Hugo Rangel Vargas
El tiempo perdido de Trump en Venezuela
Sábado 9 de Marzo de 2019
A- A A+

“Permítame llamar buen uso de los actos de rigor el que se ejerce con brusquedad, de una vez, y únicamente por la necesidad de proveer a la seguridad propia, sin continuarlos luego”; así describe el florentino Nicolás Maquiavelo, a la forma correcta de la que un príncipe puede llegar al poder por medio de maldades y lo que es quizá la debilidad que ha acusado el gobierno norteamericano encabezado por Donald Trump en su intentona de derrocar al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela misma que puede derivar en la derrota más estrepitosa del primero en materia de política exterior.

Y es que el intervencionismo norteamericano ha encontrado una serie de dificultades, contratiempos y muestras de inexperiencia que le han impedido lograr su cometido en el país sudamericano. El primero de ellos es la improvisación del autoproclamado “Presidente Encargado”, Juan Guaidó, quien no ha logrado granjearse las simpatías entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, puntal estratégico de apoyo a Nicolás Maduro.

El reloj electoral ya entró en cuenta regresiva en Norteamérica y los bonos de Trump están a la baja, por lo que los costos económicos de una intervención militar en Venezuela podrían pasarle factura.
El reloj electoral ya entró en cuenta regresiva en Norteamérica y los bonos de Trump están a la baja, por lo que los costos económicos de una intervención militar en Venezuela podrían pasarle factura.
(Foto: TAVO)

El discurso de Guaidó ha pasado de la promesa de llamar a elecciones en los 30 días posteriores a su autoproclamación, a la justificación de los errores estratégicos de la intervención norteamericana que le utiliza como punta de lanza; uno de los cuales ha sido la imposibilidad de que haya ingresado la llamada “ayuda humanitaria” el pasado 23 de febrero, evidente caballo de Troya al que seguramente se anclarían otras acciones de la intervención.

Respaldado por Trump y los aliados de los intereses norteamericanos, Juan Guaidó regresa a Venezuela en un último lance por hacer efectivas las acciones que desde finales de enero ha desplegado de forma más intensa en aquel país el gobierno norteamericano. El bloqueo y asedio permanente que los Estados Unidos han mantenido por años hacia el régimen bolivariano ha sido una guerra de largo aliento y de baja intensidad que poco a poco ha asfixiado a aquella nación y que hoy pretende coronarse con esta maniobra.

En las estimaciones de una posible intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela, seguro es que hay cálculos de costos en contra del país norteamericano. La participación de potencias militares como Rusia y China, alimentan los riesgos de que una decisión de esta naturaleza derive en una confrontación de largo aliento en tierra, la cual podría tener los tintes de una persistente guerra de guerrillas.

Por otro lado, el reloj electoral ya entró en cuenta regresiva en Norteamérica y los bonos de Trump están a la baja, por lo que los costos económicos de una intervención militar en Venezuela podrían pasarle factura en una coyuntura en la que el mandatario ya ha pagado caro el cierre del gobierno y las estridencias discursivas del magnate parecen ir perdiendo efecto entre el electorado estadounidense.

Los márgenes se cierran en Venezuela para los objetivos del mandatario de la principal potencia del mundo. Conforme el reloj avanza se hace evidente el desgaste de Guaidó, se tensa un nuevo frente en la relación norteamericana con Rusia y China; y el clima electoral en los Estados Unidos magnifica los riesgos de cualquier determinación que tome Trump. Maduro, que se ha curtido en la resistencia, seguro es que calcula estas tendencias y las utiliza en su favor.

La guerra en Venezuela está ya en curso, pero los Estados Unidos debe tomar la decisión de replegarse o lanzarse a una última ofensiva; decisión sobre la cual el mismo Maquiavelo escribiría: “Sabían que la guerra no se evita, y que el diferirla redunda en provecho ajeno”.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

El coletazo electoral de los Estado Unidos

La derrota moral de la oposición

Los efectos “anti expectativas” de los programas del bienestar

El cambio que aún no llega

El fin del neoliberalismo

El tiempo perdido de Trump en Venezuela

Perspectivas económicas

Sanders: Running Again

Al diablo con sus instituciones

Turismo y Cuarta Transformación

Los ecos del desabasto

Una nueva carrera tributaria

2019: Presupuesto base cero

Roma y la capacidad de asombro

Soberanos magistrados

Instrucciones para la cuarta transformación

Minería leonina en la mira

Política ficción.

El efecto Neymar

El día que AMLO ganó

Autismo perredista

NAIM: El triunfo de la consulta

¿Combatir la riqueza?

Juntos reescribiremos la Historia

La “bancarrota” social.

45 años y contando

Velasco y la razón de Estado

TLCAN: ¿qué celebrar?

Los retos de los ayuntamientos

Permítanos soñar

Regulación alimentaria urgente

Burocracia vacante

Las réplicas del tsunami

Cambio de libreto

Pátzcuaro, lo que está en juego

Pejenomics

2018: La historia que podrá escribirse

Cuba: reanimando la esperanza

Todo sucede en Michoacán

El único que se divierte

A 100 días

La preocupación de los banqueros

Anayagate

Costa Rica: el paraíso del cooperativismo

Morelia, la oportunidad para la izquierda

Tuxpan: la flor del Colibrí

AMLO el sorpresivo

Andresmanuelovich y el efecto teflón

Y la inflación estaba ahí

El tortillazo de la ignominia

El país de la frivolidad

Ligereza a la Calderón

De la paz a la seguridad interior

AMLO: la ruta de la paz

Meade: el eje del olvido

UMSNH y salario mínimo: dos caras del sistema

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía