Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
La respuesta autoritaria de un gobierno agotado
Miércoles 22 de Junio de 2016
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La respuesta autoritaria del PRI-gobierno es apoyada por el empresariado neofascista que busca hacerse de la rectoría de la educación pública y los jugosos recursos públicos, cuestiones de que se le acusa a la CNTE.
La respuesta autoritaria del PRI-gobierno es apoyada por el empresariado neofascista que busca hacerse de la rectoría de la educación pública y los jugosos recursos públicos, cuestiones de que se le acusa a la CNTE.
(Foto: Cuartoscuro)

En una colaboración anterior comenté que la postura asumida por el PRI-gobierno, implementada por el neofascista Nuño, llevaría a una confrontación cuyos resultados vemos hoy: muertos y heridos en Oaxaca. Encapsulamientos en Ciudad de México, detenciones arbitrarias en Michoacán, complicidades gubernamentales en los estados.

Ambos bandos tendrían que revalorar si sus estrategias valen la pena muertos y heridos en un país desangrado por la violencia delincuencial y ahora por la violencia del Estado mexicano. Sin duda fue el Estado. El cerco mediático sigue, promovido por la mano dura de una iniciativa privada que busca imponer la confrontación, Mexicanos Primero por delante.

La respuesta autoritaria del PRI-gobierno es apoyada por el empresariado neofascista que busca hacerse de la rectoría de la educación pública y los jugosos recursos públicos, cuestiones de que se le acusa a la CNTE. La falacia de la educación de calidad, hasta ahorita simplista instrumento para formar consumidores enajenados de su realidad.

Igualmente, la CNTE debería revalorar si los muertos y heridos, el conflicto, valen la pena su pretensión de único actor del proceso educativo público, las canonjías, la rectoría de una política pública, el acceso y uso sin transparencia de los recursos públicos, situaciones reales pero calladas por ese magisterio dizque democrático y sus defensores.

Coincido en parte con los intelectuales firmantes y las voces de artistas que afirman el derecho del magisterio a ser escuchado, que la Reforma Educativa no puede ser pretexto para eliminar al enemigo, que la violencia brutal debe detenerse y privilegiarse el diálogo, pero la supuesta parte agraviada también debe replantearse su papel en el conflicto.

La Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto no es tal. No la apoyo. Desarticula el trabajo magisterial, flexibilizándolo y precarizándolo, centraliza la política educativa autoritariamente, regresa al sindicato magisterial charro a la escena política, descabeza al ala supuestamente democrática pero no propone un modelo educativo distinto.

Excepto referencias a la educación de calidad, calidad educativa, terminología neoliberal, empresarial, tecnocrática, no hay un modelo educativo nuevo. Ambos tienen al menos 35 años de uso y promoción. Han servido para impulsar la educación privada en todos sus niveles, produciendo consumidores, conservadores, gente hueca y acrítica.

La represión debe parar. Es necesario abrir cauces al dialogo. En este contexto, es interesante la renuncia de Beltrones al PRI, pues resume no sólo la debacle electoral, sino también un deslinde simbólico, político, de un gobierno cuyo agotamiento pone por delante la respuesta autoritaria, antes que un diálogo.

Igualmente, es necesario que los gobiernos estatales involucrados dejen de seguir al pie de la letra los mandatos de la Federación. Si bien es necesario revisar la perversa relación entre las diferentes administraciones públicas estatales con la CNTE que permitieron su crecimiento, es importante que asuman la responsabilidad que les compete.

En el caso de Michoacán, el gobierno estatal pende de una campaña propagandística que consume millones de pesos para ocultar los asesinatos de mujeres, ejecuciones, violencia local y regional, el accionar de la delincuencia, desempleo y ausencia de políticas públicas propias y funcionarios inteligentes, mientras arremete contra la CNTE.

No, la letra no puede entrar con sangre. Si esta sociedad es capaz de salir a votar por políticos corruptos, presumir de su conservadurismo, aparentar que no tiene ideología, consumir como si fuera el objetivo de vivir, es necesario que reflexione sobre la importancia de la educación como bien público y el papel del magisterio.

Los radicales, obsesionados con las revueltas, el estalinismo, el marxismo de los manuales de la desaparecida Unión Soviética y las atrocidades de la Revolución cultural china, deberían mirarse en el espejo de Cuba, cuyo giro al capitalismo, con o sin perverso bloqueo estadounidense, era previsible, y la Venezuela de Chávez que está por caer.

Muchos mexicanos se quejan de las marchas y plantones de cualquier movilización ciudadana organizada o no, lo que ha llevado al cansancio político, ideológico y social, pero son incapaces de cuestionar la perversidad de la normalidad política que despilfarra los recursos públicos, los políticos corruptos, las corruptelas cotidianas.

Obviedades. Crímenes de odio. Los acontecimientos de Orlando, Florida, en el “antro”, como se suele decir en México, Pulse, es un claro ejemplo del odio a la diversidad. Es un asunto con el que mucha gente en México, particularmente católicos, cristianos, conservadores, derecha, ultraderecha, neofascistas, no pueden vivir. A pesar de los golpes de pecho y alegatos en contra, el suceso fue un crimen de odio. No un ataque terrorista. Un hombre, según la información disponible, frecuentaba el bar y quizá la culpa lo carcomía. Pero la religión musulmana no es la culpable de 49 asesinatos, tampoco el cristianismo, como sugieren los conservadores de Foreign Policy. Los crímenes de odio son escenario de la disfuncionalidad estadounidense. Cientos de asesinatos han sido reportados en México contra la comunidad LGBTTTI. En este país, la diversidad es objeto de violencia cotidiana simplemente por su diversidad, mientras quienes supuestamente los representan gozan de cargos públicos. En Orlando, Florida, se perpetró un crimen de odio. Un hombre armado, gracias a la NRA (National Rifle Association), compró en un supermercado un arma de destrucción masiva para eliminar a sus pares: la culpa musulmano-cristiana que lo golpeaba por tener sexo con, o la vergüenza de ser quien era.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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