Alejandro Vázquez Cárdenas
Artículos y mercancía pirata
Miércoles 7 de Agosto de 2019
A- A A+

Primero definamos lo que se considera productos pirata, que no es lo mismo que fayuca. Fayuca es un término muy viejo, proviene de España y más concretamente del árabe y significa un artículo de contrabando, algo que se comercia sin pagar impuestos.

Productos piratas es otra cosa, veamos. Primero, son artículos producidos clandestinamente. Su distribución es por canales informales. Son copias no legales de un original que se vente a mayor precio.

La mercancía original está protegida por derechos de autor; la mercancía pirata no cuenta con el permiso de producción y venta del propietario de esos derechos. El propietario de la idea y realización del producto original no recibe nada de una copia pirata.

En este grupo de productos pirata encontramos fundamentalmente música, desde la popular música “agropecuaria” (corridos y banda) hasta el amplio y difuso grupo englobado como música pop. Eso si, jamás he visto un solo CD, DVD o memoria USB con música clásica, ni operas; nada, cero, ninguno.

Otro gran segmento de productos pirata son los juegos y software para computadoras. Esto es un gran problema, las cifras que se manejan en México nos dicen que seis de cada diez computadoras tienen instalado uno o más programas piratas. A propósito, usted, amable lector, ¿acaso tiene instalada una copia pirata del Office? Sea serio y medite.

.
.
(Foto: TAVO)

Otros renglones de piratería son libros, ropa, perfumería etcétera; en el caso de los libros, la calidad de la impresión es mala, y en el caso de la perfumería, aquellos que conozcan el original fácilmente se darán cuenta de que su compra es una mala copia. Un Hugo Boss o un Versace de 400 pesos no existen.

El problema es grave, se estima que ocho de cada diez mexicanos compra artículos piratas, lo cual es un porcentaje altísimo que no habla bien del mexicano. ¿Por qué se da este fenómeno? Resulta que la piratería tiene raíces de orden social, económico y legal. Entre sus causas es la escasa sensibilización del público, pues la piratería carece del estigma social negativo, a la gran mayoría le viene valiendo que eso sea una actividad delictiva; el mexicano nació y creció en la cultura de él que no tranza no avanza. Cree que es una manera de desquitarse de las grandes compañías a las que considera unos entes malvados, impersonales y ajenos a su mundo.

Otro factor es una protección ineficaz de la propiedad intelectual y leyes mal redactadas o incompletas de aplicación ocasional o selectiva.
Los piratas tienen altas ganancias, básicamente porque no gastan nada en desarrollo de los productos, solo los copian y ya. Esa es otra de las razones que explican el crecimiento y persistencia de la piratería.

Ahora algunas preguntas y reflexiones. ¿Apoyaría usted al crimen organizado? Si se nos hace directamente esta pregunta, estoy seguro que la gran mayoría de los mexicanos contestaría con un rotundo “no”.

Ahora bien, ¿Qué tan cierta es esa afirmación? Cuestión de repasar algunos datos. México, en algunos estudios, ocupa el primer lugar mundial en la venta de artículos apócrifos. Otros nos colocan en tercer lugar, solo detrás de Rusia y China. Incomoda compañía la verdad. ¿Y que tanto le cuesta a México la piratería? Los fabricantes de bebidas alcohólicas calculan sus pérdidas por vinos piratas en más de 500 millones de dólares al año. Los dueños de industrias textiles por su parte, se quejan de que el 45 por ciento de la ropa que se vende en el mercado mexicano es pirata o fayuca. O sea, importaciones ilegales que entran al país sin pagar impuestos. Y así, podríamos seguir enumerando datos y cifras.

Según un estudio de la American Chamber, los niveles socioeconómicos bajo, medio y medio alto consumen el 95 por ciento de la piratería y básicamente son productos relacionados con música, software y películas. Y lo peor, el mexicano no ve a la piratería como delito.

Pero no todo es igual. Los consumidores muestran resistencia a la compra de piratería en medicamentos, cigarros y alcohol.

Finalmente, ¿De qué tamaño es el impacto de la piratería en la economía de México? Hace un par de años se calculó la pérdida en 43 mil millones de pesos, no tengo los datos del 2018, pero infiero que son mayores y no se necesita una bola de cristal para vaticinar que esto pronto se pondrá peor, mucho peor.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
Comentarios
Columnas recientes

Izquierda, ignorancia y necedad

Educación, entre el miedo y la corrupción

Medicinas alternativas y médicos

La justicia en México

Pseudociencias, datos

Artículos y mercancía pirata

Odio, un tema de actualidad

De a poco

Hablando de diputados

De anonimato y libertad, reflexiones

El Ejército, la Policía y el crimen organizado

Populismo, ¿qué es?

IFE y el periodismo, una historia

IMSS, una tragedia que se pudo evitar

El café y los antioxidantes

La corrupción, ese gran problema

Para entender a López

Colosio, a 25 años

Pactar con el narco. Pax narca

Ignorancia e incompetencia

Corrupción y futbol

Los intelectuales ¿Qué son?

POPULISMO, LA INTOLERANCIA

La Tierra plana

La izquierda ¿qué es?

Izquierda e hipocresía.

Un plan maquiavélico.

Bertrand Russell y la religión, apuntes

Regreso al pasado

Siempre podemos estar peor

Pemex y su sindicato

Gasolina, otro problema

A propósito de entelequias Freud y Marx

Una personalidad patológica.

Eugenesia

El humano y sus errores

Vivir con cargo al estado

País jodido

La revolución traicionada

Un paciente mental

El cerebro político

El timo de la homeopatía

México, entre el odio y rencor social

La depresión y la vejez, un problema que se incrementa

Cómo asaltar el poder

Los “abajoinsultantes”

Delincuencia y periodismo

Vivir en la Rumania comunista

Pacifismo

PRI, el partido que nadie quiere

Las consignas del odio

Premios Darwin

Inteligencia, Hitler y engañar con la verdad

Sectas, un fenómeno religioso y político

Elecciones aristocracia y kakistocracia

Sobre la responsabilidad

Democracia, educación y votos

Recordando al News Divine

Bulos y fake news

La salud y los políticos

La política del chantaje

El señor López Obrador y la educación

Delincuentes sexuales

Pena de muerte, ¿sirve o no?

López Obrador y su personalidad

Qué hacer después de los 60

Culpables fuimos todos

Autoridad moral y las redes sociales

Paz a toda costa, ¿eso queremos?

Criminales y maltrato animal

Ideologías totalitarias

Justicia, al servicio del poder

Pactar con el narco

Una alternancia fallida

La objetividad y el periodismo

Suicidio en el anciano

Incitatus, el Senado, el IFE y el PRI

Lectura, un hábito en extinción

Trastorno paranoide, datos

Hablando de diputados

Llegar a viejo, datos

Cuba, peligrosidad predictiva

Pax Narca

Amanuenses, más vivos que nunca

Religiones y sectas

Nicolás Chauvin, ignorancia y necedad

Cuando nos negamos a ver, el caso de la CNTE

La salud y los políticos

Votar con el hígado

Ignorancia radioactiva

Tomar decisiones. No todos pueden

Pertenecer a la izquierda

Fanatismo y política

Congreso sordo y caro

Productos milagro, las ganas de creer

Un partido sin remedio

Intelectuales y la violencia

Nuestros impuestos (no) están trabajando

La congruencia y la izquierda

La estupidez

Medicina y comercio

Tener fe, la justicia en México

Simonía y delincuencia

El cerebro de reptil

Abortar o no abortar

Cocaína, heroína, éxtasis y tachas

Hablando de genocidios

Política, odio y resentimiento

Información y noticias falsas

Hablando de totalitarismo y mesianismo

Un modelo de universidad

Feminicidios, misoginia y machismo

1° de mayo, algunos datos

Un crimen sin castigo

Con licencia para matar

México, su educación y cultura

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

No pasa nada

Corrupción, un problema severo

Philip Roth, sus libros y la vejez

Patognomónico y probable

Don Alejo, un ejemplo

Periodismo y poder

¿Son iguales todos los humanos?

La historia se repite

Notas sobre la evolución

¿Quién mato a la gallina?

Reflexiones sobre la ignorancia

Pemex, ¿petróleo de los mexicanos?

Un problema diagnóstico

Carta de Esculapio a su hijo

Secuestros en México

Fabula de la cigarra y la hormiga

Cuba y Castro, algunos datos

Trump, datos y reflexiones

Democracia y elecciones en Estados Unidos

Investigación médica, mentiras e Internet

La fábula del escorpión y la rana

Reflexiones sobre religión y ciencia

Cómo transformarse en un intelectual

El mono desnudo

Diálogo, ¿qué es eso?

Septiembre, ¿que celebramos?

Incompetentes o cómplices

Universidad Michoacana y la CUL

La democracia y los democráticos

Periodismo, sesgo y derechos humanos

Gana la CNTE

Las tres “C”