Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Violencias
Miércoles 24 de Agosto de 2016
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En Michoacán, buena parte de los delitos se concentró en Apatzingán, Cuitzeo, Gabriel Zamora, Hidalgo, Huetamo, Jacona, Jiquilpan, Maravatío, Múgica, Pátzcuaro, Los Reyes, Tarímbaro y Zitácuaro.
En Michoacán, buena parte de los delitos se concentró en Apatzingán, Cuitzeo, Gabriel Zamora, Hidalgo, Huetamo, Jacona, Jiquilpan, Maravatío, Múgica, Pátzcuaro, Los Reyes, Tarímbaro y Zitácuaro.
(Foto: Especial)

1. Violencias y estadísticas. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en julio de este año se contabilizaron 130 mil 292 delitos, llegando a un acumulado en el periodo de enero a julio de 881 mil 171 delitos. Las cifras son un innegable indicador de la permanente y creciente violencia en México.

En Colima, Veracruz, Zacatecas, Puebla, Nuevo León, Michoacán y Baja California los homicidios dolosos aumentaron de manera alarmante. En Michoacán, buena parte de los delitos se concentró en Apatzingán, Cuitzeo, Gabriel Zamora, Hidalgo, Huetamo, Jacona, Jiquilpan, Maravatío, Múgica, Pátzcuaro, Los Reyes, Tarímbaro y Zitácuaro.

Pero Lázaro Cárdenas, Morelia, La Piedad, Sahuayo, Uruapan y Zamora destacan con una incidencia mayor. Estas importantes ciudades son actualmente parte de esta ola de violencia delincuencial, lo que muestra que la estrategia contra la inseguridad no tiene los frutos que se presumen, haciendo dudar de que exista una política pública.

2. Ayotzinapa, Nochixtlán, Tanhuato. Los sucesos de Nochixtlán, Oaxaca, nos recuerdan Ayotzinapa, Guerrero. En esta ocasión, a regañadientes, el gobierno federal ha intentado una respuesta. Envió personeros, instancias e hizo múltiples discursos opacados por el accionar magisterial y la alharaca mediática oficialista. Pero ahora sí fue el Estado.

De ningún modo hay comparación entre ambos hechos. En Ayotzinapa se ha operado una maquinaria burocrática y mediática perversa. Tanto medios como comentócratas que favorecen al gobierno federal, además de instancias gubernamentales que supuestamente deben justicia a las víctimas, buscan olvido e impunidad.

En Iguala, Guerrero, en la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, acorde con lo documentado por el GIEI, convergieron el aparato represivo del Estado mexicano –municipal, estatal y federal– y la delincuencia en un hecho atroz. A la fecha, las complicidades, impunidad y corrupción han impedido la verdad. No la supuesta “verdad histórica” de un funcionario que orquestó la complicidad y el olvido, por decir lo menos. El GIEI fue atacado y denostado por comentócratas, grupúsculos afines al gobierno y medios oficialistas pero sus resultados siguen –seguirán– exhibiendo al gobierno mexicano por sus complicidades y corruptelas.

En Nochixtlán, Oaxaca, ha sido imposible ocultar la intervención gubernamental, local y estatal. La agresión policiaca ha sido ilustrada por diversos videos que muestran la perversidad gubernamental contra el magisterio llamado democrático y los pobladores de esa localidad. La agresión es evidente y tuvo que atenderla el gobierno.

Actualmente, la secretaría de Gobernación y otras instancias (CNDH, CEAV) están por proporcionar apoyos de diverso tipo las familias de las víctimas, pero se pretende deslindar mediáticamente de las protestas del magisterio llamado democrático, a pesar de la presencia y acompañamiento constante en las interacciones con el gobierno.

En Tanhuato, Michoacán, como la CNDH afirma, y quienes hemos seguido el caso, incluso con conversaciones con personas cercanas al área, se ejecutó a más de una decena de jóvenes. El pretexto fue su presunto vínculo con la delincuencia organizada, lo que derivó en un ataque a mansalva y ejecuciones extrajudiciales.

Según parece, la estrategia guerrera gubernamental no distingue entre situaciones y protagonistas. Jóvenes, movilizaciones de pobladores y presuntos delincuentes reciben el mismo trato. Y en Michoacán falta por esclarecer lo que es una verdad pública y popular, los sucesos de Apatzingán.

3. Política guerrera. Los priistas han lanzado serias amenazas, mediáticas hasta ahora, contra quien “ofenda” o “agravie” a Enrique Peña Nieto. La intimidación ante el desplome de un gobierno sin rumbo, la guerra ante el cuestionamiento que cualquier ciudadano está en su derecho hacer. Te doy despensa para que no me pegues.

La arenga por las supuestas “ofensas” y “agravios” contra el presidente de México es en realidad una perorata de la ultraderecha del PRI. Es un sector de este partido y los políticos que apoyarían sin reparos el golpe policiaco, pedido a gritos por el neofascismo empresarial, contra el llamado magisterio “democrático”.

No se trata sólo de las presiones empresariales que diariamente vociferan por la violencia, también la Iglesia católica que se siente traicionada por la iniciativa presidencial en favor del matrimonio igualitario, cruzada que ha desatado una persecución homofóbica. Ahora el PRI va por la revancha y reposicionamiento.

Obviedades. 1. Felipe Calderón, en el contexto de su esquizofrénica guerrita con el narco, criminalizaba a los jóvenes asesinados o ejecutados; con Enrique Peña Nieto se asume que los crímenes entre bandos contrarios de los narcos son asuntos “entre particulares”, lo que habla mucho del desprecio de ambos gobiernos por la ciudadanía a la que no le garantiza seguridad independientemente de cualquier calificativo. 2. No fue plagio, cuestión de estilo, no es relevante, el discurso gubernamental y de la comentocracia afín sobre el plagio exhibido por Carmen Aristegui, cuyo reportaje ha sido visto por más de un millón de internautas. 3. Según la Coparmex, la corrupción en México cuesta diez por ciento del PIB, pero el dato de la OCDE es discurso hueco, pues políticos y empresarios respaldaron una política anticorrupción que los protege y privilegia. 4. La Patrulla Fronteriza afirma que las aprehensiones de inmigrantes indocumentados se redujeron en julio, pero el número de familias y niños no acompañados detenidos aumentó inquietantemente, en particular de El Salvador y Guatemala. México ocupa el cuarto sitio. 5. Los señoritos del Imco, la comentocracia oficialista, armaron una campaña de odio contra AMLO, quien criticó la rebasada Ley 3 de 3, pero ante el dicho de Vicente Fox de que era una “mamada” todos callaron.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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