Samuel Maldonado B.
REPERCUSIONES
Cinco, seis. ¿Cuántos serán mañana?
Martes 29 de Octubre de 2019
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Son incontables ya los ciudadanos que han sido lastimados, desaparecidos y asesinados, no solamente en nuestro Estado sino en lo general, en toda la Repú- blica. En la capital michoacana, ya no es noticia el número de muertes que a diario acontecen a manos del crimen organizado; los robos a casas particulares son frecuente; no se digan los asaltos en restaurantes, cocinas o en plena calle, son el pan nuestro de cada día. Ya son innumerables y provocan problemas económicos, se pierde la tranquilidad que teníamos todos los michoacanos y casi somos cautivos de los criminales por completo.

Cuarenta años atrás nuestra capital era realmente tranquila, limpia, confiable y aún sigue siendo un atractivo para los turistas y un deleite para los afortunados que aquí tomamos la determinación de habitarla.
A cualquier hora del día o de la noche, como vagabundos transitábamos por el centro, deleitándonos de la hermosura de la Capital misma que nos brindaba seguridad y, sin temor alguno, apreciábamos su riqueza arquitectural cuando transitábamos por la “Madero” calle principal de nuestra bella Capital.

¿Pero... porqué hemos perdido tanta riqueza?, ¿cuándo y quien impulsó y generó el ambiente que padecemos en toda la República Mexicana? ¿Cuándo se inició la pérdida de nuestra tranquilidad, quién impulsó el fortalecimiento del crimen organizado?

Desde mi punto de vista, la guerra contra el narcotráfico fue iniciada por nuestro ridículo paisano que, queriendo legitimarse como Presidente, disfrazado de soldado raso se presentó en Morelia y estúpidamente, espantó el avispero. Buscó disminuir con esa conducta a quienes comerciaban las drogas, principalmente los opiáceos, ignorando que desde principios del siglo pasado, soldados e insurrectos las consumían sin que se provocara escándalo alguno. Señalo que lo mismo había pasado en los Espantados Unidos, en la América Mexicana y en la América del Sur.

En la capital michoacana, ya no es noticia el número de muertes que a diario acontecen a manos del crimen organizado.
En la capital michoacana, ya no es noticia el número de muertes que a diario acontecen a manos del crimen organizado.
(Foto: Especial)

Desafortunadamente, entre más se prohíba y se actué militarmente para acabar con el mercado de drogas, más aumentará el crimen organizado, mayores costos tendrán éstas y serán más elevados los gastos para combatirla y, desde luego, las muertes de muchos más se presentarán en forma constante, sin que termine el tráfico de las mismas.

Recordemos que con la liberación de los opiáceos a principios del siglo pasado en el vecino norteño, se acabó con las guerras entre los carteles criminales y no olvidemos que Los Espantados Unidos son los principales consumidores ¡y, allá en el otro lado, no pasa nada¡

Debo señalar también, que el gasto en la compra de armamento de ninguna manera es inversión y que, el sostenimiento de una guerra contra las drogas, es mucho más elevado que los recursos económicos que se presentan por el gasto clínico de quienes ya son consumidores asiduos de las mismas.

Bien valdría el intento de un cambio en la legislación correspondiente al uso y consumo de drogas, que permitiese el libre consumo de las mismas, lo que provocaría la disminución del costo de las mismas, la intromisión de las fuerzas armadas en esta materia y consecuentemente sus gastos militares, mismos que puede y utilizar en áreas que sean más necesarias.
El Estado Mexicano debe permitir la liberación de las drogas, impulsar el tratamiento para los adictos, que favorecerá tanto a los que las consumen, como al Estado Mexicano, que evitaría gastas innecesarios.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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