Opinión

MORELIA
La Alianza por la Unidad Democrática
La AUD plantea convertirse en una organización que apoye el cambio social
Juan Pérez Medina Jueves 6 de Abril de 2006
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La Alianza por la Unidad Democrática (AUD) ha iniciado un nuevo camino en su corta y azarosa vida. Después de su segundo congreso realizado en el mes
de febrero de 2005, la AUD definió un nuevo perfil acentuando su carácter popular de organización de masas sobre la tendencia electoral que se le había asignado por la Sección XVIII desde su creación.
En esa dinámica, se resolvió dotarla de su Declaración de Principios y de un programa propio que pusiera en el centro la lucha popular en contra del neoliberalismo mediante la integración de los consejos populares que desde el barrio, la colonia, la comunidad, el sindicato o la organización luchan por generar hegemonía y desarrollar la dinámica de empoderamiento en los espacios donde actúa, buscando la construcción de una fuerza social y política amplia, cuya capacidad logre influir en los acontecimientos sociales para el beneficio del pueblo.
La actual es una propuesta muy ambiciosa y, sobre todo de mediano plazo. No estamos en la intención de acometer la fuerza política y la moral alcanzada en tareas inmediatistas y voluntariosas cargadas de ocurrencias y de interpretaciones ilusorias de la realidad en donde muchas veces nos intentamos poner en el centro de la transformación social y de la vanguardia política.
Se trata de caminar con el pueblo y educarnos junto con él, de asomarnos a sus lecturas concretas sobre su situación y la de los demás para intentar proponer vías y posibles soluciones. No las que deseamos quienes hemos caminado largo trecho en la lucha popular y en el consumo de la ideología, sino las que demanda la gente y que son la medida de su propio desarrollo. En pocas palabras, hemos reconocido que es el pueblo el único que orienta el cambio y define circunstancias y con él estamos comprometidos a dar los pasos que sean necesarios.
No planteamos convertirnos en una organización más de presión social y política, sino en un elemento de construcción de organización con finalidades políticas diferentes y con la práctica de una conducta solidaria entre iguales y potenciadora del cambio social con su participación activa y, sobre todo, consciente.
Por ello, hemos decidido que nuestra apuesta no es de corto plazo, sino que se sitúa en un horizonte más lejano que acompaña la necesidad de deshacer lo que nos ha impuesto conductualmente el capitalismo neoliberal. Dicho de otra manera: tenemos que aprender a desaprender.
En el actual plan de trabajo, se proponen cinco líneas de acción que transversalmente recorren a todas las instancias de la AUD: la organización, la capacitación y formación, el trabajo solidario y la gestión, las finanzas y la comunicación. Son tareas que cada Consejo Popular debe desarrollar basados en el consenso general de los miembros de la AUD. Con ello nos proponemos generar un salto de calidad con relación a otras organizaciones afines o, por lo menos, actuar cerca de aquellas que marquen la ruta más adecuada.
El acuerdo de la última asamblea estatal desarrollada apenas el día 1° de abril estableció como meta para los siguientes 100 días la conformación de 100 consejos populares en la entidad. Meta que consideramos alcanzable si tomamos en consideración que en este momento ya se prefiguran más de 40, los cuales habremos de consolidar en los días que nos quedan de este mes. Los consejos populares de que hablamos se diseminan por el estado, centrándose fundamentalmente en las regiones de mayor influencia de la AUD, como en la región de Tierra Caliente, Lázaro Cárdenas, Puruándiro, Morelia, Uruapan, Zacapu, Tacámbaro y Pátzcuaro. No hay, como puede notarse, un empeño de correr, sino de andar paso a paso, con el cuidado que la construcción reclama con la finalidad de equivocarnos lo menos.
La AUD no pretende suplantar a ninguna otra organización hermana y mucho menos socavar a aquellas de las que formamos parte y con quienes hemos compartido momentos de lucha destacados; por el contrario, consideramos que la acción coordinada de todos los esfuerzos puede generar un amplio espectro popular que catapulte la acción de las masas. Al interior de la AUD no se descalifica a otras organizaciones, ni a sus miembros; lo que se hace es diferenciar nuestra propuesta y nuestras acciones de las de los demás para dejar en claro nuestro accionar. Estamos de acuerdo y lo defendemos en cualquier parte, que debemos propiciar el debate fraterno y positivo a la luz de la verdad y combatir cualquiera que promueva la descalificación y el conflicto entre organizaciones hermanas y sus miembros.
Hemos determinado igualmente, que en nuestra construcción y a la luz de los acontecimientos históricos, todas las formas de lucha son válidas y su preponderancia de una sobre otra sólo la determina la circunstancia histórica concreta y no la visión dogmática de ciertas posiciones ideológicas. Por lo mismo hemos decidido en este momento sumarnos a la campaña de AMLO y buscar la derrota de la derecha panista-priísta, cuyo triunfo significa el fortalecimiento de las corrientes progresistas en el continente y la oportunidad de que revoluciones más radicales, como la boliviana y la bolivariana de Venezuela logren consolidarse y, al mismo tiempo generen mejores expectativas en el continente para la lucha de clases.