Opinión

MORELIA
La pirotecnia perversa del PRIAN
AMLO se ha convertido en el centro de referencia del candidato del PRI y del PAN en su desesperación por meterse a la contienda
Juan Pérez Medina Jueves 23 de Marzo de 2006
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Los priístas y panistas se han dado cuenta cabal de que a pesar de los grandes costos de sus campañas no han podido superar el bajo perfil con el que
comenzaron. Ambos han buscado mecanismos de diverso tipo para situarse en la palestra electoral y no han escatimado recursos económicos y políticos para bajar al puntero AMLO.
Sabedores de que la campaña ha entrado en su momento de definición, buscan desesperados elementos que hagan que por lo menos el puntero decaiga, ante la imposibilidad propia de subir. Ninguna virtud tienen que ofertarle al pueblo y de eso ya se han enterado con creces, por ello la estrategia se ha centrado en el candidato que los supera y que parece inalcanzable por momentos.
En relación a ello, han fijado la estrategia de campaña en el propio candidato que va adelante y lo han hecho el elemento fundamental de sus discursos. AMLO se ha convertido de unas semanas hacia acá en el centro de referencia del candidato del PRI y del PAN en su desesperación por meterse a la contienda, que por cierto casi no levanta.
Los vituperios han suplantado a las propuestas y las declaraciones del propio AMLO son el tema recurrente de sus adversarios. Pero saben que eso no les será suficiente y, por ello, han decidido ir a los más oscuros estercoleros de la política y fraguar de manera perversa y mancomunada parte del plan B echado a andar apenas por estos días, aunque el primer paso se dio a fines del año anterior cuando los panistas acusaron al gobierno revolucionario de Venezuela de financiar la campaña de AMLO mediante la incorporación de células bolivarianas a las redes ciudadanas promoventes de su candidatura.
Aunque ya este año, el secretario de Gobernación declaró que no existían personas o grupos del exterior incidiendo o participando en el proceso electoral; la acusación se mantiene y asume por estos días un papel preponderante en la estrategia electoral del PRIAN, asumiéndose por igual por Feli-pillo y por Bob Madrazo.
De la mano de las declaraciones infundadas de un medio de comunicación escrito, el PAN asume el asunto y prepara un punto de acuerdo en el Congreso para que se investigue al gobierno de Venezuela y su presunta participación a favor de AMLO. Igualmente, en días pasados, Bob Madrazo declara a la prensa nacional de la necesidad de que el caso sea investigado y, días después, el PAN toma al presidente Hugo Chávez como parte de sus spots televisivos para denostar a AMLO en una comparación por demás falsa y ruin como lo son ellos.
Cierto que ningún gobierno extranjero puede incidir en los asuntos de otro y eso es lo que en este caso ha hecho el gobierno venezolano. El PRIAN sabe perfectamente que tiene que inventar acusaciones vergonzantes y más si de bajar a AMLO del primer lugar se trata y de poder arrebatarle la Presidencia de la República el próximo 2 de julio.
Todos sabemos que no tienen escrúpulos para concretarlo, nadie puede olvidar que fue el PAN en la campaña presidencial de Vicente Fox, quien por medio de Los Amigos de Fox fraguó la recolección de recursos en el extranjero para apuntalar la campaña panista, que finalmente fue la ganadora. En ese entonces, el Tribunal Federal Electoral sólo se limitó a multar al PAN cuando había elementos para desconocer su triunfo. ¿Quién ha olvidado a los líderes sindicales y administradores de Pemex, que desviaron mil millones de pesos para la campaña de Francisco Labastida? No tiene ninguno de los dos partidos (que son sólo uno, por obra y des-gracia de la derecha) calidad moral para acusar, lo que sí tienen es el conocimiento directo de cómo hacer para pasar por encima de la ley, que es su ley, y continuar como si nada.
Precisamente por ello, han adoptado esta perversa estrategia llena de infundios y calumnias que a nadie engañan.
El día de ayer en la sesión de la Cámara de Diputados, el PRIAN y su apéndice del Verde Ecologista desde la Junta de Coordinación Política, acordaron darle continuidad a la campaña de desprestigio contra AMLO y contra el gobierno bolivariano de Venezuela y su presidente Hugo Chávez, con un punto de acuerdo para solicitarle al IFE, la Secretaría de Gobernación, de Relaciones Exteriores, y a la PRG que investiguen la presunta injerencia venezolana en México a favor de la candidatura de AMLO, cuyo promovente es el panista Rodrigo Iván Cortés Jiménez. En su argumentación, el diputado asentó que la solicitud se basaba en «los señalamientos de algunos medios de comunicación», lo que fue suficiente para Chuayfett y Cía. para hacer efectivo el punto de acuerdo.
Con esta acción maniquea el PRIAN prepara la acción siguiente que será más cruenta y ruin. Seguramente lo que sigue será el montaje de alguna provocación que incluya la presencia del gobierno venezolano y el PRD para propiciar una serie de descalificaciones cuya consecuencia no es previsible aún. Lo peor está por venir y hay que estar preparados.
Lo cierto es que las acusaciones vertidas en contra del presidente Chávez están lejos de ser verdad. El PRIAN se esfuerza en denostarlo ante el pueblo mexicano, con la miserable intención de hacerlo aparecer como lo que ellos efectivamente son: intolerantes, sinvergüenzas y lacayos de los ricos y del gobierno de Estados Unidos. Esto último es evidente, ya que su esfuerzo por derrotar a AMLO no sólo tiene que ver con su afán desmedido de triunfo a toda costa, sino que fundamentalmente, con la intención de no dejar correr hacia nuestro país la ola popular y de izquierda que viene bañando al continente y que tendrá serias consecuencias para la geopolítica norteamericana. Mientras Hugo Chávez y AMLO han decidido jugársela con sus pueblos y, sobre todo, con los más pobres, El PAN y el PRI se la juegan, como ha sido hasta hoy, con el gobierno de Bush y con los más ricos. He ahí la diferencia.
La acción artificiosa del PRIAN lastima a los mexicanos, denigra la contienda electoral ya de por sí deteriorada y se golpea a otro gobierno que ha sido amigo y que nada tiene que ver con la contienda interna que se desarrolla en el país.
Lástima por los constructores de tales artificios, de todos modos no podrán con el avance popular y, más temprano que tarde, habrán de pagar las consecuencias.