Opinión

MORELIA
Repercusiones
Lecciones de la historia
Olvidar lo ocurrido en las elecciones del 88 y las del presente año será letal para el PRD. Es muy importante que se entienda lo pasado, que se eviten los pleitos internos y la imposición de candidatos
Samuel Maldonado B. Martes 26 de Diciembre de 2006
A- A A+

En los últimos 20 años la izquierda mexicana ha recibido dos lecciones muy importantes, mismas que le han costado dos grandes derrotas. La primera de ellas ocurrió en el año de 1988, cuando el Frente Democrático Nacional, constituido el 12 de enero de 1988 en la ciudad de Jalapa, del estado de Veracruz, lanzó la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas a la Presidencia de México.

Este proceso electoral es toda una historia ya conocida en el aspecto general, pero poco en importantes detalles que dieron con la derrota de esa postulación, no porque el gobierno nos hubiera ganado limpiamente, sino porque nosotros la perdimos por falta de entendimiento de las cosas que pasaban y exceso en las ambiciones. Puntualizo: en los primeros días de marzo de 1988, en la Ciudad de México, en las oficinas de la Corriente Democrática, los dirigentes de los partidos y de las organizaciones diversas que conformaban el Frente Democrático Nacional, reunidos, discutían la postulación de los candidatos en los 300 distritos electorales. Ya se habían logrado acuerdos que garantizaban la postulación común de diputados y senadores en casi todos los estados, con excepción del Distrito Federal, desde luego porque en todos los estados la presencia del PFCRN, del PARM, del Partido Liberal, del PPS, del Partido Verde Ecologista de México, realmente era insignificante y en muchos, nula absolutamente. Es importante recordar que en el frente, no participaron dos partidos de izquierda: el PMS y el Partido de los Trabajadores, que postulaban a Heberto Castillo (+) y a la señora Rosario Ibarra de Piedra, actual senadora plurinominal del PRD.

En el caso del Distrito Federal, cabe aclarar que las organizaciones del frente, como Unidad Democrática, el Partido Verde, el Consejo Nacional Obrero y Campesino, el Partido Nacional del Pueblo (Comité de Defensa Popular), las Fuerzas Progresistas de México y el Partido Social Demócrata, tenían cierta presencia que hacía a sus dirigentes prácticamente exigirle al candidato presidencial el registrar como candidatos a los principales dirigentes de los partidos y organizaciones y no de sus mejores perfiles.

A mediados de marzo de 1988 había pues candidaturas comunes en los estados para el Congreso de la Unión, mientras que por la falta de entendimiento, en el Distrito Federal prevaleció la idea particular de los partidos FCRN, del PARM, del PPS, del PARM, lo que llevó finalmente a perder el Colegio Electoral de la Cámara de Diputados que calificaría las elecciones del 6 de julio de 1988. Fue letal romper el acuerdo previo, pues en ese entonces quien calificaba la elección presidencial eran precisamente los diputados. Era muy importante el acuerdo logrado porque en ese entonces quien calificaba la elección presidencial era precisamente un colegio conformado por los de la misma Cámara de Diputados en Colegio Electoral y casi todas las candidaturas del Distrito Federal se perdieron. La suma de los votos de cada partido del frente fue mayor al obtenido por el PRI y el PAN juntos.

El presente año justamente está terminando, porque pasamos por otra derrota presidencial. Ciertamente el inepto gobierno de Fox intervino ilegalmente en el control y manipulación de las elecciones que acabaron en prácticamente un empate técnico, pero más daño nos hizo la soberbia de nuestro candidato, quien ya se sentía durmiendo en lo que una vez fueron las habitaciones del ilustre don Benito Juárez García, en el Palacio Nacional.

Termina este año y aquí en Michoacán tendremos elecciones para renovar los poderes Ejecutivo, Legislativo y las presidencias municipales. Desde hace varios años en el estado, el PRD ha sido mayoría indiscutible y seguimos con la preferencia electoral en la mayoría de los distritos y ayuntamientos. Reconocemos que la función de gobierno siempre trae desgaste y más cuando por razones económicas nos vemos en la imposibilidad de resolver los problemas sociales tal como es deseable. No obstante, la razón de haber perdido municipios y distritos se debe fundamentalmente a pleitos internos tenidos, aunado a la determinación de candidatos sin perfil.

En Michoacán, la presencia de un presidente de la República de filiación panista y cuyos orígenes se encuentran en Morelia busca que en el estado se realicen inversiones preferentes, lo que puede ser un anzuelo para la ciudadanía. Por consiguiente, olvidar lo ocurrido en las elecciones del 88 y las del presente año será letal para el PRD. Es muy importante que se entienda lo pasado, que se eviten los pleitos internos y la imposición de candidatos que no tienen el perfil adecuado y que su fuerza obedece sólo a los diferentes grupos a los que pertenecen. Más vale que no se calienten todos y que se analice que con perfiles adecuados y sin pleitos, no sólo no podremos conservar las posiciones ganadas sino incrementarlas favorablemente. Debemos entender que de nuestra conducta dependerá el fortalecimiento del PRD y el encuentro de un nuevo camino que nos lleve a cambiar el sistema de gobierno nacional.