Martes 16 de Agosto de 2016
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Hacía tiempo que no contemplaba las nubes por un largo rato, con esas imágenes me transporto a las pineras, al olor a tabardillo, a ver pasar las nubes acostado en la ladera dejando, como ahora, vagar el pensamiento por el camino por donde van las nubes; presagio de nublado, presagio de tormenta, presagio de tempestad, según el color de las nubes, blancas, grises, negras, será la intensidad de la tormenta, cuando llegue. Antes era preciso el día en que la lluvia iniciaba las aguas, el día de San Juan, el 24 de junio caía el primer diluvio que se recibían con júbilo inusual niños, jóvenes, adultos, a todos los que les daba gusto, se mojaban con deleite en los chorros que escurrían de los techos de las casas o recibían la lluvia sin guarecerse en el campo. Hoy la lluvia es desconcertante, está desconcertada, acomete con fiereza o tarda en llegar, o no llega, o llovizna apenas y hacen quedar en evidencia a las predicciones meteorológicas que siguen a las nubes desde los satélites que orbitan en torno a la Tierra.

El ánimo de la gente de los pueblos que somos los beneficiarios de este estado de bienestar tan pregonado, pero que no se ve, ni se siente, la CNTE está presente.
El ánimo de la gente de los pueblos que somos los beneficiarios de este estado de bienestar tan pregonado, pero que no se ve, ni se siente, la CNTE está presente.
(Foto: Carmen Hernández )

¡Hacen falta los Atlas de Riesgos!, se escucha decir, pero hacen falta tantas cosas que bien podríamos hacer un atlas de lo que hace falta, desde el empleo y la seguridad hasta tapar los baches, limpiar el agua residual y controlar la basura y sus lixiviados contaminantes; hace falta conocernos a nosotros mismos, proyectar casi con poderes adivinatorios el desarrollo de Michoacán bajo los modernos esquemas de la planeación y la disciplina financiera, lejos del chantaje, la extorsión, de los secuestros de edificios llamados “tomas” para exigir favores; ya sabemos que “el que no chilla no mama”, pero estos berrean a grito abierto y como la política del “dejar hacer, dejar pasar” está prevaleciendo, el gobierno, consiente y deja pasar las fechorías que atentan contra la propiedad privada y las vías de comunicación sin querer ser represivo, no vaya a morirse algún ciudadano y se los cobren como doctor en pedagogía; todo en aras de mantener la serenidad en un país que se está cayendo a pedazos.

¿Quién contesta las preguntas que se hace la sociedad sobre sí misma? Las preguntas de usted, las mías, las de todos.
Antes que mexicanos, somos michoacanos, somos raíz y tronco y ramas y flor y fruto de esta tierra nuestra, somos los siglos y somos ahora, somos pueblos purépechas y castizos, somos meseta y bosque, Tierra Caliente y Costa, somos modernidad y tradición pero, ¿a dónde vamos? Con esta organización social que nadie cuestiona, que todos acatan genuflexos, sumisos ante las decisiones centralistas de la chilangüiza, es decir, de la oligarquía federalista que confunde precisamente el federalismo con el centralismo. Ahí estamos los michoacanos en la medianía del mar, sin ver el horizonte, esperando que las corrientes submarinas nos lleven a la orilla salvadora o nos conduzcan al triangulo de las bermudas.

Es necesario encontrar las respuestas que crecen a la luz del Sol, no en la sombra, que crecen en la opinión y el ánimo de la gente de los pueblos que somos los beneficiarios de este estado de bienestar tan pregonado, pero que no se ve, ni se siente, la CNTE está presente.

¿De qué nos sirve hacer planes si no se cumplen, promesas que se quedan en promesas o reformar la ley de la gravedad o la ley de la oferta y la demanda?; el espíritu de los doctores de Bizancio está presente en el debate legislativo. Recordemos que el adulador es una bestia cruel que nos destroza y anula, no hay que hacer caso de las lisonjas y zalamerías que son el eterno canto de las sirenas que no conducen más que al naufragio.

Los oficios de los adivinos hoy son suplidos por la planeación, pero el don de la profecía puede desbordarse en augurios optimistas o delirios, recordemos que la expresión en dinero de los planes de desarrollo se llama presupuesto y éste se integra con el dinero disponible, si alguien, algún iluminado quiere adelantar el futuro, como ya se hizo, tendrá que gastar el dinero que va a recibir en el futuro, es decir, pedirá prestado, contraerá deudas, dejará de pagar lo que debe para tener liquidez inmediata, pero dejará a las generaciones futuras sin dinero y con deudas. ¿No podrán reformar la ley y establecer que ningún gobierno contraerá deudas para pagarlas fuera de su periodo gubernamental? Y si ya está ahí y si no se respeta la disposición, ¿al dueño de esa prenda que sentencia me le dan?

Hay tensión en las ideas, pero al mismo tiempo una laxitud que abruma, a nadie le intimida la descomposición social, ni ideológica, ni la falta de organización, analizar las particularidades nos llevarían ríos de tinta, pero nos concierne, hoy y aquí, encontrar respuestas, analizar las diferencias entre la demagogia y la realidad, Michoacán son 113 municipios y cientos de tenencias, con rasgos culturales propios, no es lo mismo la cultura de Michoacán, que la cultura en Michoacán, como no es lo mismo atrás que en ancas.

Las nubes no cesan de moverse, no tienen puertas ni falsetes que abrir y cerrar, recorren las alturas en plena liberad, son caballos, gatos, rostros, simples voluptuosidades, que dan vueltas al mundo pero nos permiten al menos pensar un poco en nosotros y en nuestro destino dialectico de establecer un diálogo en el diálogo, un debate en el debate, un sueño en las nubes de la ideología.

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