Opinión

MORELIA
Vivilladas
México... al revés
Nuestro país, rico en petróleo y los precios de la gasolina, por las nubes
Gilberto Vivanco González Viernes 17 de Febrero de 2006
A- A A+

Pareciera que en nuestro sacrificado y saqueado país todo está de cabeza, las cosas funcionan según ciertos intereses y no como la sacrosanta ley lo ordena o como el razonamiento común lo organiza; somos tan especiales que viviendo en el llamado cuerno de la abundancia unos cuantos tienen la abundancia y la gran mayoría el puro cuerno. Como dijera Cantinflas, «no hay derecho chato».

No podemos entender, no nos cabe en la cabeza, el asunto de las gasolineras transas, ¿cómo es posible que amenacen los dueños con paro nacional porque la Procuraduría del Consumidor pone en marcha una campaña de verificación de litros por litros? Por favor, es una tontejada y más lo que es que el gobierno les siga la corriente, retirando el programa o haciéndolo light. Al surtir nos damos cuenta de que muy pocos expendios cumplen con los requisitos de venta, la mayoría dan litros incompletos y el consumidor tiene que pagar la cantidad, según marca la bomba; ¿qué les pareciera a esos rateros protegidos que en lugar de pagarles 200 pesos se les entregara 180? En ninguna nación sucede algo parecido, pero aquí es mexican curios.

Para acabarla de amolar, no obstante que nuestro subsuelo, en algunas regiones, se encuentra a reventar de petróleo y que se exportan millones de barriles del energético, los precios están por las nubes, ¡la gasolina, el diesel son carísimos, y qué decir del gas! Las cosas en este país están de cabeza. Los economistas dan múltiples explicaciones al respecto, pero eso a la gente de clase media y a la más jodida le viene valiendo mauser.

¿Qué les parece cuando en la parte trasera de un urbano, una combi o una camioneta de esas que recogen basura andan soltando más humo que un tren de vapor y todavía tienen el descaro de traer un letrero que dice «no a la verificación»?; dan ganas de bajarlos del transporte y ponerlos media hora a que le estén dando el golpe, algo parecido podría hacerse con los insensibles contaminadores de Cepamisa, de la harinera, de la química y de los Pinos en la colonia Industrial. Lo bueno es que los concesionarios de transporte ya se salvaron de la manoseada verificación; ahora pueden dormir tranquilos ellos y sus hijos, aunque mañana pregunten los nietos: ¿abuelito, cómo eran el cielo y los pajaritos?

Ya en calor con eso de los vehículos, señalaremos una de las grandes cosas que entran al cuento de al revés; la autoridad anda en busca de taxis piratas según para detenerlos y sacarlos de circulación, incluso se han fastidiado de hacer declaraciones al respecto, pero ¿qué creen?, los escabullidos taxistas irregulares se cansan de hacer manifestaciones en contra del gobierno porque los quiere detener o han detenido a unos cuantos de sus compañeros; luego entonces si anda la autoridad tras los piratas Morgan ¿por qué canijos no los detienen ahí? Al rato cualquier cristiano o musulmán (para que no se sientan) puede hacer lo mismo; forma una pequeña organización con los cuates o la familia, le dan una pintada al auto, le ponen un nombre como «Radio Taxis Barba Roja» y a trabajar... que al cabo nadie hace nada.

Otro detalle extraño: los guardianes que protegen miles de pesos en su camioneta blindada, algo así como la Panamericana, cuidan los billetes como a la niña de sus ojos, pero la gente les importa un comino, tanto los peatones como quienes van en automóvil; si pensábamos que los choferes de urbanos son cafres, éstos les dicen «quítense que ahí les voy». Sin dar tantas vueltas cuidan más el recurso financiero que la vida de las personas, y nadie les dice nada, son omnipotentes.

Sigue la mata dando

Por otro lado, pero en el mismo tenor, tenemos otra inquietud: ¿por qué si a los mexicanitos en el mundo entero nos tienen de flojos, ahora se oficializa reponer los días feriados cuando caigan en fin de semana? Resulta que los puentes que hacían los trabajadores, a regañadientes del patrón, hoy son formales gracias a los señores deputados por mandato de la iniciativa privada. Lo que urge a la nación es trabajo productivo en empresas, en escuelas, en bancos, en todos lados, ¡ah!, pero como le interesaba el sector turístico, les valieron wilson dichas necesidades. ¿No será posible también hacer oficial el San Lunes en honor a muchos albañiles, comerciantes, maestros y demás?

Otra de las grandes contradicciones tiene que ver con los candidatos en campaña; dicen muchas tonterías, no presentan proyectos fundamentados, otros se comprometen a lo imposible, algunos nomás repiten las propuestas, pero no falta quien de plano dice barbaridades y luego se arrepiente, como el santo monaguillo de Carlos Abascal, Felipe Calderón; primero fue tajante al señalar que estaba en contra el uso del condón, pero hace dos o tres días dijo que siempre sí, que era necesario que lo usaran los jóvenes; eso indica que depende el auditorio donde se encuentre suelta el rollo; porque en una entrevista con López Dóriga dio más la impresión de ser candidato a obispo o cardenal que a presidente de la República... Dios lo ampare.

Algo que tiene relación con cuestiones electorales se refiere a las votaciones que como ciudadanos tenemos el deber y el derecho de ejercer; es común que algunos reneguemos del tipo de presidente, de gobernador o de diputados elegidos, pero casi nunca votamos. Reflexionemos, no obstante que existen serias irregularidades en listas electorales, la mayoría se encuentra registrada en el padrón. No queda más que sufragar, de esa manera si sale bueno, nos felicitaremos, si por el contrario sale maleta, nos jalaremos de los pelos... pero al fin y al cabo fue nuestra decisión.

Por último insistimos que México es rico en contradicciones y revolturas; basta recordar que por la venta de Banamex Roberto Hernández no pagó ni un peso de impuesto de los millones de dólares que ganó, porque según así lo marca la ley, ¡pero nomás los burócratas reciben un pequeño aumento, de inmediato Hacienda les da cuchillo! ¿En qué nación estamos? Todo se encuentra al revés, por eso decimos: «Camarón que se duerme... amanece más temprano, y árbol que nace torcido... come más pinole», ¿o no?