, en primera por el sufrimiento de tanta gente, que tampoco creo vivieran en un paraíso antes del ciclón, para nadie es desconocido el enorme retraso en que vive gran parte de la población africana, a los que, literal, les llueve sobre mojado; y, en segunda, por el poco interés de la comunidad mundial, periodística y digital, sobre el tema; antes del artículo de Solange, y a casi dos semanas de la tragedia, no había escuchado ni leído una sola referencia de ella.

Como señala Solange, y coincido con ella, no veo banderas adornando fotos de Facebook, ni gente bromeando que está sana y salva en Mozambique, ni trending Topis en Twitter al respecto. ¿Por qué será esto? Porque es en África, el continente negro. Porque es muy lejos de nosotros. No lo sé sinceramente.

¿Qué es lo que hace que una tragedia se venda –se haga viral- y otras no? pienso que puede influir la existencia -o falta- de imágenes o videos impactantes, así como la capacidad operativa de los grupos y organizaciones vinculados al tema, que en este caso es el cambio climático, por ser el principal causante del desastre. Parece que esta tragedia no ha tenido los patrocinadores indicados para conectarla con la sensibilidad de la sociedad mundial.

También cabe la posibilidad de que sea solo yo el único que no se había, o que en nuestro país la tragedia mozambiqueña no haya dado mucho de qué hablar; ojala sea una de estas hipótesis y que la realidad es que en que otras partes del mundo si está la gente consternada por lo sucedido.

En fin, hay muchas personas en el mundo sufriendo tragedias colectivas, como mínimo seamos solidarios en la distancia, y no olvidemos que más podemos hacer prestando atención a las heridas que a las cicatrices.
Otrosí: Mi sincera y afectuosa felicitación al destacado abogado nicolaita Ernesto Camacho Ochoa, quien recién fue designado por el Senado de la Republica como Magistrado de la Sala Regional de Monterrey, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Éxito Maestro.

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