Ignacio Hurtado Gómez
Aula Nobilis
Justicia, democracia y derechos humanos en la UMSNH
Miércoles 3 de Julio de 2019
A- A A+

Iniciaré con una analogía muy breve. Hace años, se pensó que era necesario que los actos de los partidos políticos fueran sometidos a revisión judicial con la idea principal de que éstos se democratizaran hacia su interior, y que con ello también se respetaran los derechos humanos de los militantes de los propios partidos políticos.

Para eso se dijo que debería ser así, pues al final los partidos son entidades de interés público, reciben recursos públicos, y por supuesto que los militantes tienen derechos humanos reconocidos.

Y entonces se construyó, sobre todo a partir de la reforma de 2014, un modelo en el cual, respetando su autodeterminación y autonomía, los propios partidos políticos son los primeros en resolver internamente los conflictos que se les presentan, a lo cual comúnmente se le llama justicia intrapartidaria que se integra con sus instancias de justicia partidaria que cada uno se da.

Y ya sobre lo que resuelvan estas instancias, es que entran en acción los tribunales estatales en una revisión a las resoluciones que se emitan en esta justicia partidaria.

En torno a nuestros procesos democráticos al interior de nuestra Casa de Hidalgo, es un hecho de que cada vez más se vuelven más complejos ante la falta de regulación al respecto.
En torno a nuestros procesos democráticos al interior de nuestra Casa de Hidalgo, es un hecho de que cada vez más se vuelven más complejos ante la falta de regulación al respecto.
(Foto: Especial)

Pues bien, todo esto viene a este espacio, ya que tal vez sea momento de tomar prestados algunos de esos argumentos y llevarlos al ámbito de nuestra Universidad Michoacana.

Más allá de las reflexiones que desde hace años venimos haciendo en torno a nuestros procesos democráticos al interior de nuestra Casa de Hidalgo, es un hecho de que cada vez más se vuelven más complejos ante la falta de regulación al respecto, lo cual inevitablemente es uno de los factores que ha venido alimentado la judicialización de esos procesos electivos.

Y es que, desde el momento que los tribunales federales le ha reconocido el carácter de autoridad a la Universidad Michoacana, a partir de ese instante es más fácil que un juez entre a analizar actos de la universidad en el contexto de los mencionados procesos electivos de las autoridades universitarias.

Se ha de saber que a la fecha, cada vez es más habitual que los interesados acudan a esos tribunales, cada vez es más común escuchar que tal o cual aspirante o candidato promueve algún juicio de amparo en contra de alguna decisión de la autoridad.

Incluso, hace poco se hizo del conocimiento de un amparo que se otorgó en contra de un concurso de oposición en una facultad que se llevó a cabo hace varios años.

Y es en este punto en donde existe cierta coincidencia con la justicia partidista en el sentido de que sus actos son judicializables al provenir de instancias públicas, que reciben recursos públicos, y que por tanto tienen una naturaleza pública, pero que gozan de autonomía y autodeterminación.

Pero en donde difieren, y es aquí en donde quiero centrar la reflexión, es en el hecho de que si bien en los partidos existe la justicia partidaria, y en la universidad existe un tribunal universitario; es un hecho que se hace necesario fortalecer a este último.

Particularmente, creo que es necesario revisar su competencia, establecer en qué casos puede conocer, y establecer qué actos pueden ser impugnables ante dicha instancia universitaria.

Es evidente que los beneficios pueden ser varios, aunque específicamente yo destacaría solamente dos de ellos:

El primero tendría un sentido técnico, en cuanto a la posibilidad que podría existir de que todos los actos universitarios, primero puedan ser revisables por las autoridades universitarias (el tribunal) con criterios universitarios, con un sentido de autonomía y autodeterminación, y solo después de que la ropa posiblemente sucia se lave en casa, entonces se abriría la posibilidad de acudir a los tribunales estatales, quienes solamente se limitaría a revisar la legalidad de las resoluciones que emita el tribunal universitario, dejando el estudio de primera mano precisamente al tribunal universitario.

El segundo igualmente importante, o tal vez un poquito más, es que estoy plenamente convencido de que en el momento en que fortalezcamos la justicia universitaria, en esa medida, sin lugar a dudas, fortaleceremos la democracia universitaria y el respeto irrestricto de nuestros derechos universitarios. Al tiempo.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

La legitimidad de los jueces en el constitucionalismo democrático

La gran ausente en las reformas electorales: la cultura cívica como política de estado

Financiamiento ilícito de la política y captura del estado

¿Qué es la Agenda 2030?

Justicia, democracia y derechos humanos en la UMSNH

Tres enseñanzas de que el derecho se piensa

Cuidemos las instituciones democráticas

Tiempos de deliberación democrática

La Revocación de Mandato y la SCJN

Día del democrático taco y la reivindicación de la salsa

Violencia política contra la mujer por razones de género

¿Por qué los órganos autónomos?

Reflexiones constitucionales

Repensando la democracia municipal

¡Es la cultura democrática, o la cultura política, o la de la legalidad, o la educación cívica!, ¡la que sea!

Pacto deliberativo por la UMSNH

La democracia a debate en 2018

Twitter, entre lo público y lo privado

¿Reformar por reformar lo político-electoral?

Reglas para la cancha pareja para las elecciones de 2018

Lo de hoy es ser anti establishment

La Enccívica

Sergio García Ramírez en Michoacán y los derechos humanos

¿La felicidad como derecho?

Ser hombre y ser mujer, Encuesta Nacional de Género

A 202 años de Ario de Rosales y 25 de Justicia Electoral en Michoacán

Encuesta de Cultura Constitucional

Encuesta de Cultura Constitucional

Encuesta de Cultura Constitucional

Quo vadis?

Constitución de Apatzingán de 1814

¿Un nuevo constitucionalismo para Michoacán?

Sentencias II

Democracia, transparencia y reelección

Falsas promesas de la democracia

La aceptabilidad de la derrota

Inseguridad, Palermo y cultura de la legalidad

Resiliencia social

Día del democrático taco y la reivindicación de la salsa

Debilidad institucional y exigencia social

Día Internacional de la Felicidad

Reivindicar a Ario 1815. Justicia y felicidad

La verdadera Reforma Educativa

La reelección en Michoacán

Es la impunidad…

Aula nobilis