Opinión

MORELIA
Vivilladas
¡Duro de votar!
No deje que otro decida por usted, no deje que otros le coman el mandado. Tome su credencial, preséntese a la casilla y marque por el partido que se le dé su regalada gana
Gilberto Vivanco González Viernes 30 de Junio de 2006
A- A A+

Para este próximo domingo no forme parte del regimiento de los abstemios y súmese al grupo de vo-
tantes; no desaproveche la oportunidad de ejercer uno de los derechos menos chuecos de la actualidad, la libertad de escoger a sus propios gobernantes.
No deje que otro decida por usted, no deje que otros le coman el mandado. Tome su credencial, preséntese a la casilla, que lo busquen en el padrón, recoja sus papeletas, enciérrese en la casilla y marque por el partido que se le dé su regalada gana; pero eso sí, no significa a «como caiga» o al «ahí se va», de ninguna manera, reflexione su voto y no tenga empacho en hacerlo por el candidato o los candidatos que haya decidido. Recuerde que va a estar a solas con su conciencia y nadie sabrá, al menos que les diga, por quién sufragó.
Este es un ejercicio democrático y libre que vale la pena realizar, es menos celoso que el ejercicio físico que requiere inversión de tiempo, dinero y esfuerzo: tenga presente que es de vez en cuando y si los diputados en su momento logran que existan elecciones empalmadas, éstas serán con menos frecuencia… pero quizá más eficientes.
Si algún candidato o instituto político le regaló una mochila, una despensa, útiles escolares, playeras, gorras o hasta un crédito hipotecario, bienvenido todo eso, a final de cuentas es dinero que tienen o tuvieron gracias a los impuestos del pueblo; qué bueno que todos pudiésemos aprovechar algo de ese dinero; porque los medios de comunicación, en especial los electrónicos, hacen su agosto acaparando los millones de pesos de las campañas. Lo que pretendemos decir es que, en caso de cualquier beneficio material obtenido de la contienda, no debe ser condicionante para que vote por «X» o «Z» individuo; mucho menos si tiene algo que ver con programas sociales como Oportunidades o Becas Escolares; cruce donde se le antoje, en ese momento es su libre decisión. No venda su libertad a nadie.
Eso sí, habrá que hacer changuitos con los dedos para que a la hora de estar en las casillas no le salgan con la mafufada de que no se encuentra en el padrón electoral, porque, no lo vaya a creer, pero se dice que hay irregularidades en los enlistados, sobre todo en zonas donde el PRD tiene cierta fuerza; por el bien de la democracia esperemos que no sea así, que todo sea un chisme de lavadero, como de los muchos que hubo en las campañas, aunque existen otros que fueron la pura verdad.
No se vaya a ir con la finta de que todos son mentirosos, que sólo para su santo o su familia rezan y que por eso no vota; nada de eso, valore las condiciones de los contendientes pero se debe participar. El domingo 2 de julio será uno de los días más importantes para el país y para millones de mexicanos que habitamos en esta nación cuya geografía se asemeja al cuerno de la abundancia, aunque de los gobernantes y de uno que otro empresario, tenemos puro cuerno.
Existe gente interesada en que el derecho a elegir gobernantes no se ejerza. So pretexto de los ataques entre políticos, de que no tienen propuestas y de que según nadie cumple lo que promete (hay parte de razón), invitan a no sufragar. No haga caso de ello, en aras de intereses particulares o de grupos, no faltan los nefastos atacantes de la democracia.
Igual de funestos son quienes realizan campañas de miedo para influir en la decisión final de los votantes. No se crea a ciegas de los discursos negativos, reflexione cada uno de los mensajes; contraste, compare, vea su conveniencia, la de su familia, analice los anuncios de cada uno de los presidenciables, otórgueles un peso determinado, saque conclusiones y luego entonces, decídase a votar.
No tenga temor, téngale más miedo a un patrullero, a un judicial desempleado o a un limpiavidrios drogadicto, de esos que abundan en los cruceros. No es para tanto, pero no tome a pie juntillas varios mensajes de radio y televisión, principalmente, que presagian un panorama negro y violento. Usted no se espante, analice propuestas y vote por los azules, los rojos o por los amarillos, hágalo por el color que se le antoje.
La población estará ante una magnífica oportunidad para dar el respaldo, ratificar o evidenciar a quienes administran o administraron los recursos públicos; es el momento propicio para seguir brindando la confianza o para retirarla a determinada persona o instituto político. La fortaleza del voto es lo efectivo. Si antes las armas de fuego dominaban las conciencias… hoy la credencial de elector es más impactante y por supuesto menos devastadora. Recuerde: «Si debe lana no sea duro de pagar… pero tampoco este domingo sea duro de votar».
Cuidado con los carruseles… el voto es individual y no en bola
Si gusta, con la familia, los amigos o con los vecinos póngase de acuerdo para ir muy contentos a votar, pero no permita que camionetas, flechas o autobuses, contratados por equis político, vayan por usted o por la gente de la colonia; si hacen eso es porque le exigirán o lo invitarán a sufragar por determinada persona o partido; no acepte un aventón a cambio de su conciencia y mándelos a volar.
Otra triquiñuela, que no es menos indignante, es el famoso desayuno comunitario; viva donde viva, viva como viva, no se deje sorprender con invitaciones insensatas. Eso de vamos a echarnos un taco y un refresco y luego te lo cobro con un voto, no tiene mamacita. Si llega a ver a esos maleantes electorales, cuénteselo a quien más confianza le tenga, denúncielos y aléjese de ellos. Ojo, mucho ojo.
Algo parecido sucede con la entrega de despensas, con el pago en efectivo de los votos o del cuento de guardar credenciales de elector; no haga caso a nada de eso; pero además tenga valor para evidenciarlos y quemarlos, en el buen sentido de la palabra.
Este 2 de julio, es especial, es único en seis años, ejerza libremente su derecho y no permita que otros decidan por usted. No importa por quién lo haga, pero vote; si lo hace tendrá la conciencia tranquila. Si algunas instituciones o candidatos hacen trampa, pues muy su alma negra y tendrán que ser sancionados. No importa por quién lo haga pero sufrague, no sea duro para votar; hágalo y verá que se siente bonito presumir el dedo pulgar que es el chismoso que a todos dirá… «he cumplido con mi deber, he cumplido con mi derecho, aunque otros… se pasen de chuecos»… ¡Vótele… vótele, pero se peina cuñao!