Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán
Las y los pescadores
Miércoles 7 de Agosto de 2019
A- A A+

La existencia del oficio de la pesca, es una actividad productiva que nos ha acompañado toda la vida, es decir, desde los registros del libro de las Sagradas Escrituras, hasta documentos tan importantes como los escritos por Goleman, Capra, y otros que aluden a estas actividades ecológicas.

¿Cómo explicar qué es un pescador?, cómo explicarlo no solo desde el posicionamiento económico o productivo, sino desde distintas aristas, es decir, desde lo transdisciplinario, más allá de las disciplinas, desde lo holístico, de lo sistémico; desde aquello que les da identidad étnica, la cultura purépecha ha estado vinculada con sus lagos: Pátzcuaro y Zirahuen.

Entre las formas que intentan explicar el significado de ser pescador, es su propia identidad, es decir de cómo se reconocen, de cómo se identifican, de los que son y de lo que representan en su comunalidad y en la historia de su cultura.

Un pescador esta también vinculado a un sistema de género, aquello que le hace ser masculino, lo que le permite ser hombre y lo que debe de hacer un hombre pescador, el ser proveedor de su familia, el ser protector de los suyo, sí, me refiero a su familia.

El pescador es galante y conquistador, esto lo puede hacer por las características rudas del oficio y el manejo que hace de sus artes de pesca, y ello, le permiten resaltar sus atributos corporales, de fuerza, es decir de la construcción de un cuerpo en masculinidad, fuerte, de color de bronce, bragado.

La pesca de la mentira, Pátzcuaro, obra gráfica de Francisco Oñate.
La pesca de la mentira, Pátzcuaro, obra gráfica de Francisco Oñate.
(Foto: Especial)

El pescador aprendió el oficio de sus padres y ancestros, es decir, eso vio y eso aprendió y hasta la Segunda Guerra Mundial y desde luego en los años ochenta del siglo XX, donde se dio inicio al modelo económico Neoliberal, ha jugado un doble papel, en ocasiones pescador, en otras, vinculado a las actividades turísticas, y en otras, trabajando fuera del sistema producto, pero siempre regresando, porque en la pesca esta su esencia. No obstante desde los años ochenta y desde una visión de protección del medio ambiente y el Lago de Pátzcuaro se han generado diversos modelos de política pública para seguir haciendo viable los cuerpos de agua no solo de la región lacustre del Lago de Pátzcuaro, sino otros también.

La comunidad rivereña, estuvo organizada a través de sus actividades productivas, entre ellas la pesca; quienes construían las canoas, quienes tejían con hilos finos de comunalidad las redes y chinchorros que luego combinados con la fuerza del pescador, experiencia y sabiduría tendrían la pesca de diferentes organismos vivos que ofrecería viabilidad a sus proyectos de vida y familia, y darían sustento a otras familias que vendían desde la gastronomía los platillos con conocimientos ancestrales, como el caldo de pescado y los charales, el pescado blanco, entre otras delicias.

Es decir, los pescadores dieron sustento a un modelo de organización comunal alrededor de sus habilidades y experiencias, que ofrecía una manera no solo de sostenibilidad, sino también de sustentabilidad por cierto ya centenaria. Los tiempos posmodernos y un mercado que no perdona nada, hizo que hoy, tal como lo describe el maestro qepd Francisco Oñate, en su obra plástica “el engaño de la pesca”, mantenga a las comunidades rivereñas en permanente tensión, con grandes problemáticas sobre la organización comunal para el trabajo, aunado a un diseño de política pública de administración de pesquerías que los hace no actuar en el marco de sus usos y costumbres, sino sobre un modelo jurídico que los dota de obligaciones y derechos al adherirse a dicho diseño.

El diseño de la política pública para la atención de pescadores que se instrumenta en la 4T, requiere de magnificar el diálogo entre los pescadores y las pescadoras de existir, requiere de un diálogo no colonizante, de un diálogo maduro, de respeto, y generoso, tal como lo expresa nuestro presidente de la República. En ese ejercicio, se requiere también de ir trabajando en la complementariedad, es decir, no solo tienen voz aquellos con conocimientos, es decir el científico, sino también aquel pescador que tienen la experiencia y que ello lo hace sabio. Un dialogo que complemente los saberes entre el conocimiento y la sabiduría.

De ahí la necesidad de trabajar insitu lo institucional y lo comunal para saber y conocer de la política pública, pero también para saber de las decisiones de la población y el enfoque de los miembros de la comunidad de pescadores, aquellos que en realidad hoy se dedican a ello, como una actividad productiva (tanto unidos a una sociedad cooperativa de producción pesquera, o bien, a una organización solidaria) y no solo como autoconsumo. Escuchar sin colonizar, será la mejor forma de encontrar las coincidencias y resolver los posibles conflictos que se pudieran suscitar al entregar apoyos a quienes registrados en sus listas de membresías pero que ya no están realizando actividades pesqueras, es más que ya no se encuentran en la población por cuestiones de atención a sus necesidades.

Por último dejo sobre esta breve reflexión, una preocupación, al tener problemas por el grave deterioro del lago de Pátzcuaro y ahora del de Zirahuen, entre otras cosas por la toma de agua de éstos para el riego de las huertas de aguacate, y lo que origina los paquetes tecnológicos directos a la tierra y al aire, que han hecho que vayan al espejo de agua, generando alteraciones sobre los mantos friáticos y del lago y los organismos.

Pero tal vez para mí, lo más importante es el pescador, sí, la persona a la que me referí durante toda mi disertación. El deterioro del lago afecta a los pescadores, no solo en sus ingresos, sino de sus actividades culturales, fiestas patronales, que al no contar con los recursos suficientes sufren de un proceso de empobrecimiento lo cual limita su aportación y participación en las fiestas.

Por ello, me pregunto y les preguntó a todos y todas las que realizan una actividad relacionada con la pesca aquí en Michoacán, aquí en Pátzcuaro, o bien en los lagos de Pátzcuaro y Zirahuen; los pescadores con una tradición centenaria se encuentran en extinción?, dónde encuentro a un pescador, que viva de la pesca?, hay pescadoras, hay equidad de género en esta actividad, o se encuentran invisibilizadas? Lo que veo es que tendría dificultad para identificarlos, primero no porque no existen, están, y hay que visibilizarlos; los pescadores se encuentran detrás y son invisibles de quienes venden productos sobre los diferentes muelles, y los muelles generales de ambos lagos, todos tienen negocios (comida y ropa), y no necesariamente sus dueños o trabajadores son pescadores, están atrás de los lancheros que también los hacen a un lado al llevar a la gente a sus islas, o al turismo a disfrutar de las bellezas que tenemos.

Esta situación tiene su lectura, la pesca esta opacada por otras actividades económicas que generan empleo ingreso, pero estas actividades ignoran cómo integrar de manera más holística y sistémica a la pesca para detonar un desarrollo local.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Comunidad y desarrollo sostenible

Prevención

Tlalpujahua

Educación cívica

Día nacional y estatal contra la discriminación

Uruapan con cohesión social

Tolerancia y respeto

Los bachilleres de Cuitzeo

Paz y reconciliación

Conocer el conocimiento

Apatzingán y lo transdisciplinario

Seguridad humana con cultura y deporte

Humano

Las y los pescadores

Los saberes: ¿cuántos, cuáles?

Apatzingán

Naturaleza y vida

Cuenteras internacionales en LC

Ecoconciencia

Descolonizar para avanzar 3/3

Descolonizar para avanzar 2/3

Descolonizar para avanzar 1/3

Humanismo en el arte visual

Formar para la vida

Nuevo pacto civilizatorio y planetario

El valor de amar

Contradicciones

Lo líquido e inmediato

Lo glocal

Ecoformación y ecopedagogía (2 parte)

Ecoformación y ecopadagogía

Mujeres que construyen

Trabajo sexual de hombres

Educación superior con paz

Supervivencia y ética

Masculinidades en zonas de riesgo

Las tres ecologías, parte 2/2

Las tres ecologías parte 1/2

Trata de personas

Qué es ser humano

Tortugas marinas

Pensar en los derechos humanos

Mujeres de acero

Resiliencia, frente a un camino de violencia

La alfabetización ecológica (3/3 partes)

La alfabetización ecológica (2/3 partes)

Debatamos Michoacán, Alfabetización ecológica

Cohesión social y violencia

Sin discriminación

Los valores compartidos

Violencia intrafamiliar

Encuentro de neuronas y el buen vivir

Masculinidad y violencia rural

Debatamos Michoacán: Masculinidad y violencia rural

Debatamos Michoacán: Masculinidad y violencia rural

Los cabildos no discriminan

Adultos mayores

Paz

Debatamos Michoacán: Ferias y desfiles.

El ciclista

Ser joven

Pacto mundial para una migracion segura, regular y ordenada

Debatamos Michoacán: Nuevo discurso

Desarrollo y Agenda 2030

1968-2018, 50 años

Mujeres contra la opresión

Amnistía Internacional

Prevención en redes sociales

Evalúan los derechos humanos

Cultura y arte contra la violencia

Neuronas para el desarrollo socio cultural

Lázaro Cárdenas convive

Construyendo la convivencia en Tungareo

Convivencia escolar

Tolerancia 2018

Posmodernidad y reproducción

VIH, sociedad civil y lo legislativo

Discapacidad en Cuitzeo y Santa Ana Maya

Ley de Seguridad Interior

Duele la violencia contra la mujer

Derechos políticos de la diversidad sexual

Baños todo género

Talla baja

Baston blanco

Las tecnologías de la información y la comunicación

Afrodescendientes mexicanos

Violencia obstétrica

Agenda LGBTTTI

La agenda de la población LGBTTTI

Violencia por prejuicio LGBTTTI

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

Sistema nacional antidiscriminatorio

Dignidad humana

Mercancía humana

Trabajo doméstico

Grupos vulnerados

Transexualidad

XLVII Asamblea de la OEA

Orgullo gay 2017

Orgullo o dignidad

Población afrodescendiente

Sistema Nacional de Protección Integral

Migración y derechos humanos, una nueva mirada

Diversidad cultural

Conflictos de pareja

Comunidad trans

Tortura

Transexualidad, transgeneridad y travestismo

Masculinidades, misoginia y machísimo

Cuidado y corresponsabilidad

Afrodescendientes invisibles

Galardón Jiquilpan

Tortura y tratos degradantes

Por la dignidad humana

Cultura de la paz

Educación y género

Discriminación a trans

Jurisprudencia 8/217

Cautiverio

La era Trump y lo diverso

Museo Béjar de Jiquilpan

Elegir

Retos 2017

Debatamos Michoacán: 2017

Diversidad sexual de 2016 a 2017

VIH/2030

Discapacidad

A 33 años del VIH

Identidad de vaquero

Personas jóvenes de Uruapan

Comisión de Puntos Constitucionales

La diversidad somos todos

Derechos humanos en la educación

Construcción de conciencia social

Debatamos Michoacán

Paz

A 40 años de la agenda gay

Los derechos de inculpado y víctima

Diálogo, tolerancia y respeto

San Antonio Molinos

Buenavista

Cartilla LGBTTTI

Osos

Desarrollo humano

Mecanismos de opresión

La muerte

Reforma y matrimonio civil

Derechos humanos y desarrollo