Opinión

MORELIA
Vivilladas
El debate ya empezó
Tanto Madrazo como Calderón han omitido hablar de sus proyectos para enfrascarse en la crítica a López Obrador
Gilberto Vivanco González Viernes 17 de Marzo de 2006
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A López Obrador y a los medios de comunicación poco les interesa que existan cinco o más debates; a quienes tienen la responsabilidad de informar a la gente no les llama la atención porque implica cancelar acuerdos con importantes firmas comerciales; a El Peje menos le importa abrir espacios para ponerse de carne de cañón contra sus adversarios políticos; pero independientemente de ello, es impráctico formalizar tantos debates cuando día a día los estamos presenciando... no hay un spot publicitario de los contrincantes de la coalición «Por el bien de todos», ni cualquier acto proselitista, que no sea un ataque duro y a la cabeza contra el ex jefe del Distrito federal.

Suena ocioso insistir que los candidatos a la Presidencia tengan espacios libres de una o dos horas para caer en ataques y descalificaciones, mismas que algunas de las veces serán verdaderas pero habrá otras recargadas de puras mentiras o de mentiras puras; el problema no es lo que se diga y luego se desmienta o se tenga derecho a réplica, el cuete es que una vez sembrando la duda es muy posible que no pueda destruirse, venga de donde venga.

En los últimos días, la tendencia de los candidatos que pelean cara a cara, cuerpo a cuerpo y lengua a lengua con el «Gallito Feliz», tienen toda la intención de dañar la imagen de éste poniéndolo como un Pinocho cualquiera y algo peor, como un personaje peligroso para la vida nacional, lo hacen de manera sistemática para meter miedo a la población que en un buen porcentaje ha declarado su apoyo a López Obrador.

Son tan frecuentes y descarados los bombazos que le avientan al autollamado indestructible que en lugar de aprovechar los mensajes publicitarios para dar a conocer su plan de trabajo o los objetivos que pretenden lograr, lanzan misiles venenosos que si bien no están cargados con mortales explosivos al menos sí traen bastante carga de veneno que por supuesto podría influir en él ánimo del electorado; porque a pesar de que Andrés Manuel pregona a los cuatro vientos que le hacen lo que el viento a Juárez... le recordamos que varios historiadores afirman que el oaxaqueño murió de una tremenda pulmonía.

A parte de los fregadazos, sobre todo de Felipe Calderón que no tiene las manos tan limpias y de Roberto Madrazo, que López Obrador hábilmente trata de esquivar, los ataques le vienen de distintos frentes, con diferentes códigos pero con el mismo mensaje: que gane la derecha.

Salinas de Gortari, reunido con empresarios extranjeros, fue tajante al señalar que sería peligroso que la izquierda ascendiera al poder, según porque estarían en riesgo sus capitales y la estabilidad económica en la que se encuentra el país sería desquebrajada en cualquier momento; al señor Carlos, más conocido como el innombrable, se le olvida que por sus corruptelas, las de su familia y allegados, la nación, cuando dejó el mandato, se encontraba en bancarrota, contribuyendo así a la necesaria expulsión del PRI de Los Pinos.

También en distintos foros empresariales a nivel nacional, el tema a discutir no son las posibles bondades del proyecto lopezobradorista sino en su opinión, los graves conflictos que podrían desatarse después de su virtual ascenso al poder; de ahí que en las resoluciones finales invitan a la población para que su voto no lleve los colores negro y amarillo, mismos que son calificados con siglas de S O S.

Cómo estarán las cosas que hasta el mismo José María Aznar, ex presidente de España, el mismo que mintió involucrando al grupo separatista ETA en los ataques terroristas que padeciera Madrid el 11 de marzo de 2005, ha violado las leyes mexicanas opinando de política cuando, con la venia y el beneplácito de Vicente Fox, señaló que si la izquierda gana sería un retroceso para México y que por lo tanto Felipe Calderón debería ser el triunfador. ¡No me digas, Venancio!

Desde el seno de la Presidencia nacional los discursos foxianos tienen su jiribilla, hablan que no podemos ni debemos retroceder, que tengamos cuidado de gobiernos populistas con todo y que se la pasa copiando programas sociales que tanto critican; bueno hasta en el eslogan que utiliza en sus anuncios comerciales que, a pesar de que se los prohibieron le viene valiendo Wilson, se nota su malvada injerencia al decir «Porque mañana será mejor que ayer» en alusión a que el PAN siga con su «obra»; no obstante preguntaríamos la causa por la que no dice «Porque mañana será mejor que hoy», esto sería lo correcto, pero no lo hace porque él mismo se llevaría entre las patas y no precisamente de las lavadoras.

Si formalmente sólo habrá un debate no debemos preocuparnos porque el PRI y el PAN, que por cierto ha sacado un mensaje televisivo bastante fuerte señalando con todas sus letras que «López Obrador es peligroso», utilizan a diario la tribuna para darle con tubo a El Peje, quien necesariamente se ve obligado a responder a dichas acusaciones, situación que obliga a sus oponentes a contestar de inmediato; ahí están sus ansiados debates basados en la descalificación y en la total ausencia de propuestas que promuevan el crecimiento del país. Queda evidenciado una vez más que en estos menesteres «Quien tiene más saliva, traga más pinole, pero abusados porque... se pueden atragantar».

Carlos Slim reconocería triunfo de la izquierda

Obviamente nadie pensaría que el tercer hombre más rico del mundo, el mexicano Carlos Slim, es un ignorante, lo decimos porque más allá de reconocer sus dotes de Rey Midas (según la mitología, todo lo que tocaba lo volvía oro) debemos apreciar sus habilidades políticas, porque contrariamente a un grupo de empresarios, consciente de su liderazgo y de la posibilidad real de que gane la izquierda, tal y como ha sucedido en países latinoamericanos, declaró que si ésta gana respetaría el triunfo.

Lo declarado por Slim, aparte de estar cuidando sus intereses, otorga tranquilidad y certidumbre ante las próximas elecciones federales. Este ejemplo deben seguirlo quienes amenazan con la fuga de capitales «o al menos que no tengan las conciencia tranquila... ni las manos supuestamente limpias».