Hugo Rangel Vargas
Condonaciones inmorales
Viernes 4 de Octubre de 2019
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Desde hace años la organización ciudadana Fundar le había seguido la pista a los programas de cancelación y condonación de adeudos fiscales que se habían orquestado durante los sexenios de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto. Los análisis que hasta hace apenas unos días había dado a conocer este organismo presentaban fundamentalmente grandes agregados numéricos, siendo ahora que se ha revelado nominalmente el monto de los beneficios que han recibido algunos de los contribuyentes por estos conceptos en el marco de los programas mencionados.

En sus análisis anteriores, Fundar había recomendado que los programas de condonación de impuestos tuviesen un carácter excepcional y estuviesen muy bien fundados para que estos permitieran la mejora de la calidad de vida de la población y la regularización de ciudadanos atrasados en el pago de sus contribuciones. Del mismo modo, sugerían que se evitase la recurrencia de los contribuyentes en la morosidad y que estos programas actuasen como un estímulo a esta condición. Así mismo, Fundar sugirió en reiteradas ocasiones que se impidiera la concentración de las condonaciones, ya que tan sólo en 2015, únicamente 36 empresas concentraron el 50.2 por ciento de los beneficios.

La información recientemente publicada por el organismo da cuenta de la condonación de impuestos por mil 088 millones de pesos en el período de 2004 a 2015. La cantidad desproporcionada de recursos perdonados a los morosos tiene magnitudes inmorales si se considera que casi la cuarta parte de esas deudas fueron perdonadas apenas al 0.1 por ciento de los contribuyentes, esto es únicamente 8 de ellos.

Fundar sugirió en reiteradas ocasiones que se impidiera la concentración de las condonaciones, ya que tan sólo en 2015, únicamente 36 empresas concentraron el 50.2 por ciento de los beneficios. Aspecto de su sitio web.
Fundar sugirió en reiteradas ocasiones que se impidiera la concentración de las condonaciones, ya que tan sólo en 2015, únicamente 36 empresas concentraron el 50.2 por ciento de los beneficios. Aspecto de su sitio web.
(Foto: Especial)

La lista de los perdonados va desde clubes deportivos, empresas de la construcción, entidades gubernamentales, personalidades del medio artístico y políticos. Dentro de las corporaciones y entidades michoacanas que fueron beneficiadas con estos programas destaca en sobremanera el Gobierno del Estado, a quien se le condonaron 2 mil 036 millones de pesos. Al gobierno michoacano le siguen diversos ayuntamientos, organismos operadores del agua potable, la Universidad Nicolaíta, así como un par de medios de comunicación y diversas empresas.

Si bien todas estos recursos que no llegaron a las arcas públicas se condonaron en perfecto apego al marco legal, resulta inmoral que esto haya ocurrido en las condiciones económicas que ha vivido el país en los últimos años y que los mismos se hayan concentrado de forma grotesca en apenas pocos.

Entre 2013 y 2017, la recaudación de impuestos en México ha pasado apenas del 13.3 al 16.2 por ciento del PIB. Esta cifra, si bien ha crecido marginalmente, está aún muy por debajo del 22.4 por ciento de América Latina y del 34.2 por ciento promedio de países de la OCDE. Esto representa una debilidad estructural del estado mexicano, a la que le abonó Felipe Calderón -últimamente amnésico electoral- y Enrique Peña Nieto.

La inmoralidad de las condonaciones fiscales se acrecienta en un país que tiene serias dificultades para financiar necesidades básicas como educación e infraestructura así como para elevar la calidad de la salud pública. Por ello es que la reforma al artículo 28 constitucional tendiente a eliminar la facultad de condonar impuestos resulta pertinente en un estado que lucha además por reducir su dependencia con relación a los ingresos fiscales que genera el petróleo.

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