Opinión

MORELIA
Los trabajadores, ante la coyuntura electoral
Es urgente adoptar políticas de desarrollo sostenible que pongan en el centro al empleo de calidad con justicia social
Juan Pérez Medina Jueves 23 de Febrero de 2006
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La globalización ha tenido costos muy altos para los trabajadores. No sólo en las regiones marginadas sino también en los países en los que la globalización es percibi
da como un proceso exitoso. En América, desde el advenimiento del modelo neoliberal, todos los indicadores sociolaborales muestran un deterioro muy significativo: desocupación, precariedad laboral, deterioro de la calidad de vida, persistencia de la pobreza, crecimiento de la desigualdad social, afectando de manera negativa el derecho social al trabajo y las condiciones laborales de los trabajadores, que son el fundamento de los derechos humanos laborales y los más importantes después del derecho a la vida.
El grave déficit de trabajo generado por el capital está destruyendo los sistemas de seguridad social, como ocurrió con los trabajadores del IMSS y como se pretende realizar con los trabajadores afiliados al ISSSTE, volviendo meramente declarativos los derechos de los trabajadores y sus organizaciones sindicales.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce que la mayoría de los países de Latinoamérica siguieron una política de contracción salarial y observa que el poder adquisitivo de los salarios mínimos en el subcontinente se encuentra bajo los niveles que se tenían en las décadas de los 70 y 80.
Si analizamos el nivel de salarios mínimos en la región, y tomamos como año base 1980, tenemos que para el año 2001, México es el país de América Latina que más drásticamente redujo el salario mínimo de una lista de 18 países, ya que registró una pérdida de 68.6 por ciento, por lo que la mano de obra mexicana se convirtió en una de las más baratas de la región; en segundo lugar tenemos a El Salvador, que disminuyó los mínimos en 68.1; en tercer lugar se encuentra Perú, con 67.5; en cuarto lugar, Haití, con 66.3 y, en quinto lugar, Ecuador, con 58.9. Les siguen en importancia: Uruguay, con 58.4 por ciento; Venezuela, con 53.9; Bolivia, con 51.6; Argentina, con 20.6; Honduras, con 19.1; Brasil, con 12.3, y Guatemala, con 7.5 por ciento. Sólo unas cuantas naciones observaron recuperación salarial, y fueron: Costa Rica, con 43 por ciento; Panamá, con 30.3; Chile, con 26.9; Colombia, con 12.8; Paraguay, con 3.9 y República Dominicana, con apenas 2.5 por ciento.
La figura de salario mínimo –como se sabe- representa el ingreso que debería garantizar un nivel de vida digno a un trabajador y a su familia, por lo que representa el nivel de salario debajo del cual sería socialmente inaceptable contratar la mano de obra en un país. Para el caso de México, es importante destacar que según cálculos de la Universidad Obrera de México, de la devaluación de diciembre de 1994 a agosto del 2002, el salario mínimo en México sólo puede cubrir 27.7 por ciento de una Canasta Básica Indispensable (CBI), de apenas 40 productos, debido a que se requieren cuatro salarios mínimos para poder adquirirla.
Respecto a la calidad de los puestos de trabajo, la OIT reconoce que para el año 2002, la región latinoamericana acentuó la precarización laboral, debido a que sólo seis de cada diez nuevos empleos tuvieron acceso a la seguridad social y únicamente dos de cada diez ocupados en el sector informal contó con protección social. Lo anterior, debido a que la recuperación económica de las empresas de la región se ha basado en el uso intensivo de la mano de obra, en la reducción de los derechos laborales de los trabajadores y en los bajos salarios.
En México, según datos de la Encuesta Nacional de Empleo Trimestral del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), sólo 15 millones 36 mil 229 de ocupados asalariados gozan de las prestaciones de ley; 10 millones 208 mil 354 ocupados asalariados no tienen prestaciones; 10 millones 51 mil 607 trabajan por cuenta propia y existen 3 millones 453 mil 957 de ocupados no asalariados. Por lo que 23 millones 713 mil 936 ocupados padecen la precarización de sus condiciones de trabajo, es decir, 57.1 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), si consideramos que ésta asciende a 41 millones 548 mil 585 personas.
Por otro lado, de acuerdo con el estudio realizado por la Escuela Nacional de Trabajadores (Enat), el movimiento obrero mexicano estalló 12 mil 170 huelgas de jurisdicción federal y local (1), que involucraron aproximadamente a un millón 364 mil 352 trabajadores, desde que se inició el proceso de reestructuración de corte neoliberal en México con la administración de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), hasta lo que va de la encabezada por Vicente Fox Quesada (2000-2004), según los datos oficiales hasta hoy disponibles (2); es decir, en casi 22 años se declararon 1.5 huelgas cada día (3) bajo el paraíso neoliberal (4). Lo que demuestra la permanente resistencia de los trabajadores a las políticas de ajuste neoliberal en el sector y la agresividad de las mismas. A pesar de las afirmaciones oficiales acerca de que han bajado los conflictos laborales en los últimos años, de acuerdo con la Enat (ver cuadro), en los años de 2000 a 2004, se realizaron 53 mil 543 emplazamientos y se estallaron 662 huelgas, que involucraron a más de 53 mil trabajadores. La relación entre el número de emplazamientos y las huelgas estalladas no habla de la capacidad del gobierno para atender las inconformidades de los trabajadores; sino por el contrario, se trata de una realidad muy distinta en donde muchos de los emplazamientos se resolvieron por la amenaza de la requisa, la permanente declaración de nulidad de la huelga anunciada por las autoridades y la amenaza de cierre que de inmediato anuncian las empresas. A pesar de todo ello, los neoliberales y su gobierno (en este caso el PAN) han intentado aprobar la reforma laboral que haga posible actuar con toda amplitud en contra de los trabajadores y profundizar las políticas actuales en la materia.
Preocupa que en la actual coyuntura electoral, los partidos y sus candidatos se orienten más hacia la consecución de la tan mencionada reforma; unos como el del PAN y el del PRI de manera descarada y cínica, y otros, como AMLO, candidato del PRD, lo eludan y se limitan a plantear el aumento a los salarios mínimos en relación con el crecimiento de la inflación.
Los millones de trabajadoras y trabajadores forzados a la desocupación, empujados a la pobreza, hundidos en la precariedad y la flexibilidad, obligados a dejar incluso su propia tierra, vienen exigiendo abandonar las actuales políticas económicas neoliberales inspiradas en el fundamentalismo del «libre comercio». Es urgente adoptar políticas de desarrollo sostenible que pongan en el centro al empleo de calidad con justicia social y construir mecanismos de intervención que permitan incluir a todos los habitantes. Es indispensable que, de cara a los trabajadores y, por lo tanto, a la nación, AMLO fije su posición ante la reforma laboral y ante las políticas neoliberales de precarización del trabajo. Se necesitan nuevas políticas diseñadas desde una perspectiva de género, que tengan como objetivos principales fortalecer la democracia, ampliar los canales de participación de la sociedad en la toma de decisiones nacionales y regionales, reducir la desigualdad, generar empleo decente y trabajo digno y adoptar políticas de desarrollo sostenible.
1) Para emplazar a huelga a una empresa, el sindicato deberá recurrir a la instancia que le corresponda: jurisdicción federal (con sede en el DF) o a la jurisdicción local (en cada entidad federativa).
2) Con base en los datos del VI Informe de Gobierno, 1 de septiembre, 2000. Poder Ejecutivo Federal. Anexos; Situación laboral del mercado laboral, STPS, marzo, 2000 (Boletín), Estadísticas Laborales en: www.stps.gob.mx; Información estadística sobre las relaciones laborales de jurisdicción local, Cuadernos números 7, 8, 9, 10 y 11, INEGI, 1998-2003.
3) Esta cifra es el resultado de dividir en número total de huelgas entre el total de días del periodo de referencia.
4) Una primera versión de esta investigación (1982-2001) se puede consultar en: http://www.uom.edu.mx/trabajadores/21obrero.htm