Opinión

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Repercusiones
¡México está en peligro!
México ha estado en peligro y acosado permanentemente por varios gobiernos extranjeros, que han visto siempre en el sector energético mexicano un elemento de gran valor para explotarlo
Samuel Maldonado B. Martes 13 de Junio de 2006
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¡México está en peligro! Lo ha estado durante los últimos tres sexenios en los que las grandes empresas internacionales lograron conquistar a los principales dirigentes del gobierno mexicano y transformarlos en lacayos. Por eso no extraña que Luis Téllez, quien fuera secretario de Energía durante el gobierno de Ernesto Zedillo, fuera contratado por la empresa norteamericana Sempra Energy, y ahora se haya incorporado al grupo de apoyo al candidato Felipe Calderón.

Cabe señalar que, como ha sucedido con otras compañías extranjeras ubicadas en nuestro país, Sempra Energy ha recibido diversas concesiones en materia energética, que le permiten ahora distribuir gas natural en poblaciones del interior de la República, contraviniendo disposiciones constitucionales.

Por eso México ha estado en peligro y acosado permanentemente por varios gobiernos extranjeros, que han visto siempre en el sector energético mexicano un elemento de gran valor para explotarlo irracionalmente siempre en beneficio particular.

Esos gobiernos han formado una estructura sindical, como lo es el poderoso «Grupo de los Ocho» conformado por los Espantados Unidos, Rusia, Italia, Alemania, Inglaterra, Japón y Francia, quienes recientemente emitieran una declaración «desde Rusia», indicando que «las restricciones que ponen varios países para la explotación de los recursos naturales como lo es el petróleo, no permite el suficiente acceso a estos combustibles, obstaculiza el desarrollo económico y puede poner en peligro los objetivos del Milenio para el Desarrollo, especialmente en el África Subsahariana».

Ciertamente en materia energética nuestro país, como otros en América Latina, ha legislado de tal manera que garantiza el uso de este recurso natural solamente por el Estado mexicano o por mexicanos, pero que gobiernos como los de Carlos Salinas, de Ernesto Zedillo (quien es actualmente importante director de lo que fueron los Ferrocarriles Nacionales) o el de Vicente Fox, junto con sus funcionarios de primer nivel, han realizado todas las acciones inimaginables para controvertir la ley en la materia y entregar su explotación a los consorcios internacionales.

Vale señalar que energéticos como el señalado son recursos naturales no renovables, que deben explotarse en primer lugar para beneficio de los gobiernos que los poseen; desafortunadamente por presiones internacionales, los países subdesarrollados o del denominado Tercer Mundo han cambiado sus legislaciones para permitir que empresas como la Sempra Energy, favorecida por Luis Téllez, pueda hacer negocios como los ya indicados.

Por eso en los tiempos electorales que vivimos, no es creíble y consecuentemente es totalmente falso que el peligro para México lo sea el candidato de la coalición «Por el bien de todos». ¡No es Andrés Manuel el peligro! Peligrosos para los mexicanos son todos aquellos que han estado ligados con todas las empresas internacionales y que apoyándolas desde el gobierno de la República, buscaron y lograron el cambio de la legislación federal para poder subrepticiamente intervenir en empresas como Comisión Federal de Electricidad o Petróleos Mexicanos, entre otras.

La argumentación pues del G-8 de que las restricciones en las empresas petroleras, impuestas por los gobiernos nacionalistas, retrasarán el desarrollo de esos mismos pueblos es una falsedad, tal como lo es el de que Andrés Manuel es un «peligro para México».

El peligro para la humanidad son esos países que para hacerse del petróleo tienen que invadir a un país y cometer masacres como las que suceden a diario en Iraq. Ante esto el G-8 guarda ominoso silencio.

Si realmente se buscara una mayor cooperación internacional (como lo afirma), habría una ayuda real y específica a naciones pobres como las que prevalecen en Sudáfrica o en América Latina; también hubieran presionado a los Espantados Unidos para salir de Iraq o Afganistán.

De ser cierto el interés del G-8, no habría tanta pobreza como consecuencia de los terribles endeudamientos de los países del Tercer Mundo que viven atados a una deuda externa de responsabilidad compartida y difícilmente pagable.

El verdadero peligro para México se puede evitar mediante un voto útil. Un voto a favor de México evitando la continuidad de un sistema compartido por el PRI y el PAN, que ha dado más que evidencias de toda su descomposición.

Por eso nos permitimos hacer un llamado a la reflexión y al nacionalismo para todos aquellos, principalmente a los simpatizantes y militantes del PRI, para que emitan un voto útil a favor de México, a favor de Andrés Manuel López Obrador.