Opinión

MORELIA
Repercusiones
Oaxaca, muy cerca de Iraq
En Oaxaca, como en Iraq, la situación cada día se complica más y pareciera que tanto al inexistente gobierno que sale como el que entra, les conviniera que hubiera más problemas en lugar de resolverlos
Samuel Maldonado B. Martes 28 de Noviembre de 2006
A- A A+

En Iraq, chiítas y sunitas comienzan a recorrer un camino de confrontación interna que, comparado con la intervención extranjera que sufren, les será
aún más difícil de transitar y salir bien; mientras que Los Espantados Unidos, se regocijan con la división artificial que han generado, no sólo en Iraq, sino también entre los países de Siria, Líbano, Palestina e Irán.
Goilbert Achkar, escritor de origen líbanés, confirma en su libro La caldera de oriente (2004) lo que ya sabemos: «Que Siria, Irán e Iraq se encuentran encima de un inmenso mar de petróleo, cuyas reservas han despertado permanentemente la ambición y codicia del gobierno anglosajón vecino nuestro y de su adlátere, el de Londres».
Producir el petróleo que como herencia en Medio Oriente el diablo les legó, sale más barato que en cualquier parte del mundo y como los yacimientos petrolíferos se agotan en todas partes, este océano gelatinoso constituye prácticamente la única fuente que podrá atender satisfactoriamente, en los próximos decenios, la creciente demanda universal.
Sostiene Achkar, que «las reservas mencionadas son aún más importantes que las de Arabia Saudita y de Kuwait juntos», por lo que es inviable creer que Los Espantados Unidos saldrán en el mediano plazo de estos territorios conflictuados con toda premeditación, alevosía y ventaja, por los gobiernos londinense y gringo.
En Oaxaca, como en Iraq, la situación cada día se complica más y pareciera que tanto al inexistente gobierno que sale como el que entra, les conviniera que hubiera más problemas en lugar de resolverlos. ¡Oaxaca, como Iraq, arde! premeditadamente, pues entre más inestabilidad, más muertos y más incendios, más razones para aplicar medidas correctivas fuertes, que sólo provocarán que el incendio se esparza y los heridos comiencen a aparecer por todas partes de la República.
En La caldera de oriente, el escritor nos hace saber que Arabia Saudí produce cerca de diez millones de barriles diarios y que la demanda de nuevas fuentes de producción (tres o cuatro más que las de Arabia Saudi, serán controladas por los invasores desde sus bases en Iraq y consecuentemente tendrán combustible suficiente para dominar el panorama de la energía mundial.
En Beirut, gobierno apoyado por occidente, han ocurrido dos lamentables asesinatos de miembros de la ultraderecha en el gobierno que, curiosamente, se le cargan al gobierno de Siria, justamente cuando este país ha buscado realizar una conferencia tripartita junto con Irán e Iraq, con el propósito de buscar, en sus diferencias, la mejor forma de lograr la pacificación y la armonía en, cuando menos, sus áreas de influencia; así que, mientras más complicado sea el asunto en el Medio Oriente, más ganancia para los sajones.
En Oaxaca, el problema se inició cuando la Sección XXII del magisterio reclamaba incrementos de sueldo y otras prestaciones. Sabido es que el que ya casi se va se hizo el occiso y no hizo ofrecimiento mayor, por lo que aunado a la actitud caciquil del gobierno de Ruiz, complicó una situación que pudo haber tenido si no solución plena a las demandas de los maestros por parte del gobernador, sí una explicación del por qué de la negativa a satisfacer los requerimientos. Ahora, complicado aún más el asunto, cabría preguntarse a quiénes realmente les interesa la no solución a un conflicto que atenta con incendiar otras áreas del territorio nacional.
Las iniciativas del diálogo diplomático impulsadas en el Medio Oriente por Siria, venían desarrollándose casi a la par de las que se presentaban en el Congreso norteamericano por un grupo de estudio formado por republicanos y demócratas sobre la situación de Iraq y cuya intención era, según el periodista Jorge Altamira, «el de formular un informe que recomendara la urgencia de negociar con Irán y Siria, una salida al empantanamiento norteamericano en Iraq. El propio periodista se preguntaba ¿para qué diablos querría Siria desatar, en estas condiciones tan especiales, una crisis en Líbano?».
Por todo lo anterior, los mexicanos también debiéramos preguntarnos ¿a quién o a quiénes les conviene recrudecer la problemática que se vive en Oaxaca?
Recordemos que en Siria, como Irán e Iraq, los mayores porcentajes de la población se constituyen por los pueblos de origen sunita y chiíta, mismos que en Siria, como lo hacen en Irán y lo hicieron en Iraq, aún en los peores momentos de la dictadura de Saddam Hussein, vivían con cierta paz. Rota esta convivencia en Iraq, ahora parece inminente una guerra civil, que se agregará a la guerra de la intervención extranjera.
¡Rota la convivencia en Oaxaca, se podrá establecer la armonía en México!