Opinión

MORELIA
La Declaración Final del Foro Parlamentario Mundial (1)
Juan Pérez Medina Jueves 2 de Febrero de 2006
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En el marco del VI Foro Social Mundial se convocó a la realización del VI Foro Parlamentario Mundial con la presencia de diputados de los cinco con-
tinentes, en donde se abordaron las líneas de discusión que a su vez se discutieron en las distintas sedes del FSM. En dicho evento participó una delegación mexicana con representantes de los paridos PRI, PAN, PVEM y, por supuesto, el PRD. Me parece de singular importancia destacar los acuerdos alcanzados en dicho foro, sobre todo, que éstos se difundan y se conozcan. En esta entrega presentó la primara parte de su Declaración Final. A su vez, quiero aprovechar para recordar el XIV Aniversario de la Muerte del Comandante Profesor Genaro Vásquez Rojas, quien forma parte de nuestra historia de lucha popular por construir un mundo mejor y, destacar el doloroso fallecimiento de Schafik Hadal, uno de los más preclaros exponentes de la intelectualidad de izquierda en el mundo y fundador del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador, en donde combatió con las armas y las ideas a la oligarquía de ese país y del mundo. Descanse en paz.

Foro Parlamentario Mundial

Declaración Final

República Bolivariana de Venezuela
Caracas, 26 y 27 de enero de 2006

El Sexto Foro Parlamentario Mundial, desarrollado en la ciudad de Caracas, en el marco del VI Foro Social Mundial, celebrado entre el 24 y el 29 de enero de 2006, con la asistencia de parlamentarios y parlamentarias representantes de los cinco continentes, presenta al final de las sesiones realizadas durante los días 26 y 27 de enero de 2006, la siguiente declaración:
«Los parlamentarios y parlamentarias reunidos en el Sexto Foro Parlamentario Mundial en ocasión del VI Foro Social Mundial realizado en la ciudad de Caracas, reafirmando la Carta de Principios aprobada y adoptada por el Comité de Organización del Foro Social Mundial en Sao Paulo el 9 de abril de 2001, modificada y aprobada por el Consejo Internacional del Foro Social Mundial el 10 de junio de 2001, los compromisos adoptados en los foros de años precedentes e inspirados en la lucha de los pueblos por lograr la dignidad y el respeto a los derechos humanos, políticos, sociales, económicos y culturales con el pleno convencimiento de que «otro mundo es posible», basado en principios de libertad, autodeterminación, integración cooperación, solidaridad, convivencia, paz y justicia social, como esencia para la plena realización del ser humano y de los pueblos del mundo, declaramos:
1. Asumimos el compromiso con la democracia, como un espacio abierto para el debate plural y diversificado de ideas y acciones de los diferentes movimientos sociales y para el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos y ciudadanas, de las organizaciones y asociaciones sindicales. Al respecto, los parlamentarios y parlamentarias debemos favorecer todas las acciones y mecanismos para fomentar y promover la democracia participativa en todos los ámbitos del poder local, regional, nacional y mundial.
2. Reafirmamos el logro a la paz, como único camino para la convivencia entre los pueblos del mundo y para resolución pacífica de conflictos internacionales. Nos pronunciamos contra la militarización de las relaciones internacionales cuyos efectos devastadores se hacen sentir en especial en América Latina y el Caribe, Asia, Medio Oriente y África. La lucha por la paz presupone la construcción de otro mundo con justicia social.
Es por ello que los parlamentarios y parlamentarias comprometidos como estamos con el logro de la paz de todos los pueblos del mundo promovemos mecanismos idóneos para la resolución pacífica de conflictos y denunciamos toda forma o tentativa de dominación militar, política o económica de un Estado sobre otro.
Destacamos y promovemos el papel fundamental de la participación de las mujeres en los procesos de paz tal como se expresa en la Resolución de la ONU número 1.325. Así como en la lucha parlamentaria y social contra el imperialismo por la democracia y la justicia social.
Apoyamos el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, su derecho al retorno a su tierra y a un Estado soberano e independiente. Igualmente el derecho del pueblo saharawi a un Estado soberano e independiente. Exigimos la retirada inmediata de las tropas de ocupación de los estados Unidos e Inglaterra, Italia y otros países en Irak y así también, el retiro de las tropas israelíes de todos los territorios árabes ocupados (los Altos del Golan, Cisjordania y Franja de Chebaa). Rechazamos la decisión de construcción del muro en Cisjordania por parte del Estado de Israel. Apoyamos el derecho del pueblo de Puerto Rico a su plena independencia y autodeterminación. Apoyamos la lucha del pueblo haitiano por su autodeterminación.
Igualmente manifestamos nuestro rechazo a la carrera armamentista y defendemos la supresión y prohibición general de armas nucleares, así como apoyamos la formalización de un tratado para reglamentar el comercio de armas ligeras y demandamos el respeto a la Convención de Ottawa sobre las minas antipersonales. Siendo oportuno exigir enérgicamente el retiro de las múltiples bases militares norteamericanas de la OTAN, haciendo un especial énfasis en la presencia de la Base de Guantánamo en el territorio nacional cubano utilizada para humillar y torturar detenidos. Asimismo, repudiamos el bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos al pueblo cubano para doblegar su dignidad e integridad.
Condenamos el Plan Colombia, como otro caso de injerencia imperialista y militarización inaceptable de un país, que constituye una amenaza real y concreta para la estabilidad de la región, que hoy amenaza con extenderse en América Central por acuerdo de la última cumbre de los presidentes de esa región. Asimismo, acompañamos todo esfuerzo en función de la salida política negociada por la paz en Colombia, en el caso de la actual negociación entre el gobierno y los grupos paramilitares, rechazamos el marco institucional con el cual se está desarrollando por cuanto legaliza la impunidad y el despojo de sus tierras a tres millones de campesinos y miembros de las comunidades indígenas y afrodescendientes actualmente desplazados obligados a vivir en condiciones de miseria absoluta en las ciudades.
Rechazamos el terrorismo en todas sus formas, incluyendo el terrorismo del Estado, y consideramos que la mejor forma de combatirlo es acabar con la pobreza, la injusticia, la exclusión, el analfabetismo, el desempleo, la corrupción y el burocratismo. Condenamos la doctrina de la guerra preventiva que es pervertida así como la utilización del pretexto de la lucha contra el terrorismo para restringir libertades, violar los derechos humanos y golpear movimientos sociales. Como igualmente rechazamos la idea que califica como terrorista a los movimientos de resistencia de los pueblos. En este sentido, exigimos la inmediata extradición de Luis Posada Carriles por considerarlo un reo convicto y confeso de terrorismo.