Opinión

La fétida contrarreforma al ISSSTE de la fétida alianza Fecal-Gordillo
Juan Pérez Medina Jueves 22 de Marzo de 2007
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La alianza PAN-PRI-PVEM-Panal en el Congreso de la Unión pretende aprobar este día la contrarreforma al ISSSTE, que Fecal y Elba Esther Gordillo coci-

naron a espaldas de los trabajadores en los primeros 100 días de gobierno espurio y cuya intención es la de crear cuentas individuales como vía para resolver el problema financiero de las pensiones. Con ello se pretende acabar con el actual régimen solidario e inaugurar un esquema parecido al que se aplica en el IMSS, donde los trabajadores se jubilan o pensionan con sus ahorros acumulados en el tiempo de trabajo activo.

El 8 de abril de 2003, en el foro «Perspectivas para el 2003», reunido con banqueros, Francisco Gil Díaz les anunció: «Vamos a proponer al Congreso que nos apruebe una ley espejo, casi de la Ley del IMSS, en materia de los trabajadores del ISSSTE, para que ahí tengamos también un esquema de cuentas individualizadas de Afore y Siefore». Con ello, el gobierno dejaba claro cuál era la intención de la reforma y hacia quiénes iba dirigida. Por si alguien pudiera dudarlo, de acuerdo con información proporcionada por el diario La Jornada, el 25 de agosto de 2004, el BID mencionó que «las reformas al sistema de pensiones podrían darle nuevas oportunidades a la industria de los seguros; así como mayor estabilidad a las reservas de dinero en el sistema bancario (...) mientras que en el sector salud nuevas oportunidades podrían darse al sector privado en todas las áreas».

Sobre esto último, el artículo 31 del proyecto de dictamen de contrarreforma Fecal-Gordillo menciona que los servicios médicos «podrán prestarse directamente o por medio de convenios con quienes presten» dichos servicios. Como se estipula en dicho proyecto de dictamen, el fondo médico deberá evitar su descapitalización, por lo que se infiere que de no contar con los recursos financieros suficientes para atender las necesidades de salud de los derechohabientes el instituto restringirá las prestaciones médicas, con lo que los trabajadores verán limitados los servicios y, por consiguiente, podrán optar por comprar un seguro médico adicional o resignarse.

El proyecto de dictamen aprobado por las fracciones que ya he mencionado al inicio en comisiones unidas de Hacienda, Seguridad Social y Salud el pasado lunes, pretende crear cuentas individuales por cada trabajador, aumentar las aportaciones y las cuotas hasta pasar del 7% actual al 12.7%. Donde el trabajador aporta el 6.125% y el gobierno aporta el 5.15%, más la cuota social que equivale aproximadamente al 1.5%. Pero además, permitirá a los trabajadores aportar a su cuenta hasta el 5% adicional, obligándose el gobierno a aportar el equivalente; finalmente plantea incrementar la edad de jubilación a los 65 años de edad. Los jubilados y pensionados actuales no sufrirán ningún cambio y el gobierno aportará 2 billones y medio de pesos para mantener sus pensiones por el resto de sus días.

Para incorporarse a la contrarreforma, se plantea que una vez creada la cuenta de cada trabajador, en donde se recibirán las aportaciones y las cuotas, se le entregará un «bono de reconocimiento» para migrar de inmediato al nuevo sistema, en donde cada año de cotización representa un 3.33%; garantizándole, de acuerdo con la exposición de motivos de la referida contrarreforma, a aquellos trabajadores que ganen menos, una pensión mínima llamada: Pensión Mínima garantizada (1.5 salarios mínimos generales), «en donde además, podrán obtener una Cuota Social de 5.5% de un salario mínimo, de tal manera que los que ganan menos recibirán más». Que de acuerdo con las condiciones actuales serían 67 pesos diarios, 1,010 pesos quincenales o 2,020 mensuales. En el futuro las pensiones se calcularán sobre el salario promedio del trabajador durante su etapa final de actividad. A la entrada en vigor de esta ley, la pensión se otorgará como un porcentaje del salario promedio del último año de cotización como lo es actualmente. Un año después las pensiones se calcularán de acuerdo con el salario promedio de los últimos dos años de actividad del trabajador y así sucesivamente hasta alcanzar el promedio de los últimos cinco años de actividad.

Las cuotas y aportaciones de cada cuenta de cada trabajador serían integradas a un órgano creado ex profeso, llamado Pensionissste, en donde se mantendrán cautivas hasta por tres años; tiempo en que el trabajador tendrá la oportunidad de emigrar a la Afore de su elección. El Pensionissste tendrá la tarea de administrar los recursos de los trabajadores y de colocarlos en los que considere como los mejores nichos de mercado para su bursatilización. Por cierto, este organismo fue el causante de que la contrarreforma no se hubiese aprobado el pasado martes, como se había pactado entre las fuerzas políticas que la promueven y el gobierno, ya que el PRI consideró que tal y como aparecía su funcionamiento y administración, era para el disfrute y manejo discrecional de la cacique Elba Esther Gordillo; por lo que decidieron de última hora, pasar su discusión al pleno hasta el día de hoy, una vez habiendo modificado el artículo 109 del dictamen, que le reduzca la presencia en el órgano de administración a la Gordillo.

En dicha contrarreforma, los familiares podrán gozar de los servicios de salud, siempre y cuando logren probar que viven en el lugar donde se encuentra el trabajador, con lo que se atenta contra el derecho que tiene la familia de los trabajadores a recibir atención médica, como lo marca el artículo 123 constitucional.

Los particulares serán, como ha sido en los últimos 30 años de neoliberalismo, los principales beneficiados. En 2002, los banqueros obtuvieron utilidades netas por más de 4 mil millones de pesos, por el cobro de cuotas por el manejo de las cuentas individuales para el retiro.

En los primeros tres meses de 2003, ya llevaban una ganancia de 1,465.5 millones de pesos, mientras que los trabajadores dejaron de ganar 14.7%.

En el marco de la actual ofensiva, Fecal declaró que el objetivo de la reforma es el de «salvar al ISSSTE», pero lo cierto es que mantenerlo costará a los trabajadores pérdida de derechos alcanzados a través de la historia y mantener a un ISSSTE que ya no podrá prestar los servicios que hasta ahora, por ley, debería prestar. Salvar al ISSSTE como menciona Fecal significaría no permitir que se modificaran los rasgos que le son esenciales y que protegen al trabajador y a su familia. Si no es así, lo mismo da tenerlo que no contar con él.

La movilización actual de muchos trabajadores no sólo es justificada, sino que es fundamentalmente necesaria. Las formas que estas manifestaciones están tomando no sólo están ampliamente justificadas, sino que son las alternativas que el gobierno derechista de Fecal está dejando, ante la brutal imposición.

Para mantener un ISSSTE verdaderamente de los trabajadores se requiere una serie de medidas que van precisamente en contra de las que el gobierno espurio intenta aprobar. Algunas de ellas podrían ser las siguientes:

- Auditoría general al ISSSTE y al Fondo de Pensiones.

- Incremento gradual al salario de los trabajadores hasta alcanzar el 50% de incremento en tres años.

- Elaborar los medicamentos en laboratorios públicos con el fin de abaratar su costo y deshacerse de la actual dependencia en materia de medicamentos en relación con las grandes corporaciones farmacéuticas.

- Invertir en tecnología de punta e investigación para bajar los altos costos de los aparatos e instrumental médico.

- Bajar en serio, los altos salarios a los funcionarios públicos del país y generar con ello un ahorro permanente para el Sector Salud.

- Incrementar el gasto social, con la finalidad de incrementar las aportaciones del gobierno y las cuotas de los trabajadores en una proporción de 60 y 40% respectivamente.

- Fortalecer el sector público mediante la contratación de más trabajadores.

- Evitar que los funcionarios y representantes populares contraten servicio médico privado y se les obligue a cotizar al ISSSTE.

- Inyectar recursos suficientes al ISSSTE para disminuir los actuales pasivos y mejorar los servicios médicos que se prestan.