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Transporte público, entre la opacidad y la corrupción | 19:00

Como dice el dicho, “con dinero baila el perro”, en el tema de las concesiones para transporte público en Michoacán, así lo confiesa un chofer y concesionario de taxi en Morelia. “La lista de requisitos para ser acreedor es muy minuciosa, sin embargo, quien tiene dinero y las famosas palancas con funcionarios públicos o empresarios se queda con la concesión”, refiere el transportista. Al mismo tiempo, las autoridades del estado hacen caso omiso a las peticiones de este medio para transparentarlas o darlas a conocer de manera pública y el tema se mantiene en la opacidad pese a insistir con base en los llamados métodos de acceso a la información y transparencia.

México es un país en el que más del 60 por ciento de su población vive en la pobreza, y la línea que diferencia a ésta con la clase media es casi invisible; sin embargo, no es la pobreza, sino la inseguridad, la principal preocupación de los mexicanos. Hace seis años, el municipio purépecha de Cherán, ahogado por la inseguridad, decidió modificar su forma de gobierno dando a paso a un modelo ciudadano que lo convirtió en el municipio más seguro del país. La clave fue la expulsión de la corrupción emanada de los partidos políticos, cuyos liderazgos locales eran señalados de estar coludidos con el crimen organizado.

Mario Armando Mendoza, diputado local de extracción priista, presidente de la Comisión de Gobernación del Congreso del Estado, nos habla de algunas de las fortalezas y debilidades del propio Poder Legislativo. Sin embargo, se emociona cuando aborda lo que considera será el tema más importante que pueda abonar esta Legislatura local a los ciudadanos michoacanos, un sistema anticorrupción de avanzada.