Opinión

MORELIA
López Obrador en Morelia
Es de esperar que López Obrador establezca compromisos viables con los michoacanos
Columba Arias Solís Viernes 24 de Febrero de 2006
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Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición «Por el bien de todos», integrada con los partidos de la Revolución Democrática, Convergencia y del Trabajo, estará este día en Morelia. Su presencia ha despertado expectativas y comentarios de diversa índole. Así, sus seguidores lo esperan con entusiasmo y buen ánimo. Sus adversarios políticos, con la cautela necesaria, preparando y afilando el comentario ya sea despectivo o descalificador.

En los corrillos políticos y periodísticos los comentarios se han centrado en la casi segura ausencia del gobernador michoacano y correligionario político del candidato presidencial, al acto proselitista a realizarse en la Plaza Melchor Ocampo de esta ciudad, y aunque el acuerdo del Instituto Federal Electoral para que los responsables de los gobiernos se abstengan de asistir a los actos de los candidatos en horas de trabajo comenzará a regir a partir del mes de mayo, se ha manifestado en la prensa la disposición del Ejecutivo michoacano, para iniciar desde ya la aplicación anticipada del convenio.

Se especula además si al igual que con el candidato del blanquiazul, habrá encuentro privado con cena incluida y charla distendida entre el titular del Ejecutivo y algunos de sus funcionarios con el candidato perredista. Cuando menos, la militancia del sol azteca espera que su representante obtenga las mismas cortesías que se brindaron al candidato presidencial del partido azul en su anterior visita a la capital michoacana.

Ésta será la primera visita de Andrés Manuel López Obrador a la ciudad de Morelia en su calidad de candidato presidencial, ya que la anterior ocasión, su estancia se produjo como precandidato que a pesar de ser único, no había sido registrado ante las autoridades electorales respectivas. Llega a la capital michoacana cuando todas las encuestas levantadas lo ubican en el primer lugar de las preferencias electorales, incluida la más reciente dada a conocer apenas el miércoles por el especialista Roy Campos de la consultoría Mitofski, que sitúa a López Obrador en primer lugar con nueve puntos de diferencia sobre el segundo lugar que ocupa Felipe Calderón seguido muy de cerca por Roberto Madrazo.

Se han buscado las razones que expliquen esa permanencia de López Obrador durante tanto tiempo en el primer sitio de la intención de voto de los mexicanos, a pesar de las circunstancias ya conocidas y que han jugado en su contra. Sin embargo no hay que buscarle la cuadratura al círculo, simplemente hay que recordar que el candidato perredista ha establecido desde el primer momento de su campaña, una línea de acción congruente, una toma de posiciones en un programa de gobierno con el que podemos estar o no de acuerdo, asumirlo o rechazarlo, pero que existe y ha sido pensado en razón de una mayoría de mexicanos a los que pretende dar prioridad.

Si bien sus propuestas más importantes para la economía y el desarrollo se han perdido por la difusión de otras que han causado cierta nota de escándalo, como las de eliminar las compensaciones jubilatorias a los ex presidentes, o la reducción de sueldos a los secretarios del gobierno federal, lo cierto es que existen y que sobre éstas debiera darse la discusión y hacerse la crítica, profundizar en el conocimiento para rebatir con razones y no perderse en la superficialidad y el amarillismo, más allá de las coincidencias en la eliminación de las jugosas pensiones presidenciales.

Así entonces, no es de extrañar que sus adversarios en aras de restarle puntos, busquen el resquicio por donde pueda colarse algún tipo de escándalo que les pueda ser redituable, aunque en el mismo nada tenga que ver el candidato presidencial, la cosa es hacerle bulla.

En el caso de sus opositores políticos, es hasta cierto punto natural que se ocupen en buscar las debilidades y minimizar sus fortalezas, sin embargo, lo que no deja de extrañar es que, más que sus adversarios de otros partidos, sean algunos analistas y columnistas quienes parecieran seguir una misma línea general en contra del candidato perredista, basando críticas y denuestos en la simple especulación.

Ya en otras ocasiones se ha comentado sobre el compromiso de quienes accedemos a los espacios periodísticos- con la pretensión de analizar o de dar a conocer determinados acontecimientos- de poner cierta distancia de las personas y los hechos a fin de analizarlos con imparcialidad, sin que las filias o las fobias obnubilen el razonamiento o peor aún, se antepongan determinados intereses por encima de la verdadera información y del análisis de los hechos con seriedad y profesionalismo.

López Obrador estará en Morelia, más allá de las controversias que algunas de sus opiniones o propuestas susciten, de las animadversiones gratuitas o con causa, es de esperar que como lo ha venido haciendo en otros lugares del país, establezca compromisos viables con los michoacanos para resolver la problemática propia del estado e impulsar su desarrollo. Al final de cuentas eso es lo importante, el compromiso serio y responsable de los candidatos.