Alejandro Vázquez Cárdenas
AMLO, su salud y el INAI
Miércoles 23 de Octubre de 2019
A- A A+

El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) es un organismo autónomo en México. Se encarga fundamentalmente de garantizar el derecho de acceso de las personas a la información pública gubernamental.

En días pasados un ciudadano solicitó a Presidencia, vía el INAI, algo que a millones de personas interesa, conocer el estado de salud de Andrés Manuel López Obrador, básicamente un certificado médico que incluya una evaluación psiquiátrica completa. También se solicitó resultados recientes de análisis general de orina y química sanguínea, examen cardiovascular y diversos exámenes toxicológicos.

La respuesta de López fue la previsible; desdeñar y descalificar la petición con su lamentable sentido de humor "¡No se miden! ¡Pues voy a tener que ir a que me los hagan! ¡Estoy al 100!

¿Por qué López se pitorreó de esa esa petición? Fácil, resulta que de acuerdo con la Ley de Acceso a la Información Pública, para su difusión es necesario el consentimiento del titular, o sea del propio López, y eso jamás lo hará. Primero se congela el infierno.

La preocupación por estado de salud tanto física como mental de AMLO no es nueva, desde hace años, casi cualquier persona con un mínimo de cultura ha percibido el progresivo cambio en la personalidad del señor López. De ser inicialmente alguien en apariencia normal, salvo por su insistencia en autoproclamarse "Honesto" y "Rayito de esperanza", pasó a ser el abanderado de todos los odios, dueño de una encendida oratoria violenta y vindicativa.

Fue durante su desempeño con Jefe de Gobierno del DF cuando la verdadera personalidad del señor López fue emergiendo, progresivamente perdía piso, se tornó más intolerante, irritable, insultaba a los medios que exhibían su incompetencia. Durante la campaña del 2006, mareado por los aplausos de sus fanáticos, que no seguidores, los ciudadanos tuvieron la oportunidad de ver su verdadera cara; la de un político de escasa cultura, intolerante e incapaz de reconocer errores.

.
.
(Foto: Especial)

Después usó y desfondó al PRD, tirándolo como basura cuando ya no le fue útil. Funda con sus escuderos una agresiva secta llamada MORENA, estructura que gira alrededor de él y nada más que de él.

¿Y cómo evolucionó el señor López? Mal, definitivamente muy mal, desde que llegó a la Presidencia no escucha, descalifica; no razona, agrede; no tiene propuestas novedosas solo un gastado discurso de lugares comunes. López Obrador miente, se enreda, repite hasta el cansancio el mismo discurso de lucha de clases, lo único que ha agregado a su limitado vocabulario son las palabras “Fifí” y “Conservadores”, mismas que utiliza como argumento para descalificar. Su estrategia es enfrentar a sus fanáticos seguidores en contra de quien no piense como él, sean periodistas, industriales o ciudadanos comunes. Él es el dueño de la verdad y en su fuero interno está firmemente convencido de que su papel es el de un Salvador, que está destinado a redimir a México, y por lo tanto, todo lo que haga, como lo haga, está justificado.

En diciembre de 2013 López sufrió un infarto, rápidamente fue llevado no a los servicios de salud institucionales, que los hay, y muy buenos en la CDMX, no, el decidió acudir a Medica Sur, hospital que junto con el Ángeles, es de lo más caro en la ciudad. La atención de un infarto ahí resulta impagable para la inmensa mayoría de los mexicanos.

Por múltiples razones, conocer el verdadero estado de salud del C. Presidente de la República es imperativo. López es portador de una coronariopatía, se le ha puesto un stent, que es un dispositivo metálico que se introduce en una arteria coronaria tapada, el cual funcionará solo algunos años, y es de esperarse que el resto de sus coronarias están igual de dañadas por su hipertensión y su tipo de vida. También preocupa el estado actual y pronóstico de su problema neurológico periférico, ese que le atendía a domicilio un cotizado neurocirujano de los EUA.

Pero lo más mas grave son las noticias filtradas a diversos medios que afirman que a López se le ha prescrito Quetiapina, que es un potente antipsicótico, usado en problemas de esquizofrenia y trastorno bipolar. Eso sí que es preocupante. El diagnostico de un problema psiquiátrico explica todo… y cambia todo.

Alguna estructura debería tomar esto muy en serio. México no está para ser manejado con ocurrencias.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
Comentarios
Columnas recientes

Eutanasia, morir con dignidad

Locura y poder una mala combinación

Como nos autoengañamos

Un panorama incierto

Algo sobre la vejez

Alcohol, algunos datos

AMLO, su salud y el INAI

Es tiempo de transparentar nuestras resoluciones: TJAM

El campo, una tragedia

Pacifismo y el pacto de Múnich

Chauvinismo y México

Izquierda, ignorancia y necedad

Educación, entre el miedo y la corrupción

Medicinas alternativas y médicos

La justicia en México

Pseudociencias, datos

Artículos y mercancía pirata

Odio, un tema de actualidad

De a poco

Hablando de diputados

De anonimato y libertad, reflexiones

El Ejército, la Policía y el crimen organizado

Populismo, ¿qué es?

IFE y el periodismo, una historia

IMSS, una tragedia que se pudo evitar

El café y los antioxidantes

La corrupción, ese gran problema

Para entender a López

Colosio, a 25 años

Pactar con el narco. Pax narca

Ignorancia e incompetencia

Corrupción y futbol

Los intelectuales ¿Qué son?

POPULISMO, LA INTOLERANCIA

La Tierra plana

La izquierda ¿qué es?

Izquierda e hipocresía.

Un plan maquiavélico.

Bertrand Russell y la religión, apuntes

Regreso al pasado

Siempre podemos estar peor

Pemex y su sindicato

Gasolina, otro problema

A propósito de entelequias Freud y Marx

Una personalidad patológica.

Eugenesia

El humano y sus errores

Vivir con cargo al estado

País jodido

La revolución traicionada

Un paciente mental

El cerebro político

El timo de la homeopatía

México, entre el odio y rencor social

La depresión y la vejez, un problema que se incrementa

Cómo asaltar el poder

Los “abajoinsultantes”

Delincuencia y periodismo

Vivir en la Rumania comunista

Pacifismo

PRI, el partido que nadie quiere

Las consignas del odio

Premios Darwin

Inteligencia, Hitler y engañar con la verdad

Sectas, un fenómeno religioso y político

Elecciones aristocracia y kakistocracia

Sobre la responsabilidad

Democracia, educación y votos

Recordando al News Divine

Bulos y fake news

La salud y los políticos

La política del chantaje

El señor López Obrador y la educación

Delincuentes sexuales

Pena de muerte, ¿sirve o no?

López Obrador y su personalidad

Qué hacer después de los 60

Culpables fuimos todos

Autoridad moral y las redes sociales

Paz a toda costa, ¿eso queremos?

Criminales y maltrato animal

Ideologías totalitarias

Justicia, al servicio del poder

Pactar con el narco

Una alternancia fallida

La objetividad y el periodismo

Suicidio en el anciano

Incitatus, el Senado, el IFE y el PRI

Lectura, un hábito en extinción

Trastorno paranoide, datos

Hablando de diputados

Llegar a viejo, datos

Cuba, peligrosidad predictiva

Pax Narca

Amanuenses, más vivos que nunca

Religiones y sectas

Nicolás Chauvin, ignorancia y necedad

Cuando nos negamos a ver, el caso de la CNTE

La salud y los políticos

Votar con el hígado

Ignorancia radioactiva

Tomar decisiones. No todos pueden

Pertenecer a la izquierda

Fanatismo y política

Congreso sordo y caro

Productos milagro, las ganas de creer

Un partido sin remedio

Intelectuales y la violencia

Nuestros impuestos (no) están trabajando

La congruencia y la izquierda

La estupidez

Medicina y comercio

Tener fe, la justicia en México

Simonía y delincuencia

El cerebro de reptil

Abortar o no abortar

Cocaína, heroína, éxtasis y tachas

Hablando de genocidios

Política, odio y resentimiento

Información y noticias falsas

Hablando de totalitarismo y mesianismo

Un modelo de universidad

Feminicidios, misoginia y machismo

1° de mayo, algunos datos

Un crimen sin castigo

Con licencia para matar

México, su educación y cultura

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

No pasa nada

Corrupción, un problema severo

Philip Roth, sus libros y la vejez

Patognomónico y probable

Don Alejo, un ejemplo

Periodismo y poder

¿Son iguales todos los humanos?

La historia se repite

Notas sobre la evolución

¿Quién mato a la gallina?

Reflexiones sobre la ignorancia

Pemex, ¿petróleo de los mexicanos?

Un problema diagnóstico

Carta de Esculapio a su hijo

Secuestros en México

Fabula de la cigarra y la hormiga

Cuba y Castro, algunos datos

Trump, datos y reflexiones

Democracia y elecciones en Estados Unidos

Investigación médica, mentiras e Internet

La fábula del escorpión y la rana