Opinión

MORELIA
Vivilladas
¡Aguas… con las aguas!
Estando en su etapa final el proceso de campañas rumbo a las elecciones presidenciales del 2 de julio, los golpes bajos siguen a la orden del día
Gilberto Vivanco González Viernes 23 de Junio de 2006
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El Ayuntamiento de Morelia, que preside el Chavo López, se la ha de pasar, contrario a la tradición, rezándole a San Isidro Labrador para que las lluvias no agarren fuerza hasta después del 2 de julio, porque están con el Jesús en la boca en espera de serias inundaciones, gracias al pésimo trabajo de infraestructura hidráulica que el OOAPAS, dirigido por Juan Luis calderón Hinojosa, ha realizado en la capital michoacana.

Pero si la Presidencia Municipal está inquieta por los aguaceros que se prevén, más preocupados estarán los miles de vecinos de las colonias en riesgo, ya que pagan los platos rotos por las torpezas de aquellos que tienen el compromiso de realizar tareas en beneficio de la población y se la pasan colocando parches donde se requiere aplicación contundente de recursos para solucionar los problemas de fondo.

López Orduña, quien en forma abierta y descarada apoya la candidatura de Felipe Calderón, no desea tener «sobresaltos pluviales» antes del domingo en que se elegirá al próximo morador de Los Pinos, ya que los encharcamientos, como las autoridades llaman a las inundaciones, provocarían enojo y molestia en la población que castigaría al partido de los incapaces, con la dureza de su voto.

Los sustos y desconfianzas en que viven centenares de familias que habitan en los márgenes de los principales ríos y drenes de la ciudad no son producto de la imaginación, se deben a que observan que en aras de canalizar recursos a obras de relumbrón, como lo del Jardín Morelos o la Avenida Camelinas, que son un auténtico fiasco, se escatimaron tiempo, dinero y esfuerzo, en el cuidado total de los problemas recurrentes de inundación.

Apostamos doble contra sencillo que la mayoría de las acciones tendientes a proteger contra desbordamientos valdrán puro sorbete; las obras de verdadero impacto, a pesar de múltiples promesas jamás se realizaron; en cambio, dieron prioridad a limpieza de ríos y canales, así como a poner en las orillas montones de arena con la intención de evitar escurrimientos; dichas acciones son y serán insuficientes; lo único que conseguirán es que el mineral busque salida en los cuellos de botella y más temprano que tarde las toneladas de arena se revolverán con las aguas; entonces sí, aparte de agua contaminada en calles y casas tendremos un lodazal, que complicará las acciones de limpieza, sobre todo será un foco demasiado rojo de infección.

No es que Vivilladas sea ave de mal agüero, pero en varias ocasiones, sobre todo en «arroyo de tierras», entre Avenida Periodismo y Siervo de la Nación, por la colonia Arriaga Rivera, vecinos del lugar demostraron a funcionarios, en repetidas ocasiones, que las acciones que estaban planeando tendientes a evitar inundaciones serían insuficientes si no había construcción de infraestructura, pero los sabios ingenieros, en aras de justificar la política de austeridad e ineficacia del Ayuntamiento, se defendían argumentando que no habría problemas en el presente. Soñar no cuesta nada.

Hace unos días el OOAPAS difundió una lista de colonias en riesgo de inundación y en primer plano se encontraba la zona mencionada, al igual que muchas de las tradicionales, como Manantiales y Carlos Salazar, entre algunas otras. Luego entonces ¿en qué quedamos compadre?

Año con año, la población que sufre las consecuencias de las lluvias torrenciales está cansada de los consejos a seguir en casos de emergencia, de recibir pacas de teja, despensas y productos de limpieza en calidad de limosna; las familias quieren vivir en paz, sin preocupación constante de perder lo poco de su patrimonio. Sin embargo, en forma lamentable, autoridades van y vienen sin cesar en su empeño de darles… atole con el dedo.

La verdad es que el Ayuntamiento que orgullosamente promueve los colores blanquiazules en folletos y en discos compactos las pocas obras que han consumado y otras que están inventando, no tiene la capacidad suficiente para resolver dificultades serias que inquietan a la población moreliana; se la pasan mareando a la gente para que se piense que están preocupados por sus necesidades. Las autoridades locales son felices destinando cuantiosas cantidades a espacios de comunicación social, tendientes a construir una imagen de eficiencia, sobre todo partidista, cuando en varios rubros demuestran total ineptitud.

Cuando López Orduña arribó por segundo periodo a la Presidencia Municipal, muchos pensaron que la experiencia de su primera etapa sería determinante para hacer un buen papel en otra oportunidad, pero está pasándole como a la Selección Nacional de Futbol, avanza con más pena que gloria a la siguiente ronda. A estas alturas las torpezas de la actual administración están siendo más evidentes, apostamos a que empezando en forma el periodo de lluvias los sufrimientos a causa de «los encharcamientos», por desgracia, serán el pan de cada día; de modo que… ¡Aguas con las aguas!

OOAPAS y propaganda política

Estando en su etapa final el proceso de campañas rumbo a las elecciones presidenciales del 2 de julio, los golpes bajos siguen a la orden del día. Hoy toca el turno a la dependencia que opera el agua potable en Morelia, ya que siendo ilegal la propaganda en instancias gubernamentales resulta que en la dependencia que dirige Juan Luis Calderón Hinojosa, hermano de Felipe, hay alguna que otra camioneta con el cristal de atrás con publicidad a favor del candidato de las manos limpias… que salpican y de Marko Cortés, candidato a senador.

Por lo anterior, algunos diputados perredistas presentarán la denuncia ante la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales; y aunque el Chavo López diga que lo tiene sin cuidado, la verdad es que ya sería bueno que las autoridades competentes le pusieran el alto a quien ha recibido más amonestaciones que Gerardo Torrado por hacer proselitismo a favor de los candidatos blanquiazules.

A pocos días de los cierres de campaña, las autoridades electorales deberán estar muy atentas porque en todos lados, en todos los institutos políticos hay gente ventajista a como dé lugar; lo más justo sería una actitud responsable e imparcial de las autoridades de los tres niveles de gobierno. Por respeto a la población sería conveniente, que en honor al Pacto de Civilidad el funcionario público se dedique a trabajar y evite en lo posible llevar agua a su molino, aunque pareciera que la recomendación… es ya demasiado tarde.