Opinión

MORELIA
Vivilladas
Coloquio sobre historia en la ENUF
Gilberto Vivanco González Viernes 24 de Marzo de 2006
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Por fortuna el magisterio día a día ha tomado con mayor seriedad la importancia de la profesionalización y actualización permanente, esto debido a la necesidad de enfrentar los retos que representa una sociedad que, gracias al avance de la ciencia y la tecnología, vive a ritmos acelerados y con la urgencia de responder a esquemas político-educativos donde puede considerarse los programas de Carrera Magisterial y Escuelas de Calidad.

La Escuela Normal Urbana Federal Profesor J. Jesús Romero Flores ofrecerá dentro de la gama de encuentros educativos que próximamente habrá en nuestro estado, punta de lanza nacional en estos menesteres, su XVII coloquio, denominado «Saber e historia; entre la ficción, la consigna y el olvido» a desarrollarse los días 29, 30 y 31 de marzo, evento que abre una magnífica oportunidad para repensar el papel fundamental que tiene la historia, sobre todo en estos tiempos que tal parece que el gobierno federal está empeñado en acomodarla a su antojo.

Dicho coloquio de actualización tiene como propósito dar continuidad al fomento de la cultura de la actualización, con el fin de contribuir a la profesionalización del docente que trabaja sobre todo en educación básica, pero que por su temática y contenido puede aprovecharse por maestros e investigadores de otros niveles.

Llama la atención que está pensado como un espacio de encuentro de saberes para redimensionar los enfoques de aprehensión, producción y desarrollo del conocimiento histórico, punto esencial del evento que permitirá momentos de análisis para comprender mejor cómo nos apropiamos de la historia y cómo en aras de ello y de un nacionalismo mal entendido, se puede caer en las redes de una política gubernamental que más que responder a intereses sociales busca responder a intereses de poder, un poder que en el presente sexenio fue capaz de truncar la imagen del escudo nacional para dar paso a un escudo estilizado donde es obvio que representa la F de Fox... la F de fracaso.

No obstante los momentos de reflexión que plantea este evento académico es prioritario hacer una revisión sobre las experiencias recientes de los profesores de educación primaria en torno a la enseñanza de la historia, planteamiento que retoma o al menos busca retomar las vivencias generadas en los Talleres Generales de Actualización de profesores desarrollados al inicio del presente ciclo escolar. Quizá por ello éste es otro de sus loables propósitos.

Los puntos tratados conllevan a una de las premisas que comparten la visión anterior: «La historia no sólo debe ser relato o descripción, significa reconstruir intelectualmente el curso de los hechos y explicar por qué fueron así y no de otro modo, de ahí que en la crítica radical y en el discurso de poder oscile el porqué de todas las historias y en consecuencia su para qué» (Vivanco, 2004).

Los ejes temáticos

Es significativo que en el primer eje considere un reencuentro con el quehacer histórico, que intenta constituirse con un prontuario de preguntas y respuestas en torno a diversas maneras de escribir e interpretar la historia, que constituyen enfoques, teorías y modelos que explican los hechos pasados y presentes a partir de premisas y principios, referencias esenciales que invitan a la comprensión y valoración de cómo se apropia el ser humano de los momentos que hacen historia, momentos que en muchas ocasiones más que producto de razonamiento responden claramente a una serie de consignas. Por ello el planteamiento de Chesnaux (1996): «La historia jamás es neutral, penetra en la lucha de clases, jamás permanece al margen de la contienda».

La historia como referencia activa del pasado en el presente es el segundo eje que aborda temas particulares en relación a ese conocimiento, revisando en cada espacio las manifestaciones actuales de diversas líneas de investigación y de propuesta. Aquí los docentes tendrán la oportunidad de conocer, presentar y discutir cómo se interpreta la historia en la actualidad y los trabajos recientes que con una perspectiva crítica dan pauta para repensar la trascendencia de los hechos y momentos históricos.

No obstante que valoramos los espacios de reflexión y análisis tanto de teorías como de planeamientos conceptuales y de la socialización de investigación recientes, la temática del coloquio quedaría truncada si no se abriera el espacio para revalorar la enseñanza de la historia en las aulas de educación primaria; por tal motivo este evento, presentado a la opinión pública por el recientemente nombrado director de la Normal Urbana, José Félix Guzmán Reyes, y por su coordinadora general, Rosalba Lemus Vera, contempla el eje temático: Presencia, ausencia y experiencia de la historia en las aulas.

El punto anterior, que invita a los docentes en servicio a reflexionar sobre su práctica cotidiana en la enseñanza de la asignatura en referencia, se plantea como un lugar de aportaciones para re-entender al conocimiento histórico desde nuevas direcciones que invitan a innovar estrategias de enseñanza y de aprendizaje; en pocas palabras será el momento idóneo para valorar los cómo y los con qué del trabajo directo con los niños y adolescentes en torno a esta materia que muchas veces se ve relegada por el énfasis impuesto a los planes de estudio en español y matemáticas.

En fin, podemos decir que este coloquio representa una magnífica oportunidad para que el magisterio michoacano no sólo haga un alto y un cuestionamiento sobre su práctica docente, sino que además le permitirá convivir y compartir con quienes se interesan por la educación de las nuevas generaciones, será un alto en el camino que le puede abrir nuevos horizontes en torno a la comprensión y enseñanza de una de las asignaturas que como dijera José Blanco (1984): «La historia nos ayuda para interpretar mejor el mundo, para cambiar la vida, para reconocer raíces y procesos, para defender algunas verdades, para denunciar los mecanismos de opresión, para fortalecer luchas libertarias... para vivir días que valgan la pena, alegres y despiertos».