Opinión

MORELIA
Repercusiones
Carta a Andrés Manuel
Samuel Maldonado B. Martes 18 de Abril de 2006
A- A A+

Lic. Andrés Manuel López Obrador,

candidato a la Presidencia de la República

México, D.F.

Presente:

Estimado amigo:

Me permito saludarte con mucho afecto y al mismo tiempo recordarte que tuve la oportunidad de conocerte por intermedio del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, justamente en tu primera campaña al gobierno de Tabasco, allá en tu casa de Villahermosa; ocasionalmente hemos caminado juntos como cuando nos encontramos en apoyo al Farabundo Martí para la Liberación Nacional, en San Salvador, en 1992, o en Guerrero, cuando fui coordinador de tu campaña a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRD.

Sigo con interés y preocupación lo que acontece en un esfuerzo colectivo para que encabeces la Presidencia de la República.

Semana a semana escribo en diversos diarios artículos de fondo procurando despertar conciencias para que no se repitan los errores de emitir un voto inútil, como ocurrió hace seis años, en perjuicio del país.

Por las condiciones del México actual, si bien nadie es indispensable, sí se requiere la participación, la prudencia y la solidaridad de todos en este objetivo nacionalista, por lo que, abusando de la comprensión de los amigos, he escrito una carta al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, comentándole la necesidad, urgencia y beneficio que tendría para el país si entre ustedes hubiera un acercamiento mayor que nos permitiera a todos encausar el país por mejores senderos para bien del país pero en forma particular, para los más necesitados.

Sé del respeto que tienes por el ingeniero y conozco de tú admiración hacia Don Benito Juárez; me he adentrado en la vida y obra del Benemérito y, por lo mismo, coincido ideológicamente contigo, razones que nos han hecho ser fundadores del PRD y caminar juntos en el proyecto iniciado principalmente por Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo.

Lo anterior me conduce a un atrevimiento mayor y es el de expresarte la preocupación nacional por la distancia que se deja sentir entre importantes personajes para la vida actual de México.

Nuestro país los requiere juntos. Conozco al ingeniero desde 1972, cuando sin saber de mis antecedentes obtuve su ayuda para ir a la Universidad de Kobe, en Japón, lo que me permitió una estadía de dos años en la Facultad de Ingeniería de esa institución, becado por el Ministerio de Educación del Japón.

Sé del carácter fuerte que los ha llevado al sitio actual y tengo la cereza de que más hay que los une que las minucias que los puedan dividir y, si éstas existieran, podrían ser tratadas como tales.

Una plática entre ambos sería saludable y ayudaría en mucho a que no llegue a la titularidad del Poder Ejecutivo ninguno de los dos personajes que representan el mismo proyecto; es decir, el proyecto del PRIAN. Con ellos en la Presidencia terminaríamos con la poca independencia y soberanía que le queda a México.

Desafortunadamente las cosas no son como uno quisiera. Yo mismo he buscado el Senado en tres ocasiones, no para satisfacción personal sino para evitar que al Congreso de la Unión llegue gente que ha hundido en la mediocridad a este poder de la República. Por eso te escribo ahora, porque de ustedes depende en mucho evitar mayor descomposición política y lograr el rescate de nuestra soberanía.

México los necesita juntos y espero sirva de algo mi intervención, pues sigue los dictados de mi conciencia, por lo que al mismo tiempo que esta carta te llegue, el ingeniero Cárdenas recibirá una similar, rogándole vea la conveniencia, la prudencia y la posibilidad de que se entrevisten.

Durante todos estos años he dado muestra de mi respeto por mis amigos, por lo que no me queda más que expresarte mis sentimientos afectuosos.

Cordialmente.