Alejandro Vázquez Cárdenas
Corrupción y futbol
Miércoles 3 de Abril de 2019
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El futbol, en su aspecto profesional en las diversas ligas nacionales como en los campeonatos mundiales ha estado bajo sospecha de corrupción desde sus inicios. ¿Razones?, muchas, las enormes cifras de dinero que se mueven, los orgullos nacionalistas y últimamente las fuertes apuestas. Agreguemos también la opacidad con que se manejan sus decisiones arbitrales y la resistencia a aceptar el uso de la tecnología como el VAR (video assistant referee) y la existencia de un “juez de mesa” como lo existe en el baloncesto. ¿Que los árbitros pueden ser venales? Si. ¿Que una gran compañía, de televisión, de cemento o de lo que sea puede comprarlos? Si.

Para los aficionados a la historia repasemos los que son considerados los tres campeonatos mundiales más cuestionados.

Campeonato mundial en Italia 1934. Mussolini (el referente del Mesías) deseaba intensamente que se celebrara en Italia pese a que según dicen, solo había visto un partido de fútbol en toda su vida; ¿Motivo? ensalzar las virtudes de su régimen fascista.

Se determinó que toda la competición se disputaría en formato de eliminatorias a partido único, con prórroga de treinta minutos y repetición del encuentro en caso de empate. Una ausencia notable fue Inglaterra, indignada por no ser país sede.

El partido de cuartos de final enfrentó a Italia y España. La selección española era más poderosa que la italiana pese a que esta se había reforzado con cuatros jugadores argentinos y un brasileño. Ante la permisividad del árbitro, el belga Baert que tras el Mundial sería sancionado a perpetuidad por su irregular actuación, los italianos emplearon una extrema violencia sobre el campo. Sin embargo, el partido finalizó con empate a un gol, y hubo de repetirse al día siguiente

El fútbol ha estado bajo sospecha de corrupción desde sus inicios.
El fútbol ha estado bajo sospecha de corrupción desde sus inicios.
(Foto: TAVO)

Hasta siete bajas se contaron en las filas españolas. Las dos más importantes, las del delantero Isidro Lángara, y la de Ricardo Zamora el “Divino” al que le habían roto dos costillas. El segundo encuentro fue arbitrado por el suizo Mercet, que de nuevo cometió errores que favorecieron al combinado italiano. En dos ocasiones empató el partido España pero el árbitro anuló los tantos por inexistentes posiciones de fuera de juego. El partido finalizó con cuatro nuevos lesionados en el bando español.

Italia y Checoslovaquia disputaron la final el día 10 de junio de 1934. Mussolini se había encargado la noche anterior de recordarles a los jugadores y a su entrenador que el partido ante Checoslovaquia debía ser para ellos una cuestión de vida o muerte. Los jugadores italianos entendieron que cualquier método era lícito para ganar. Y lo hicieron, 2 a 1.
El Mundial de Inglaterra de 1966 ha pasado a la historia por las vergonzantes imágenes de una final claramente preparada para que la ganaran los ingleses. Un gol fantasma que notoriamente no lo fue, y un gol cuando el campo estaba invadido por los aficionados.

El gran rival a batir era Brasil que había ganado los dos anteriores mundiales. A Brasil le tocó el considerado “grupo de la muerte“, con Portugal (con Eusebio), Hungría, (considerada la selección más ruda y sucia) y Bulgaria. Por "casualidad" los tres encuentros que disputó se los arbitró un inglés. Resultado final, Brasil eliminado, con Pelé y la mayoría de sus jugadores lesionados.
Aún hay más… en el partido entre Inglaterra y Argentina expulsaron a los 36 minutos al capitán argentino Rattin, según el informe arbitral: “porque lo miró con malas intenciones…”

El Campeonato en Argentina 78 comparte con el de Italia 34 y el de Inglaterra 66 el dudoso honor de ser torneos en los que el vencedor no logró el triunfo de forma limpia. De entrada fue un grave error de la FIFA conceder la organización de la Copa a un país sometido a una dictadura militar, pues como ocurrió con el torneo italiano, el régimen trató de obtener rédito político del triunfo deportivo.

En las eliminatorias los albicelestes necesitaban vencer al difícil Perú por una diferencia de cuatro goles para conseguir pasar a la final. El resultado final de 6-0, fue fuertemente cuestionado. Más de 20 años después varios actores principales aceptaron que Perú, por dinero, se dejó ganar.

El nivel de corrupción en el fútbol puede implicar a jugadores, agentes y equipos. El auge de las apuestas futbolísticas en Internet ha abierto una nueva fuente de corrupción, ya que árbitros, jugadores y entrenadores pueden apostar de forma anónima y luego influir en los resultados con su actuación en el campo.

Y por si alguien aun duda del atraso tecnológico y/o corrupción del fútbol solo tiene que recordar como se dio la calificación de Francia para acudir al mundial de Sudáfrica, en 2010, de la mano de Thierry Henry.

Pero a los verdaderos fanáticos la corrupción les viene guanga, ellos son felices viviendo una fantasía.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
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