Samuel Maldonado B.
Repercusiones
¡Los muertos no se olvidan!, 1968
Martes 23 de Agosto de 2016
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Supuestamente el próximo lunes (escribo estas Repercusiones un día antes) el profesorado nacional deberá acudir a la reanudación de sus suspendidas labores debido a la presión gubernamental de aplicar su ya maltrecha, endeble, blandengue, apocada, etcétera, Reforma Educativa.

Sabemos de los hambrientos tiburones, salvajes animales que no paran de atacar aun teniendo la panza llena de dinero.
Sabemos de los hambrientos tiburones, salvajes animales que no paran de atacar aun teniendo la panza llena de dinero.
(Foto: TAVO)

Por las constantes declaraciones publicadas en periódicos, revistas y otros medios diferentes de comunicación, mismos que buscan no lo que verdaderamente se necesita en México, sino lo que al sector económico privado le conviene, las grandes organizaciones empresariales han venido empujando al gobierno de la República a ejercer una política educativa que les permitiría, sin duda alguna y a futuro inmediato, operar a su antojo el sistema educativo nacional, siguiendo sus neoliberales y empobrecedores propósitos.

Sus expresiones e ideas difundidas en todos los medios de comunicación han defendido y apoyado el proyecto de la Reforma Educativa, pero además presionan al gobierno para que utilice la fuerza pública a efecto, ¡ya!, de parar a los maestros que persisten en no aceptar la reforma de marras y presionan e insisten en una que sea verdadera e independiente de la idea patronal y no solamente el simulacro gubernamental y privado que pondría, en un futuro inmediato, en peligro de desaparecer la educación laica y gratuita hasta el grado profesional y de maestría.

Conocemos de la historia de México, sabemos de los hambrientos tiburones, salvajes animales que no paran de atacar aun teniendo la panza llena de dinero. Sabemos de su presiones pasadas que empezaron con la privatización del ejido y acabaron con éste, empobreciendo a ejidatarios y campesinos que no tenían el conocimiento de lo que las entrañas de la tierra contenían. Muy lentamente fueron acaparando enormes extensiones de tierra y denunciando los ricos yacimientos de oro, plata, hierro, sin tener en consideración el peligro que corrían los trabajadores, muchos de ellos que terminaron sepultados bajo toneladas de piedras y tierra que se desprendieron de las minas. Poco vale para ellos la contaminación con productos químicos que han derramado, contaminado ríos por efecto de la ineficiencia y negligencia con la que se manejan. Todavía, después de muchos meses de derrames contaminantes en varias partes de la República, pero principalmente en norte, no han tenido la voluntad de reparar los daños, pues protegidos por las autoridades, hacen caso omiso de sus responsabilidades contraídas.

Cabe recordar que el gobierno actual en su principio, mediante una sagaz “y sublime estrategia”, capturaron prácticamente a diputados y senadores de los tres partidos y éstos aprobaron las reformas energéticas cuyo final, aún todavía no visto por completo, ha prácticamente terminado con la otrora primera empresa del país y con la segunda en importancia; es decir, con Pemex y con la Comisión Federal de Electricidad. Antes, otros gobiernos regalaron los Ferrocarriles Nacionales y, oculto atrás de esta operación, colabora actualmente un ex presidente de México. Ya semiprivatizadas, están bajo el control de otros grandes tiburones internacionales, desde luego, asociados con esos excelsos ex servidores públicos de alto rango.

El gobierno impulsa su Reforma Educativa, que les favorecerá como hoy beneficia a las grandes universidades y tecnológicos y cómo disminuye la calidad de la educación pública superior todavía en manos del gobierno. Hay miles de rechazados porque no hay plazas, porque los centros educativos no crecen y se ven limitados sus presupuestos. En universidades y tecnológicos públicos no hay espacio de crecimiento y los jóvenes marchan y hacen desmadre y medio para exigir lo que obligada y constitucionalmente se señala en nuestra Carta Magna: educación laica, gratuita y de excelencia.

De seguir el empecinamiento del Secretario de “Educación” (léase Mexicanos Primero), puede provocar la aparición de un fantasma. ¡Tlatelolco no se olvida! ¿Eso es lo que quiere y desea de todo corazón el poderoso grupo empresarial de Mexicanos Primero?

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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