Gilberto Vivanco González
VIVILLADAS
Mexicanos ¿Felices?
Viernes 22 de Marzo de 2019
A- A A+

En la asamblea de la ONU se instituyó el 20 de marzo como el día mundial de la felicidad, siendo Finlandia el país dónde viven más felices, en tanto en América Latina México fue uno de los mejor calificados. ¿Pero realmente los mexicanos somos tan felices, tal y como fue valorado? ¿Tendremos elementos suficientes para ello? Quizá todo dependa de la concepción de felicidad que tengamos en lo individual y en lo social.

A continuación veamos algunos conceptos que se manejan sobre el tema:

Para el sitio WWW.significados,com La felicidad es la sensación de bienestar y realización que experimentamos cuando alcanzamos nuestras metas, deseos y propósitos; es una condición subjetiva y relativa. Como tal, no existen requisitos objetivos para ser felices: dos personas no tienen por qué ser felices por las mismas razones o en las mismas condiciones y circunstancias. En teoría, el sentimiento de autorrealización y el cumplimiento de nuestros deseos y aspiraciones son aspectos importantes para sentirnos felices. No obstante, para ser felices a veces no es necesaria ninguna condición previa, y así, hay personas que están siempre felices y que se sienten a gusto con la vida y con aquello que les fue otorgado en gracia, y personas que, pese a que tienen todas las condiciones para estar bien, se sienten profundamente infelices.

Dos personas no tienen por qué ser felices por las mismas condiciones y circunstancias.
Dos personas no tienen por qué ser felices por las mismas condiciones y circunstancias.
(Foto: Especial)

Para la psicología, la felicidad es un estado emocional positivo que los individuos alcanzan cuando han satisfecho sus deseos y cumplido sus objetivos. Para Sigmund Freud la felicidad es algo utópico, pues considera que, para que sea posible, no podría depender del mundo real, donde los individuos están expuestos constantemente a experiencias desagradables, como el fracaso y la frustración y, en este sentido, sostiene que a lo máximo que podría aspirar un ser humano es a una felicidad parcial.

Para Aristóteles, la felicidad estaba relacionada con el equilibrio y la armonía, y se conseguía mediante acciones encaminadas a la autorrealización. Epicuro, por su parte, señalaba que la felicidad suponía la satisfacción de los deseos y los placeres; para Confucio era de la opinión de que la felicidad venía dada por la armonía entre las personas.

Para la felicidad personal lo anterior nos puede llevar a considerar si somos felices o quizá si algunos lo hemos sido en algún momento o trayecto de nuestra vida, porque suele ocurrir lo contrario, llegamos a enfrentar circunstancias adversas, muchas veces provocadas por nosotros mismos (traumas, limitaciones, vicios, entre otras) y lo que ayer era felicidad hoy es frustración, desgano y hasta depresión. Aunque nada es para siempre,

Renny Yagosesky escribió sobre felicidad social que influye en nuestra propia felicidad y sobre qué elementos debemos atender, revisar o promover para crear ese estado de plenitud grupal. Propone cuatro como primer peldaño de discusión y de trabajo: paz, libertad, justicia y prosperidad

Paz: No hay felicidad sin paz. La paz es el terreno que hace posible la convivencia ciudadana, la cual, por cierto, se construye sobre la base de la armonía vincular. Esto no llega espontáneamente, sino que requiere de una estructura de valores promovidos por los grandes centros sociales de formación, como lo son: la familia, la escuela, los medios de comunicación y la empresa.

Justicia: La justicia lleva a la paz. La justicia, entendida como la posibilidad de dar a cada quien lo que ha ganado o lo que merece por su esfuerzo y su talento. Aunque resulta subjetiva la medición de esos méritos, las sociedades desarrollan parámetros en los diversos ámbitos de la realidad: como en los casos del estudio y el trabajo, principalmente. También se refiere a la justicia reglamentada, normada por las leyes de cada país, que deben ajustarse a la idiosincrasia y a las necesidades reales de la población, considerando el tiempo y el escenario donde transcurren las vidas de los pobladores. La felicidad social demanda el cese de la impunidad, el rescate de una moral adecuada, ajustada a los tiempos, que premie y sancione, que fije los parámetros de lo permitido, lo tolerable, lo negociable, y lo prohibido, intolerable y no negociable

La libertad: La libertad es, en esencia, la capacidad adulta y voluntaria de elegir entre opciones. Ella es, después de la vida, el derecho más preciado por el ser humano. Aunque muchos parecieran optar por la esclavitud tranquila, por privilegiar la seguridad y la supervivencia antes que volar libremente, vivir así no es más que una pose, un autoengaño derivado del temor y la ignorancia. La libertad, claro está, debe venir aparejada con respeto y responsabilidad, pues cada elección crea un destino y afecta a otros.

La prosperidad: La prosperidad es la consecuencia del trabajo inteligente, sostenido y ecológico. Crear prosperidad, implica generar recursos abundantes para el disfrute propio y ajeno. La gente que prospera reúne cualidades particulares: Algunas de ellas, son: Conciencia de los recursos disponibles y limitaciones por superar, creatividad para el uso adecuado de esos recursos, confianza en la posibilidad de alcanzar sus sueños, iniciativa audaz para ir tras lo no hecho, disciplina para sistematizar el esfuerzo y voluntad indoblegable para llevarlo a buen término. La sociedad que desea prosperar debe generar oportunidades de desarrollo, estimular la libertad de iniciativa y el pensamiento pionero que busca dar un paso más. Debe, igualmente, valorar en alto grado la producción, la negociación justa, el ahorro y la inversión.

¿Será que en México el sólo hecho de tener llamadas, mensajes y redes sociales, según, ilimitadas; así como la elección de López Obrador como presidente de la república, en verdad seremos felices? O de acuerdo al escritor venezolano Yagosesky ¿estamos muy lejos de conseguirlo? Cada uno saque su propia nuestra conclusión.

Pablo Neruda, poeta chileno, escribió: “Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”; Arthur chopenhauer reflexionó: “Los dos enemigos de la felicidad humana son el dolor y el aburrimiento y Oscar Wilde, escritor inglés, decretó algo paradójico que suele ocurrir: “Hay personas que causan felicidad allí donde van; otras, siempre que se van”. ¿De qué lado preferimos o merecemos estar?

Sobre el autor
Nació en Zinapécuaro Michoacán (1961) Profesor de Educación primaria (E.N.V.F.); Licenciado en Ciencias Naturales (E.N.S.M.); Maestría en Investigación Educativa y Docencia Superior (IMCED). Excatedrático y exdirector de la Normal Rural de Tiripetío; Ex director y excatedrático de la Escuela Normal Urbana Federal, catedrático del IMCED. Diplomado en Administración de Escuelas Superiores (IPN)
Comentarios
Columnas recientes

Escuelas normales rurales

Libre manifestación vs violencia

El chiflido de Silvano

Terremotos… solidaridad y corrupción

Alistemos las monedas

Vandalismo en la UNAM

Cristóbal Arias, ¡va con todo!

Liberación femenina

Morón: informe y respaldarazo

Cáncer y alimentación

Ni perdón, ni olvido

Imposición legislativa en Baja California

Temblores en la Ciudad de Mexico

Colonias populares, privatizadas

Examen de admisión en escuelas normales… en riesgo

Deportistas y los riesgos de la fama

Y Moron?... ¿dónde está?

Lluvias… ¡preocupación permanente!

La mañanera de televisa

AMLO: defender lo defendible

Aniversario de Morelia... su fundación

ENUF, un año más trascendiendo

Michoacán… por industria

Entre perdones

Mexicanos ¿Felices?

Sociedad y medio ambiente

Gasolineras ¿Y los litros de a litro?

Persecución de la SEE

La Bandera Nacional

Los abuelos y las estancias infantiles

Monarcas Morelia ¿acosado?

Líderes sindicales... a la rendición de cuentas

El magisterio en el limbo

Incertidumbre energética

Día de los Inocentes

Navidad, regalo de amor

Giro en educación

Educación básica en Michoacán ¿en el limbo?

Nuevo gobierno… nuevas esperanzas

Guardia Nacional

Comisiones bancarias en la mira

Morelia, improductiva

Morelia, bajo el agua

Carmen Aristegui, el regreso

Normalismo, en el olvido

López Obrador: clroscuros

Los abuelitos

Morelia, de mal en peor

Elba Esther… ¿libertad pactada?

Morelia, reto complicado para Morón

PRI Y PRD… ¿Sobrevivirán?

Morelia, ¡bajo el agua!

¡Cerca de la definición!

El verdadero peligro para México

¡¡Alto a la violencia electoral!!

AMLO... la batalla continúa

Estacionamientos públicos, sin responsabilidades

Todos somos Luis

La depresión…mal silencioso

La vocación magisterial

Las elecciones y la pobreza

XXIX Coloquio de Educación en la ENUF

Sufragio efectivo, ¡sí reelección!

Elba Esther Gordillo, ¿un peligro para México?

Candidatos y elecciones

Asesinato de tiburones

¡La cuesta de enero!

Trabajadores de la educación, pagos pendientes

Año Nuevo y propósitos

Ley de Seguridad Interna, militarización abierta

Meade… ¡el ungido!

Encuestas, ¿el arte de engañar?

Buen Fin, cuidado con las trampas

Finanzas en Michoacán, auténtico laberinto

Día de Muertos, Michoacán con vida

El show de los independientes presidenciables

Sección XVIII del SNTE, descaro sindical

Abuso de la tecnología

José Ma. Morelos, un aniversario más

Las lecciones son del pueblo

Los auténticos gritos de Independencia

Dreamers… sueños truncados

La lluvia

La ENUF y las Normales

Silvano Aureoles en Zinapécuaro

Presidencia y el frente nacional

Reclamos por telefonía celular

Morelia, bache eterno

Estacionamientos en comercios, ¿por qué pagar?

Gasolineras, asalto a manguera armada

Transporte urbano en Morelia, peligro sobre ruedas

El circo de las investigaciones

¡Alto a la represión y manipulación!

Política y sociedad

Estado de Mexico, el día “D”

Sigue el engaño a maestros estatales

Periodismo… riesgo latente

Los bomberos en el olvido

Cierre del Centro Histórico

Niños de la calle

Javier Duarte… Flor del racimo

Días santos, días para reflexionar

Estados Unidos y un presidente de izquierda

Cárdenas y Juárez, ¡ignorados!

El PRI, ¿redimido y redentor?

ENUF, XXVIII Coloquio de Actualización Docente

Silvano presidenciable, a nadie extraña

Bonos pendientes, juego perverso

Niños con cáncer

México unido, ¿contra quién?

Locura en preinscripciones

Llega Trump, a temblar

México en ebullición

¡Feliz Día de Reyes… y gasolinazos también!

La Navidad y su auténtico significado

Redes sociales reflejo cultural

Villas del Pedregal, peligro latente

¿Piso parejo en la carrera presidencial?

Buen Fin, el bueno sería este

Hillary y Trump frente a frente

Festival de Cine de Morelia, prestigio michoacano

¡Payasos al ataque!

La corrupción carcome a México

Transporte público, peligro latente

Dólar por lo cielos

Silvano Aureoles, cobijo político

Grito de Independencia… entre festejo y decepción

¿Quién salvará al PRD?

Juan Gabriel, reflejo de lo social

Morelia independiente, pago de Predial con amenazas

No me río de Janeiro

Precios al alza, Peña Nieto a la baja

Terrorismo que daña el mundo

SEP-SNTE, diálogo teatral

PRD Nacional, en crisis

A maestros, descuentos al azar

Elecciones, golpe a Peña Nieto y al priismo

¡Siguen demeritando lucha magisterial!

Gobierno sin apertura, ¡gobierno totalitario!

Feliz Día del despido… perdón, del Maestro

¿PRD en crisis?, ¡claro que sí!

El trabajo colaborativo en la escuela

Morelia, bache tras bache

Michoacán y Silvano, preocupados

Adolescencia y embarazo

¡La felicidad!

Morelia… Movilidad vehicular electrónica-digital

Guerra de encuestas… inicia manipulación

Nueva dirigencia estatal de la CNTE

Visita papal: Religión, política y negocio