Ismael Acosta García
Cuarenta años de la Asociación Michoacana de Voleibol
Sábado 20 de Julio de 2019
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El pasado 12 de julio de 2019 se cumplieron cuarenta años de la fundación de la Asociación Michoacana de Voleibol como organismo rector de esta disciplina deportiva en la entidad, aunque los antecedentes históricos bien pueden ubicarse por lo menos dos décadas atrás. Los antecedentes inmediatos de la creación de este organismo fueron la creación de las Ligas del Injuve, de la Universidad Michoacana y del municipio de Morelia.

Para los años de 1965 se integró un equipo varonil de voleibol en las instalaciones del Instituto Nacional de la Juventud Mexicana (INJM), popularmente conocido como Casa de la Juventud; el entrenador de aquel grupo integrado por estudiantes y trabajadores fue el profesor normalista Salvador Contreras Pérez, quien de manera honoraria dedicó varios años de su vida a la enseñanza de este deporte. El equipo que ahí se formaba, fue el primero de Michoacán que participó en un evento oficial reconocido por la Federación Mexicana de Voleibol, tratándose del Primer Campeonato Nacional Promocional de Segunda Fuerza, varonil y femenil, celebrado en Toluca en el año de 1971. Entre otros jugadores que ahí acudieron estaban Pedro Pineda Viveros, Francisco Pancho Villeda Lemus, Amador Valdovinos, Rafael Vallejo Díaz, Rubén Saturnino Aguilar, e Ismael Acosta, entre otros.

Impulsores iniciales del voleibol femenino en Michoacán fueron los profesores Ciriaco Mendoza Morales, Manuel León González y Luis Arroyo. Mendoza Morales, desde su arribo como maestro al estado de Michoacán por el año de 1954, egresado de la Escuela Nacional de Educación Física y quien llevó a los primeros equipos michoacanos a Juegos Prenacionales y Nacionales, destacando en el equipo las hermanas Yaco y Pisto, las hermanas Guadalupe y Josefina Huerta; Estela La China Cerda, Chuy Sandoval y Anabella López, esto, entre 1964-67; el segundo, incorporado a la Universidad Michoacana como entrenador de atletismo e iniciador de los equipos de voleibol femenino representativos de esa casa de estudios; y el tercero, como genial instructor de voleibol de las secundarianas del internado de la Escuela Rural de La Huerta, reconocidas en todo México por su enorme calidad deportiva.

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(Foto: TAVO)

La convocatoria para crear la Liga Universitaria no fue mayor problema pues, con el apoyo del Departamento de Educación Física, su primer torneo en 1975 tuvo una participación de por lo menos 18 equipos en ambas ramas, femenina y masculina, representativos de las escuelas y facultades de nuestra máxima casa de estudios.

El mayor detonante del voleibol en Morelia y en el estado de Michoacán, fue la creación de la Liga Municipal de Voleibol Morelia, en 1977, impulsada por jóvenes universitarios y grupos de trabajadores de la capital del estado, cuyo primer Campeonato formal contó con la participación de cinco equipos masculinos y cuatro femeninos. Los encuentros se desarrollaron en la plazuela que se ubicaba en el acceso principal del Centro Deportivo Ejército de la Revolución, precisamente frente al inicio del Acueducto de Morelia. Era una plancha de concreto formada por hexágonos cuya delimitación entre uno y otro tenía líneas de diez centímetros de laja, lo cual le hacía una superficie muy difícil y peligrosa para los desplazamientos de los jugadores causando, un día sí y otro también, graves raspaduras por caídas en la humanidad de los voleibolistas.

A la convocatoria del segundo evento y con un intervalo de tres meses aproximadamente, se tuvo una inscripción de casi treinta equipos, lo cual parecía increíble, pues de uno a otro evento se triplicó la inscripción. Durante ese receso se gestionó ante el ingeniero Luis Pisano, director de Promoción Deportiva del gobierno del estado, la colocación de una malla de alambre que circundó el equivalente a cuatro canchas de voleibol.

Para 1978, se formalizó una Mesa Directiva que fue la primera oficial de la Liga Municipal de Voleibol Morelia, tocó el privilegio de ser su presidente al joven jugador y entrenador Benjamín Montes Jaramillo. He de precisar que, si bien fui el presidente que inició los trabajos de organización de la Liga, (1976-77), lo fui porque no había otro a quien poner. Además yo presidía en este momento la Liga Universitaria de la que también fui presidente fundador y supuse que no se debía ser dirigente de dos ligas simultáneamente. Para 1980, la Liga Municipal Morelia contaba con más de 110 equipos de diferentes categorías en ambas ramas. Fue un crecimiento exponencial que propició el surgimiento de la nueva Liga de Voleibol del IMSS-Morelia. El éxito fue de tal grado que las autoridades deportivas decidieron tender una capa de asfalto en toda el área que permitió tener la mejor superficie hasta entonces para la práctica de este deporte. Seis impecables canchas de piso negro con líneas amarillas y postes fijos sobre el piso. Claro, redes nuevas.

El profesor Antonio Ferreira, era entrenador oficial del equipo del Tecnológico de Morelia, porque ahí tenía plaza y le pagaban, y a la vez era entrenador del equipo de la Universidad Michoacana por amor al arte. Los universitarios, entrenábamos en las instalaciones de la Casa de la Juventud, (Injuve) que al paso del tiempo llegó a ser considerada la “catedral del voleibol en Morelia”. Rafa Vallejo Díaz, compañero en el equipo de la Universidad, fungía de enlace como monitor ante las autoridades de ese instituto por eso es que el mismo equipo a veces era el Injuve y otras veces la Universidad, dependiendo cual fuera el compromiso institucional al que había que defender, pero eran los mismos jugadores con algunas pequeñas variantes.

Para la misma época y desde los años 1965 en adelante, ya había equipos que entrenaban de manera formal, por ejemplo, en el IMSS, cuyas instalaciones eran recientemente inauguradas en el conjunto ubicado en la Avenida Madero Poniente, se formaron equipos de trabajadores, mujeres y hombres, y de niños y jóvenes dirigidos por el Prof. Pedro Bustos, a quien suplió el profesor Agustín Calderón hacia 1973. A nuestro parecer eran los que contaban con mayores apoyos, pues la institución siempre les dotaba de hermosos uniformes en verde y blanco que eran la envidia de otros equiperos.

El Tecnológico de Morelia ha sido siempre una institución privilegiada, pues desde sus inicios el deporte fue considerado como parte preponderante de la oferta educativa de la institución; además, su segundo director, un joven ingeniero proveniente del estado de Chihuahua, de nombre Heber Soto Fierro, no escatimó apoyo alguno en beneficio de todos los equipos representativos del Tecnológico. Hemos de reconocer que durante una buena temporada entre los años setentas y ochentas el Tec llegó a ser el equipo de mejor rendimiento y más querido de la ciudad. El cariño, prestigio y honradez del trabajo del profesor Ferreira, tuvo su fruto durante largos años, labor que fue continuada de manera meritoria por el profesor Alfonso Zaragoza Villalobos. En ese momento, Antonio Ferreira invitó al equipo del Tecnológico a quien es considerado el mejor jugador de la época: Víctor Manuel Hurtado Téllez, El Chiquilín, oriundo de la ciudad de Morelia, que años antes se avecindó en el Distrito Federal iniciando su brillante carrera como voleibolista en el histórico Deportivo Plan Sexenal, hasta llegar a formar parte de las Selecciones Nacionales de México en compañía de Alfonso Zaragoza, tanto en eliminatorias NORCECA como Preolímpicos y Juegos Centroamericanos.

Otras instituciones y equipos que también deben ser reconocidos como baluartes fundacionales del voleibol moreliano, son los de trabajadores de Recursos Hidráulicos, en hombres y mujeres; Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), en hombres y mujeres; Salubridad, en hombres y mujeres; Secretaría de Obras Públicas (SOP), en hombres y mujeres y Bomberos, en hombres.

El semillero por parte del sector educativo durante los años sesentas a ochentas fue, sin duda, la Escuela Secundaria Técnica Industrial número 60 Álvaro Obregón. El profesor Padilla fue el mentor e impulsor de muchas de las más brillantes carreras deportivas de voleibolistas michoacanos. Lo mismo podemos decir de la Escuela Primaria Estatal Hijos del Ejército, bajo la conducción del profesor Santos Sepúlveda Gaona, entusiasta iniciador de voleibolistas desde las primeras categorías de los Juegos Escolares. Dentro de las escuelas particulares, el Colegio Anáhuac y el Instituto Plancarte no se quedaron atrás, fueron las que más descollaron en la enseñanza y competición del voleibol. En el primero de ellos hicieron una destacada labor los profesores César Mondragón Vargas y Víctor Rendón Bonilla, apoyados por la recordada maestra sor Menchaca; en el Instituto Plancarte su impulsor fue el profesor Varela.

Pongamos un alto aquí para comprometernos a sumar esfuerzos con otros protagonistas de este deporte y aceptar la honrosa tarea de escribir la historia del voleibol en el estado de Michoacán. Esto ha sido sólo una mínima pincelada para no dejar pasar por alto el XL Aniversario de la Fundación de la Asociación Michoacana de Voleibol de la cual honrosamente fui su presidente fundador

En cuarenta años de organización oficial jugadores, entrenadores, árbitros y dirigentes hemos pasado de las rocosas canchas del venustiano, a los escenarios más conspicuos del voleibol mundial; de la cascarita sabatina, a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos y Campeonatos del Mundo de Sala y Playa, en hombres y mujeres y en todas las categorías.

En aquel entonces pensé en que teníamos que fundar la asociación estatal, nunca en que tendríamos que llegar a escribir su historia. Lo haremos con gusto.

Es cuánto.

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