Estrellita M. Fuentes Nava
El arca del gusto en Michoacán
Viernes 23 de Agosto de 2019
A- A A+

Mariana Hernández es una mujer admirable. La conocí gracias a mi también muy destacada amiga Luz María Hernández, quien es productora de mezcal aquí en Michoacán, y coincidimos cuando me apoyaron en la organización de un tianguis orgánico en Cuitzeo en el 2017, en el marco de un diálogo que encabecé denominado Voces de conciencia por el Lago de Cuitzeo. Desde entonces le sigo la pista a Mariana a través de los mercaditos orgánicos que se instalan en Altozano, en el Parque Juárez y en una conocida escuela de gastronomía ubicada en el Bosque Cuauhtémoc.

Quien ha tenido la oportunidad de visitar estos espacios de los productores sabe que es sorprendente la gran cantidad de productos orgánicos, libres de pesticidas y amigables con el medio ambiente que podemos encontrar a nivel local: sal de Jamaica (como la que comercializa Mariana), shampoos en barra, setas, hamburguesas vegetarianas, postres sin gluten, productos para las mascotas, productos para el cuidado de la piel… en fin.

El gusto del consumidor por lo orgánico ha ido en auge: lo vemos en Europa y en Estados Unidos principalmente (por supuesto en México), donde cada vez surgen más cafeterías veganas o vegetarianas, barras de jugos, sustitutos de lácteos, smoothies verdes, todo con el afán de hacer más por la salud. En lo personal cada vez me cuesta más trabajo comprar en un supermercado donde todo está empaquetado, congelado o con conservadores.

Según los datos de Euromonitor International muestran que de 2012 a 2017 el valor de este mercado orgánico creció 50 por ciento en México, al cerrar el 2018 en 43.9 millones de dólares, cifra que se espera aumente en los próximos cinco años. Se proyecta que para el 2022 genere ingresos anuales por 65.7 millones de dólares. En México, 5.5 millones de personas son trabajadores agrícolas y ganan en promedio 18.50 pesos por hora laborada, salario insuficiente para acceder a una canasta básica.

El Arca del gusto que se desarrolla desde 1996 a nivel mundial, el cual es un catálogo de alimentos olvidados y en peligro de extinción.
El Arca del gusto que se desarrolla desde 1996 a nivel mundial, el cual es un catálogo de alimentos olvidados y en peligro de extinción.
(Foto: Especial)

Al respecto hay un movimiento global que se denomina Slow Food, que promueve la reivindicación de los productos orgánicos locales, en torno a lo cual hay una cultura o un saber colectivo. Mariana representa a este movimiento aquí en el estado, y escuchar hablar a esta ingeniera eléctrica con doctorado en tecnología energética como si fuese una Wikipedia andante de los productos de Michoacán, es fantástico.

Hace poco me reuní con ella y me platicó acerca de la iniciativa que tiene este movimiento denominado el Arca del gusto que se desarrolla desde 1996 a nivel mundial, el cual es un catálogo de alimentos olvidados y en peligro de extinción. Contiene información sobre productos agroalimentarios de calidad, pertenecientes a culturas, historias y tradiciones de todo el planeta. En la actualidad esta arca cuenta con tres mil 945 productos provenientes de 83 países, y está en constante ampliación y crecimiento. En él se registran los productos alimenticios en diferentes categorías (razas, animales, fruta, verdura, conservas, quesos, etc.), por lo que representa un recurso único para quien esté interesado en descubrir y promover alimentos de calidad.

Así por ejemplo los promotores de esta iniciativa en Michoacán han inscrito hasta el momento diversos productos locales como el aguacate criollo (que no es lo mismo que el Hass tan popular para exportación), el queso Cotija, el maíz azul, el agave, el achoque, el pez blanco, el pinzán, el tomatillo silvestre, el colorín, la flor de cempaxúchitl, la flor de jamaica, el nurite, la miel de la abeja melipona, y muchos más.

En el caso de la flor de dalia, ésta es comestible, baluarte en México por su valor nutricional y la tenemos en la Meseta Purépecha. El nurite (o té de monte) se utiliza en las fiestas purépechas para decorar los arcos y se le atribuyen propiedades afrodisiacas (aunque ya la UNAM dice que no hay tal, pero no importa… ¡Todo es mental!). También está la miel de la abeja melipona que tiene propiedades medicinales y se dice que incluso cura el cáncer; aquí en el estado se cultiva sobre todo en la región de Tumbiscatío.

Mariana me narró una anécdota genial: en el 2014 hubo un Festival de Bebidas Artesanales en Cremona, Italia, y los representantes de nuestro país llevaron una pieza de queso de 15 kilos elaborado en la comunidad de El Limón, en Cotija, Michoacán, y ganó el concurso. La señora que lo elaboró jamás había salido de su comunidad, y la trajeron a Morelia a otro festival para hacerle un reconocimiento. Le aplaudieron a la mujer, y la abrazaban con gran cariño, al punto que le ganaron las lágrimas. Fue algo muy emotivo. Mariana asegura que ese es el verdadero alimento: los alimentos con alma que llevan hasta el cariño que se les da a las vacas al pastorear. – En cada bocado se prueba la esencia de cada comunidad- dice mi amiga y no es más que la verdad.

Me pregunto ¿qué alma nos puede transmitir un paquete de cereal azucarado, un pan conservado en bolsa de plástico, o un queso en charolas también de plástico sellados al vacío? O por otra parte ¿qué les estamos enseñando y transmitiendo a nuestros niños con bolsitas de papas comerciales y una coca-cola? El alimento debe ser no sólo del cuerpo, sino también del alma. De ahí que recordamos a nuestras abuelas cocinando para toda la familia, sin utensilios ni refrigeradores, con los ingredientes recién traídos del campo o de una huerta.

En un tiempo cuando las noticias son catastróficas y nos hablan de un mundo al punto de la extinción así como el peligro de que desaparezcan nuestras abejas y por consecuencia el café y el chocolate, entre muchas otras especies, hablar de un esfuerzo como el Arca del gusto (similar al Arca de Noé) nos da aliento y esperanza. Y en el arca… vamos todos.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Redes sociales progresistas, ¿el partido alternativo a morena?

Marenostrum

Intuición y razón

Culiacán y el manejo de la comunicación en crisis

Lenguaje y misoginia

De la política a la práctica transversal de los Derechos Humanos en Michoacán

Líderes de papel

La dimensión social de la Iglesia según el Papa Francisco

Los valores en México, ¿cuáles? y ¿por quienes?

Mi mascota, mi maestra

Nuestros niños

El arca del gusto en Michoacán

El baile de Peña

5 de agosto: Día Mundial del Agua Potable

La famosa Lola

Mineras al acecho

¿Necesitamos nuevos partidos?

Generación Alpha

El ocaso de la clase media en México

La factura pendiente con el medio ambiente

Slow life

No sólo es prohibir las bolsas de plástico…

Escasez

Centennials

El valor de escuchar

Pastelito

Cultura chaira y fifí

Buenavista no es tierra de nadie: Gordiano Zepeda

Afortunadas mascotas

Los días sin coche

Apuntes sobre el PEF 2019

Nuevos tiempos, nuevos actores

Cuarta Transformación y Revolución 4.0

Adiós a peña

Pobreza y riqueza

El éxodo que se avecina

En defensa de la confianza

Bodas fifí

Vergüenza y herencia

Gestionar los desastres

Austeridad republicana y política exterior

El agua nos hermana

Cultura de revista

El amor en tiempos de internet

Viajando sola

De la misoginia en el ejercicio periodístico

La burbuja de la ilusión

El mito de la privatización por las reservas del agua en México

Votar como un acto de valentía

¿Gobernadores a reelección?

El mercadeo de los debates

Mar de información

Regresar a la violencia

De subjetivos y tristes nómadas el debate presidencial

La velocidad de la confianza

Adictos tecnológicos

Amarrando tigres

El universo es el límite

Mujeres desechables

No hay ni a quién irle

En México sí se prioriza

¡Chanfle! Y ahora… ¿quién podrá defendernos?

Generación X

Los límites del señor López

Una brújula para 2018

Cristo libertador

De entre los más pobres: Santa María Zaniza, Oaxaca

Un vistazo a los ciudadanos-clientes

Mi nombre es Estrellita

Lecciones desde la Revolución

Los millones del PEF 2018 ¿hacia dónde?

De la muerte y sus ironías

Ecos de Rusia de ayer y hoy

Los cuatro jinetes del Apocalipsis en la agenda ambiental

Del feng shui a los Atlas de Riesgos

Los dos Méxicos

El costo de no invertir en el agua en México

In the name of dog

El otro México

Controlar lo incontrolable: del reino de la TV al Smartphone

La doble cara de la minería en México

Una mirada al agua con ojos de mujer

Viejo PRI, ¿nuevo PRI?

El mito que se desmorona

Adiós a Barbie

Una vida entre perros

El valor de lo simple y ordinario

Fanta elecciones

El Inlakesh del agua

Voces de conciencia por el Lago de Cuitzeo

Movilidad social y discriminación en México

El reto de ser hoy municipio en México

El gran reto del agua desde lo local

Crisis del Estado y gobernanza

Más gorditos para 2030

La discriminación por el agua en México

De juniors, mirreyes y lords

#SiMeMatan

Planear sosteniblemente a México

Mundo millenial

La sonrisa de Duarte

¿Qué tienen en común United y Michoacán?

¿Un nuevo orden internacional?

De la mediumnidad al New Age en la clase política mexicana

¿Por qué desperdiciar agua?

¿Cómo medir la salud mental de los líderes políticos?

La vía de las mujeres en México y el mundo

El paradigma del gobierno del agua en México

El modelo de hidro-diplomacia entre México y Estados Unidos

La seguridad humana en el renglón de la democracia

Comida orgánica, ¿sólo para las élites?

Reset México

¿Reviven la Ley Korenfeld en San Lázaro?

Surfear la ola según Davos

En mis ideas mando yo

Compactémonos

El valor de la confianza

Agarrados por el cuello

Crecimiento de las exportaciones agrícolas en México, sí, pero no sin agua

Calidad democrática y crisis de legalidad en México

¿Aires de esperanza para la agenda ambiental?

Agua, pobreza y agricultura

Día Mundial de la Educación Ambiental

Pensar globalmente y actuar localmente en el agua

¿Quién es quién en el agua?

Agua y pueblos indígenas: una asignatura pendiente

La cooperación por el agua

Desastres naturales y pobreza

Cambio climático: una agenda de seguridad para Michoacán