Opinión

El cinismo de Elba Esther
Juan Pérez Medina Jueves 26 de Julio de 2007
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Elba Esther Gordillo (EEG) ha llamado a Vicente Riva Palacio, destacado periodista del diario El Universal, para lanzar desde San Diego, California, una advertencia a Fecal sobre la insistencia de Josefina Vázquez Mota, recién premiada por el grupo derechista Teco de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), que en otro momento premió por iguales méritos al dictador paraguayo Alfredo Stroessner; de tomar, de acuerdo con su nombramiento, las riendas de la SEP, que desde hace años tiene en sus manos la cacique y su camarilla del SNTE.

Desde ese lugar, donde tiene una residencia adquirida con el sudor de la frente de los maestros del SNTE a los cuales, por cierto, de acuerdo con sus cínicas palabras: «Los quiere mucho» (qué sería de ellos si no los quisiera); ha dicho que la actual secretaria de Educación sabe pero no sabe de educación, y eso es lo que viene generando problemas entre la susodicha titular y ella, la verdadera titular. Ha hablado para dejar en claro que su yerno no se irá, que ahí se quedará en la Subsecretaría de Educación Básica, aunque haya reprobado en su clase de investigación 1 en la Ibero, a donde el «chico preocupón» de la educación pública que reciben los niños pobres del país estaba yendo a veces, dizque a estudiar. Y es que al parecer, la nombrada titular no está del todo conforme con ser lo que es, sino que pretende ser más, y eso significa reducir en los hechos el poder que EEG tiene en la estructura del sistema educativo nacional, en donde pone desde hace tiempo secretarios de Educación en las entidades y funcionarios de alto nivel en la propia SEP, quienes primero le rinden cuentas a ella más que a nadie. Reyes Tamez, ex titular de la SEP en el gobierno del ignorante Vicente Fox, lo supo desde el principio y aprendió la lección. Fiel a la cartilla que le leyó la jefa del SNTE, le quedó claro quién mandaba en la SEP, situación que fue evidenciada en las conversaciones telefónicas que fueron de dominio público entre el propio Reyes Tamez y EEG. Pero a Josefina al parecer, no le han dado a conocer la cartilla o no ha querido atender lo que en ella se menciona y presiona para que le quiten de encima parte del poder que no puede controlar y que no es cualquier cosa. No sabe, no conoce, ha dicho la cacique, dificulta las relaciones con el SNTE, que quiere decir: con ella. Y presiona más cuando dice: «Si hacemos de la Secretaría de Educación Pública un espacio meramente político o partidista, le vamos a hacer mucho daño a la educación. Ante la búsqueda de la calidad educativa, se debe priorizar que en educación debe estar un pedagogo, alguien que sepa.

«Yo creo que (...) Josefina, sin ánimos de descalificar, (es) gente PAN-PAN, y tiene visiones que a lo mejor corresponden al ayer. Nosotros deseamos que la SEP se despolitice, y no queremos que desde la SEP se adoctrine». Lo que no debe confundirse en sus afirmaciones es el hecho de que nada debe moverse en la SEP si ella no ha sido consultada y, además, no lo ha autorizado o convenido; y parece que Josefina no ha seguido esas reglas.

Desde San Diego, California, habla triste de un supuesto autoexilio generado por la campaña en su contra que AMLO ha mantenido desde antes del 2 de julio del 2006 y que ha puesto -según ella- en riesgo su vida. Por ello «la pobre maestra» ha tenido que refugiarse en ese lugar, obligada por las circunstancias y no como algunos suponemos sin equivocarnos, que está allá para gozar de uno de los bienes incuantificables con que cuenta a nombre de los maestros y en base a traiciones y alianzas perversas.

Acusa al PAN de ideologizar la educación y ponerla en manos de las posiciones más conservadoras, como si en ello ella nada tuviera que ver. Menciona que el proyecto educativo nacional enfrenta presiones de grupos conservadores, como el que representa Lorenzo Servitje, y ProVida. Pero también identifica a las iglesias, no sólo a la católica, a la Unión de Padres de Familia, a sectores «muy duros» dentro del PAN, y gobernadores, incluidos priístas, que declina llamar por su nombre. Intenta que olvidemos la historia reciente del país, en donde decidió apoyar precisamente a estos grupos a cambio de prebendas políticas importantes, entre ellas, su partido el Panal, y las posiciones en la Lotería Nacional, el ISSSTE y la propia SEP. Olvida que fue ella quien de la mano del dúo Fox-Sahagún desarrolló el programa de la Fundación Vamos México, a quien apoyó con fondos del SNTE y que junto con ellos convocó a estos grupos a firmar el Pacto Social por la Calidad de la Educación en México. Por ello, me parece que lo dicho en la entrevista en cuestión, siendo la verdad, es una afirmación hueca y carente de moral y ética política.

EEG está molesta con la designación de Josefina y ésta con lo que EEG representa en la SEP y en el actual entramado del sistema político mexicano y las fuerzas que lo hegemonizan. Está claro que una y otra se debe favores y se necesitan mutuamente, pero también está claro que ni una ni otra está en condiciones de aceptar sin chistar lo que cada una representa en el proyecto hegemónico de la derecha. La «pobre maestra» recluida en San Diego de manera obligada -según ella- ya que peligra su vida, no deja de ser noticia nacional y de generar en todos los que la conocemos más desprecio y asco. Ella no tiene ni principios, ni vergüenza, sólo intereses y no son, de ninguna manera, los de los maestros y, mucho menos los del país. Es, y así lo reitera ahora, el más grande de los mercenarios políticos de los últimos años.