Opinión

MORELIA
Vivilladas
Paro magisterial: Encrucijada
Gilberto Vivanco González Viernes 26 de Mayo de 2006
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En repetidas ocasiones hemos sustentado que la tarea del maestro va más allá de las aulas o de los patios escolares; su labor tiene, debe, trascender en lo colectivo,
en lo social, en otras palabras tiene que ver en definitiva con desarrollo comunitario.
No imaginamos un docente carente de habilidades para persuadir, para motivar, para mover a la reflexión o a la crítica; la sociedad requiere y exige del liderazgo característico de estos profesionistas que la sociedad les ha encomendado llevar a cuestas la mayor responsabilidad en cuanto a la formación de jóvenes y niños, misma que implícitamente conlleva a considerar elementos éticos y cívicos que promuevan la participación y el cooperativismo en búsqueda del bienestar de cada uno de sus miembros, de ahí la preocupación del sindicato democrático por conflictos sociales.
Señalamos lo anterior porque el magisterio michoacano, o al menos buena parte de él, tomó la determinación de parar labores durante tres días iniciando desde el pasado miércoles, con el propósito de obtener respuestas a una serie de planteamientos fijados a las autoridades federal y estatal, que tienen que ver con aspectos laborales, educativos y de índole social; de entrada están en su derecho de hacerlo, todavía y a pesar de las embestidas de la clase patronal y del gobierno federal, la manifestación, el derecho a huelga y la lucha por mejores condiciones de vida, siguen siendo conquistas que no ha perdido el trabajador.
No obstante lo puntualizado en el párrafo anterior, debe el magisterio hacer un alto para reflexionar sobre la conveniencia de seguir utilizando tácticas que impidan la asistencia a clases del alumnado de los diferentes niveles, sobre todo cuando es evidente el rezago educativo, que a nivel nacional coloca a Michoacán en los primeros lugares, ¡he ahí la encrucijada! ¿Cómo pelear, cómo defender sus derechos y de la sociedad, sin ser cómplices del atraso que pone en clara desventaja a miles de pequeños de estas tierras en relación a los estudiantes de otras entidades?
La respuesta no es fácil, ni puede sacarse del sombrero del más astuto de los magos, durante años los diferentes gobiernos enseñaron al pueblo y a las organizaciones sociales que si no es por medio de la presión, de la amenaza, de la coerción, sus demandas quedaban en el tintero.
Hoy las condiciones no han cambiado. Pareciera que en las peticiones laborales hay necesidad de levantar la voz para ser escuchados; que la única llave que abre la puerta para recibir respuestas a las demandas son los gritos de protesta sumados a ciertas acciones que enfadan al grueso de la sociedad. El diálogo, la tolerancia y la aceptación son rescatados a últimas instancias.
¿Quiénes son los culpables?
En el problema magisterial en el estado creemos que hay un círculo vicioso entre gobierno federal, estatal y líderes sindicales, todos se culpan pero todos son responsables.
En cuanto al gobierno federal que dirige Vicente Fox, le ha faltado sensibilidad, experiencia y determinación para atender las demandas sociales de empleo, salud y seguridad; no sólo eso, las políticas laborales implantadas, los errores que han trastocado la autonomía de los sindicatos, las represiones a grupos inconformes y las violaciones a los derechos humanos se han convertido en detonantes de estallidos sociales; finalmente habrá que colgarle otro milagrito: la promoción descarada en diversos foros y en medios de comunicación a favor del candidato de Acción Nacional, Felipe Calderón, es tierra fértil para que grupos contrarios e inconformes le apuesten al descrédito y por supuesto a la inestabilidad.
Si comentamos sobre la tarea que ha dejado de hacer el gobierno estatal, la lista no es nada pequeña: el grupo de operadores políticos que rodean a Cárdenas Batel se han convertido en sus peores enemigos -pareciera que lo tienen enclaustrado y no le permiten una lectura abierta de lo que acontece en la sociedad.
Además, nadie puso sobre aviso al gobernador del riesgo permanente que significaba, en su momento, avalar la elección amañada de líderes magisteriales que vino a imponer Elba Esther Gordillo Morales y que dio como resultado que el ala institucional nombrara a Juan Manuel Macedo como secretario general, mismo que tomó como pretexto la elección presidencial para mantenerse, con apoyo de la Gordillo, impunemente en el poder.
Cadenas Batel también tiene en sus espaldas el poco tino de haber nombrado a un secretario de Educación en el Estado que tiene un perfil eminentemente administrativo y que está rodeado de subsecretarios que pueden tener todas las aptitudes del mundo pero que son pésimos conciliadores; en el rubro educativo tan importante es lo técnico como la operación política, ya que existen varias minutas rezagadas que han orillado a la fracción democrática a tomar medidas drásticas para exigir su cumplimiento. A consecuencia de todo lo anterior dicho sector sigue pagando los platos rotos.
Finalmente habremos de valorar el actuar del grupo vinculado con la coordinadora nacional de maestros, que en la entidad encabeza Artemio Ortiz, dicho grupo arribó a la dirigencia estatal con gente nueva, como de refresco, con el propósito de fortalecer los procesos democráticos internos y de no seguir permitiendo el anquilosamiento de ciertos liderazgos que perjudicaron tremendamente a otros comités seccionales; de hecho, se retiraron personas pero permanecieron las mismas actitudes y con menos capacidad organizativa; el seccional democrático no tiene pies ni cabeza, parecen muñecos, andan modificando estrategias a última hora, provocando incertidumbre en sus militantes.
Sabemos de fuente directa que en la mesa de negociaciones con las autoridades correspondientes los maestros democráticos se han comportado con alto grado de provocación; además están pidiendo 73 millones de pesos para diversos proyectos educativos que impulsará libremente el propio seccional, más allá de la posible trascendencia educativa para el estado, no deja de inquietar si el ejercicio de su aplicación sea realmente para ello, además de conocer que en cuestión de finanzas los sindicatos están acostumbrados a no rendir cuentas a nadie.
Estamos a dos días de que inicie el paro indefinido de los trabajadores de la educación si no hay respuestas satisfactorias a las diversas demandas. Sin desconocer el liderazgo de los maestros que tocan, entre otros puntos, los conflictos de los obreros de la Siderúrgica de Lázaro Cárdenas y de los campesinos de Atenco, el rechazo a la reformas en secundaria y del ISSSTE, y un incremento mayor al salario, sería conveniente que reconsideraran una vez más su postura con la única intención de reivindicarse ante la sociedad y de no afectar más la educación de los escolares en el estado, ya que el propio gobierno, ante la ausencia de respuestas oportunas, ha demostrado que poco le importa que las aulas de clase se queden totalmente vacías. «Ambas partes tienen que ceder… ojalá la sensatez y la sensibilidad finalmente salgan a flote para poner punto final a tan lamentable situación» ¿Usted qué desea?