Jerjes Aguirre Avellaneda
¡Para el debate por Michoacán!
(¿) Demostrar que el PRI está de pie (?)
Viernes 15 de Julio de 2016
A- A A+

El Partido Revolucionario Institucional culminó el proceso que tuvo como objetivo la elección de su dirigente nacional luego de la renuncia del anterior presidente del Comité Ejecutivo Nacional, como resultado de las derrotas sufridas en las elecciones del 5 de junio pasado.

Quien asumió la dirección priista es el michoacano Enrique Ochoa Reza, a quien se reconocen cualidades profesionales y desempeño en la administración pública, si bien su postulación provocó dudas sobre su trayectoria y experiencia partidista, junto al conocimiento y relación con los liderazgos, grupos, conflictos e intereses que mueven al priismo en las localidades, los municipios, las regiones y entidades de la República.

Conviene destacar que lo que ocurre en el PRI es revelador de una omisión compartida con los otros partidos políticos, que consiste en la ausencia de sistemas orientados a la formación consistente de las generaciones de relevo, de donde surjan los liderazgos con capacidad real para desempeñar las diversas responsabilidades partidistas. La preparación rigurosa y deliberada de cuadros y la educación política de la militancia, como condición indispensable para mantener un partido actualizado, ha estado, notoriamente, fuera de las prioridades de los partidos y en particular del Revolucionario Institucional.

Este vacío partidista provoca que ante los problemas de la realidad, las respuestas políticas, incluyendo la selección de dirigentes, sea esencialmente improvisada en todos los niveles, sin capacidad para leer la realidad y el significado de los cambios, manteniendo y ampliando la confianza del conjunto de la sociedad. La crisis de los liderazgos es notoria, en el marco de la crisis más amplia que padece la “clase política mexicana”. Tratándose del PRI, ha sido abiertamente necesario que el “primer priista” decidiera quién sería su próximo dirigente.

En todo caso, Enrique Ochoa Reza recibe la conducción de un partido con evidentes debilidades, que son el resultado de su trayectoria histórica, de sus aciertos y errores que le han hecho perder su condición de vanguardia de los trabajadores, del campo, la ciudad, del pueblo de México y de la nación misma. Se necesitará talento para resolver la crisis orgánica, ideológica y de relación del PRI con el conjunto de la sociedad mexicana.

El nuevo dirigente priista anuncio su propósito para debatir las razones por las que el PRI representa la “mejor alternativa política”. Dijo que en relación con las políticas públicas impulsadas por el presidente Peña Nieto, habrá que “explicarlas mejor”, “con las razones en la mano”, “puerta por puerta”, debatiendo en las universidades y en los centros de trabajo, dando la cara y con el orgullo de la militancia. En el mismo sentido, ha expresado que “nuestros adversarios quieren que no le recordemos a la ciudadanía doce años perdidos, pero se los vamos a recordar, temen que señalemos el peligro para México pero lo vamos a señalar y vamos a advertir que no se vale que nos lleven a un abismo”.

El priista michoacano Enrique Ochoa Reza asumió la dirección del PRI luego de la renuncia del anterior presidente del Comité Ejecutivo Nacional.
El priista michoacano Enrique Ochoa Reza asumió la dirección del PRI luego de la renuncia del anterior presidente del Comité Ejecutivo Nacional.
(Foto: Cuartoscuro)

Los temas para el debate son claros, en especial con el PAN y con Morena, por aquello de Fox, Calderón y López Obrador. Sin embargo, habrá que esperar y conocer la argumentación del PRI, considerando que en el fondo, el modelo económico y social protesto por el PAN fue establecido en los hechos por los presidentes priistas Miguel de la Madrid, seguido de Salinas de Gortari y consumado por Ernesto Zedillo. Fueron ellos los que cumplieron con la tarea de desmantelar al Estado creado por la Revolución y de sepultar la alianza con los trabajadores. Ellos son los responsables inmediatos del descredito y las derrotas del PRI hasta perder la Presidencia de la República. Fox aseguró que sólo debió continuar con las estrategias adoptadas por los gobiernos priistas que le precedieron.

Caso aparte es el de López Obrador, acusado inicialmente por los panistas de representar un peligro para México, es no obstante, reconocido como un líder legítimo de la izquierda mexicana y, en función de ello, también se le han aplicado los adjetivos de “populista” y “falso redentor de los pobres”. Llama la atención que contra López Obrador coinciden priistas, panistas y perredistas, considerándolo como el enemigo a vencer, intentando restarle credibilidad y capacidad de convocatoria utilizando las descalificaciones.

No obstante, el debate funcional e ideológico con la izquierda sería de gran utilidad para la democracia mexicana, confrontando ideas y propuestas respecto de los grandes problemas nacionales y mundiales, con rigor y profundidad, sin lugares comunes, identificando quién es quién entre los partidos, a la vez que se educa políticamente a la ciudadanía.

Hacia adentro, los militantes priistas tendrían que tomarle la palabra a su nuevo dirigente para transformar su partido, haciéndolo receptivo a los ciudadanos “que quieren tener un mejor país”, actuando con “más transparencia” y creatividad. Tal vez esta sea una oportunidad única para que el PRI defina el tipo de partido que es y se propone ser, con objetivos pragmáticos e ideológicos que lo identifiquen y lo expliquen o bien, que lo mantengan como un partido que sólo sirve para ganar o perder elecciones, o lo que es lo mismo, como un “partido electorero”.

Es conveniente que la renovación de poderes en 2018 sea una coyuntura para el ejercicio de la crítica, la autocrítica, el debate y las propuestas programáticas y de acción, para que haya avances evidentes y evitar las inercias de las burocracias partidistas, que como en Michoacán, “no son ni buenas ni malas, sino todo lo contrario”.

¿Cómo será posible “limpiar la casa” e “ir contra la corrupción” siendo “la hora de demostrar que el PRI está de pie”?

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

El inicio de una nueva historia

¿Podrá transformarse el PRI?

Lo viejo y lo nuevo en la democracia mexicana

Recordando a Carlos Marx

Candidatos: entre lo pequeño y lo grande

La nueva realidad migratoria

¿Alguien recuerda a los jornaleros agrícolas?

Elecciones y necesidades de cambio

El futuro que queremos que suceda

Corrupción, discrecionalidad, gabinetes

Política: la convicción contra la creencia

Meade y los nuevos tiempos del PRI

Morena, “el peligro para México” y el proyecto de nación

¡El grito desesperado de la ideología!

En el año que comienza, tiempos para cambiar

Enajenación, ciudadanos y política

Fenómenos nuevos en la democracia mexicana

Clase política y elecciones

Diferencias sociales y elecciones

Las ideas y los intelectuales en la política

Hacia una tipología de candidatos

¿Todo para el mercado o todo para el Estado?

Los mexicanos: ¿por qué luchar?

Las Zonas Economicas Especiales y el desarrollo regional

En política: los jefes y los líderes

¿Por cuál camino: derecha o izquierda?

Pobreza estructural, el tener y el hacer

En marcha, Frente Amplio Democrático… ¿contra quién?

Cuando gana el PRI, ¿gana México?

La globalización en crisis

Reflexiones sobre México y el mundo

¡El Balsas se seca, la población también!

Democracia y cultura

¿Frente anti PRI o anti López Orador?

Resolver los problemas de fondo

Las ZEE y el corredor de pobreza Michoacán-Chiapas

La fuerza histórica de la comunidad indígena

Gobernadores ladrones

Efervescencia y preparativos políticos

Zapata, ¿individuo o comunidad?

Algunas referencias de la izquierda mexicana

¿Hay todavia izquierdas y derechas?

La lectura de las realidades políticas

México, el vacío de liderazgos

¿Oponer el sueño mexicano al sueño americano?

¡Para el debate por Michoacán!

Acelerando los tiempos políticos

En memoria del doctor Robles Garnica

Sin titubeos, la ZEE de Lázaro Cárdenas debe establecerse

En 2017: la difícil construcción del futuro

Corrupción y legitimidad política

Profesionistas: “Ciencia y tecnología para una patria libre”

En su aniversario: Revolución muerta, principios vivos

Ante el fenómeno Trump, lo necesario y a tiempo

¡Para el debate por Michoacán!

¿Todavía sirven los líderes?

Hacia el Centenario de la Constitución

Morelos: el pasado desde el presente

Presupuesto, austeridad y confianza

El Informe: lo dicho y lo no dicho

En la unidad de la izquierda, ¿cuál proyecto?

Violencia estructural, soluciones estructurales

Plan de Desarrollo, intenciones y realidad

CNC michoacana: renovación de liderazgos

En busca de la equidad

Migración michoacana, entre la forma y el fondo

¡Como son los candidatos es la democracia!

¿Se puede reformar la cultura?

(¿) Demostrar que el PRI está de pie (?)

La ZEE de Lázaro Cárdenas: enfoque regional y desarrollo territorial

En estos tiempos: ¿desarrollo o decadencia democrática?

La ZEE de Lázaro Cárdenas: el desarrollo compartido

Los modelos de análisis político y 2018

La ZEE de Lázaro Cárdenas: entre la idea y la realidad posible

Repensar la cultura y el desarrollo

Entre la demagogia, los medios y la insatisfacción democrática

Creencias y cambio de creencias

Lázaro Cárdenas: De Sicartsa a Zona Económica Especial

Relevos en la CNC michoacana

La clase empresarial michoacana

Aniversario: el modelo zapatista de lucha

Silva Tejeda: ¿Nuevo líder, nuevo PRI?

¡Para el Debate por Michoacán!

Desocupación y empleos emergentes

Remesas y problema migrante

Para entender la sociedad: ¿Sirve la teoría?

Absurdos sin corrección del campo michoacano

El Papa, los problemas y las soluciones

El ejido: Entre la ignorancia y la mala fe (Cuarta parte)

El ejido: el más grande despojo de la historia (Tercera parte)

El campo michoacano: Diez temas pendientes Segunda parte

Lo hecho y no hecho en el campo michoacano (primera parte)

Lo nuevo en el campo michoacano

Gobierno, presupuesto y política

Poder, plan, desarrollo y modelo

Foros de Consulta y Plan de Desarrollo

La costumbre de vivir con violencia

Revolución Mexicana hoy, frustraciones y hartazgos

Las Truchas, frustraciones y posibilidades

Belisario Domínguez ennobleció a la patria

Plan de Desarrollo, método y compromiso

Año difícil: presupuesto 2016

Zonas Económicas Especiales y regiones pobres de Michoacán

El nuevo comienzo, sólo con pueblo y gobierno

¿Es posible un gobierno sin mitos?

El reto de organizar al pequeño productor rural

Secretaría para la ciencia y la tecnología

Nueva administración para nuevo gobierno

Nuevas visiones para los nuevos ayuntamientos

Por un equipo de gobierno sin vicios y con rumbo

En el PRI, ¿sólo cambio de dirigentes?

La pobreza, organización y nueva cultura

La pobreza y sus retos, ¿es lo mismo explicar que medir la pobreza?

Cuba-Estados Unidos; una nueva historia

Los michoacanos, principio y fin del desarrollo

¿Es posible un programa del nuevo gobierno?

¿Organización política y candidaturas independientes?

¿Las mayorías nunca se equivocan?

La Tierra Caliente de Huetamo

Darle rumbo al campo

Replanteando estrategias: Michoacán y sus regiones

Los debates y la cultura política

Algunos de los muchos pendientes

Campañas: agotamiento de los viejos proselitismos

El vacío de liderazgos

Elecciones 2015: ¿para creer en la democracia?

¡Para el debate por Michoacán!