Opinión

Un monstruo llamado la «señora» presidenta vitalicia
Segunda y última parte.
Juan Pérez Medina Jueves 19 de Julio de 2007
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Desde su llegada a la dirección del SNTE, impuesta por Salinas de Gortari, Elba Esther Gordillo Morales se convirtió en uno de los aliados más importantes de los gobiernos en turno en la tarea de detener la inconformidad generada por las políticas de ajuste implantadas en el país, y no sólo eso, sino que fue impulsora de ellas presentándolas como propuestas de los maestros, con el fin de legitimarlas desde un inicio. A cambio de ello, ha gozado de los favores de los gobernantes tanto del centro como de las entidades de la República, desde donde ha logrado imponer a los responsables de educación estatales, además de un número destacado de diputados locales y federales, y presidentes municipales.

El descaro llegó con el gobierno de Fox. Sin rubor, se alió, en el 2003 a Martha Sahagún, a quien le entregó cuantiosos recursos para impulsar los programas de televisión y los libros de la Fundación Vamos México a cambio de impunidad para ella y para sus negocios familiares.

De la mano de Fox-Sahagún, prácticamente se hizo de la SEP; como quedó evidenciado en aquellas conversaciones telefónicas que circularon en el libro Elba de Troya o lady Macbeth, en las cuales con descaro le daba órdenes a Reyes Tamez, secretario de Educación en el sexenio anterior. Desde ahí ejerció el poder para distribuir recursos, imponer funcionarios o cambiar a los que le dificultaban su accionar. El manejo de plazas y cambios de adscripción se realizaron a nombre y propuesta del SNTE, sin mediar los procedimientos normativos establecidos.

Precisamente uno de sus más grandes negocios fue la entrega del gobierno federal de su partido político el Panal; el cual sin demostrar la realización de las asambleas por los 300 distritos electorales le fue otorgado el registro para que compitiera en las elecciones de 2006. Con artimañas, levantaron un amplio padrón de firmas y copias de credenciales de elector para justificar la ausencia de las famosas asambleas que la ley establece para aprobar la creación de un partido político. En el caso de varios estados se engañó a los maestros anunciándoles que el SNTE estaba recuperando un bono por descuentos indebidos en el cobro del Impuesto Sobre la Renta, realizado por el gobierno federal desde hacía años y que sería pagado a quienes entregaran una copia del talón de cheque para ubicar clave y centro de trabajo, una copia de la credencial de elector y la firma de una hoja en blanco como aval para garantizar la gestión a nombre del solicitante. En Uruapan, sobre todo un número importante de maestros cayó en la trampa y entregaron a Elba Esther los requisitos para legalizar su partido el Panal. El gobierno foxista de común acuerdo, otorgó el registro y Elba Esther inició el trabajo al interior del PRI para derrotar a Madrazo Pintado y, sobre todo a AMLO; cuestión que quedó demostrada en las conversaciones telefónicas exhibidas en el Zócalo de la Ciudad de México, donde Elba Esther presiona al gobernador de Tamaulipas para que se ponga a las órdenes del usurpador Calderón Hinojosa.

Así, los recursos del SNTE fueron a parar a manos de los candidatos del PAN, como en otros tiempos se utilizaron para apoyar a los candidatos priístas. Aún conservo entre mis cosas el memorandum de número de folio 2323, de fecha 8 de mayo del año 2000, firmado por el suboficial mayor, Jesús Ixta Serna, solicitando la emisión de un millón de trípticos para el entonces candidato del PRI, Francisco Labastida Ochoa, rescatado en las oficinas del SNTE en la Ciudad de México por maestros de la Sección XVIII. No es entonces nada raro que Elba Esther Gordillo Morales haya obtenido cuatro posiciones importantes en el actual gobierno espurio, entre ellas la dirección del ISSSTE y la Subsecretaría de Educación Básica otorgada a su yerno, y la asignación de nueve diputados federales y un senador, entre ellos una de sus hijas.

Su desfachatez es insultante. Pero es también el resultado de la amplia impunidad con que cuenta y la extraordinaria fortuna que posee. Para prueba basta recordar la lista de once propiedades que el denominado grupo Punto Crítico Magisterial publicó en 2002 en varios medios nacionales de comunicación impresos, que daban cuenta de bienes inmuebles entre los que se encontraban una residencia en una connotada bahía de San Diego, California, con un yate de 30 pies anclado en la Marina más cara de ese estado; y un departamento en Paris, Francia, junto con un edificio de condominios de lujo ubicado en Polanco, en la Ciudad de México y valuado en ese entonces en más de 60 millones de pesos, por mencionar algunos de sus bienes.

Destaco aquí, sólo para pintar de alguna manera la figura de la cacique magisterial, la descripción que de ella hicieran tanto la licenciada Catalina Noriega en su libro Mi querido Nino, y la columnista Manu Dornbierer en su libro Sexenio terminal, editados en 1997 y 2000 respectivamente. Aquí los dos párrafos: «...Elba Esther Gordillo, mujer de quien lo único que hemos visto ha sido un impresionante enriquecimiento. Que me diga a mí, si con el sueldo que ha recibido por ser líder magisterial podría tener las mansiones que posee, podría darse la vida que se da, podría comprarse modelos en París cada que se le antoja y restirarse la piel en aquella ciudad como lo hace, y podría tener un departamento en plena zona elegante de La Ciudad Luz. De manera que la riqueza de la señora Gordillo resulta absolutamente inexplicable; es uno de los aspectos que más se le podrían condenar». (Fin de la cita).

«Zedillo, secretario de Educación con Salinas, sin duda creía que todos los maestros neoliberales vivían como la maestra de la corrupción, Elba Esther, que tampoco los veía ni los oía. Y es que, amén de sus puestos políticos, tenía mucho que hacer siendo dueña de importantes propiedades en la Ciudad de México -en Polanco, Alan Poe 90, de una residencia que le renta(ba) por doce mil dólares mensuales a Air France, un salón de belleza en Campos Elíseos (en donde regalaba las despensas destinadas a los maestros a sus maquillistas y peinadores), una residencia en Bosques de las Lomas, entre otras. Fuera y en lugares de moda como San Diego, California, posee en el número 23, Turtle Creek, Coronado Keys, su casa de mar, dotada con auto Mercedes Benz y un yatecito de 30 pies de marca Sea Ray. Con el vicio de la alta costura parisina para vestir en exclusiva su pequeña y regordeta anatomía, pues, claro, tenía que viajar». (Fin de la cita).

Su riqueza no puede, ni es, una riqueza bien habida. Tan sólo por concepto de cuotas sindicales, el SNTE recibe anualmente alrededor de mil 130 millones de pesos, cantidad que fue expuesta en el Consejo Político Nacional del SNTE, realizado en Manzanillo, Colima, en febrero de 2006, por los responsables del área de finanzas. Pero eso no es ni remotamente la mayor entrada de recursos que Elba Esther recibe, ya que con la dirección del ISSSTE en sus manos desde hace ya más de seis años, se ha dedicado a explotar los recursos destinados a vivienda de los trabajadores del apartado B, por medio de Vima (Vivienda Magisterial) y en transacciones poco claras con las empresas constructoras. Amén de los sin fin de acuerdos establecidos con diversas empresas editoriales y de otra índole que otorgan regalías y porcentajes a cambio de ventajas para venderle a los maestros en las escuelas. No puede ser, que con el sueldo promedio de un maestro (alrededor de siete mil 500 pesos mensuales) la maestra Elba Esther cuente hasta con un avión privado.

Ha sido ella principalmente, la encargada de impulsar los cambios fundamentales al sistema educativo ocurridos en los últimos 20 años. Es responsable de la imposición de Carrera Magisterial, de las modificaciones salinistas al artículo tercero constitucional y de la Ley General de Educación Vigente, además de la imposición de la reforma a la educación secundaria.

Hoy cumple 18 años en el cacicazgo. De la mano de Fecal ha asumido ahora con cinismo y descaro la presidencia vitalicia del SNTE ante el marasmo y el temor de los maestros en servicio. Así, EEGM se recubre de lodo y estiércol para establecer con precisión que nada ha cambiado en este país y, si algo habría que hacer notar, es la velocidad con que la derecha ha asumido los elementos nefastos del anterior régimen para establecer sus reales e impulsar su dominio. Lodo entre el lodo. Ni duda cabe: EEGM ha sido en los años del panismo confesional su mejor adquisición.