Opinión

MORELIA
VIVILLADAS
Cosas de la política
Gilberto Vivanco González Viernes 10 de Agosto de 2007
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Por más que le damos vueltas no logramos entender el comportamiento de los actores políticos en general. Uno quisiera que imperara la razón y la lógica pero no lo contemplamos así; al menos que nuestra percepción sea totalmente equivocada.

Ejemplos hay de sobra pero sólo tocaremos unos cuantos, aquellos que tenemos más cerca o que de plano son más evidentes.

¿Cómo explicar que el partido de Elba Esther, el maltrecho Panal, haya otorgado su respaldo al Chavo López para que logre la gubernatura del estado y el ex presidente municipal de Morelia diga, casi jura, que la dama «metecucharas» no se involucrará en su campaña? A otro can con ese hueso.

Si bien es cierto que la nefasta de Gordillo Morales no pudiese, o no la dejasen, estar de cuerpo presente en campaña, nadie, ni el más ignorante en estos menesteres, apostaría que no meterá las manos, porque tiene a varios alfiles que le harán la tarea, Juan José Macedo Negrete es el primero, René Patiño el segundo y un tercero, entre muchos etcéteras, será Sarvelio Molina. Aunque es justo hacer una reflexión: ¿No será indignante y humillante que siendo la líder moral de un partido, engendrado para manipular y para responder a intereses muy concretos de la derecha, nadie quiera tenerla presente en algunos actos y mítines importantes? Ella acepta esa postura porque sabe que es rechazada y repudiada, por no tener vergüenza ni abuela; eso sí, comprueba tener… demasiada ambición.

Ahora ¿qué juego es ese de que el Panal quiere apoyar a cualquiera de los institutos rumbo a la Presidencia de Morelia? Le están echando el ojo a Fausto Vallejo, o al candidato que sea del PRD o del PRI: ¡Pues de qué canijos se trata eso! Claro que no son los únicos, el Partido Verde está con lo mismo, lo que demuestra que el Verde nunca podrá madurar. Y así, otros partidos sucesivamente, están a las caiditas.

Por eso, por tantas incoherencias y canibalismo, la gente no cree en la política ni en los políticos, cada uno jala para donde está el hueso o la conveniencia, lo hacen como si la gente no tuviera criterio o ¿será que se aprovechan de su ignorancia o de su nobleza?

En otro sentido, también cuestionamos que muchos jilguerillos pinten a Fausto Vallejo como el salvador, el mesías, el que derriba casas o soplidos, para hacerse responsable del Ayuntamiento moreliano. Muchos consideramos que es un elemento serio, responsable y trabajador; pero de eso a meter las manos al fuego a ciegas por él hay una gran distancia.

Ha tenido la oportunidad de laborar en la cabeza del municipio en cuatro ocasiones y ha dejado varias promesas sin cumplir (que ahora enuncia como pendientes). O qué, ¿no recuerdan que juró y perjuró que reubicaría las fábricas de la colonia Industrial, que sacaría, no el buey de la barranca, sino el tren de la ciudad, que forjaría de Morelia una ciudad turística y con bastantes empleos, que también haría de la antigua central de autobuses su súper centro de visita?

Los ejemplos mencionados son tan sólo algunos prietitos en el arroz que tenemos presentes, porque también sería bueno recordar que su equipo de trabajo, que lo ha acompañado por bastante tiempo, tuvo en varias ocasiones un trato déspota y prepotente hacia varias personas de sectores populares, que varios de sus achichincles se echaron a la hamaca y que además hubo quienes cobraron como asesores cuando en verdad eran operadores políticos o simples beneficiarios.

Algo más, valdría la pena pensar que la ciudad capital del estado requiere de otra visión administrativa, con nuevos objetivos, con renovadas metas; aunque para colmo de los otros partidos pareciera que se amilanan con sólo pronunciar su nombre. En lo particular hemos opinado que Vallejo requería nuevos retos. Estaba para ser candidato al Solio de Ocampo, ahí es donde hubiésemos querido verlo, ahí es donde hubiese demostrado su real valía. Si para algunos fue buen edil… quizá sería mejor gobernador.

En fin, si el nombre de Fausto pesa demasiado para algunos contendientes al Ayuntamiento, incluidos los perredistas, pues que éstos le avienten a un pez gordo como Genovevo Figueroa, Enrique Bautista o de perdis Antonio Soto, todos ellos simpatizantes o militantes del partido del sol azteca. Sería positivo ser testigos de ese choque de trenes, choque que tendría que darse en buena lid. Pero, mejor le paramos a tantas conjeturas porque si le seguimos podríamos afirmar que el propio partido que fundó el Cuatemochas está doblando las manos a favor de Fausto, aunque su líder estatal, Armando Hurtado, grite a los cuatro vientos que tienen gallo para enfrentarle con decoro. «El que quiera ver que vea y… el que quiera oír que no vaya a los centros nocturnos».

El síndrome del Chavo en el Ayuntamiento de Morelia

El presidente municipal de la capital michoacana, que sustituyera al Chavo López, Carlos Macouzet, nos ha comprobado que todavía no se corta el cordón umbilical, no sólo en lo político, que era lo menos que esperábamos, sino en sus acciones, o más bien dicho, sueños de gobierno; plantea situaciones muy parecidas a las de su antecesor: tienen en común positivas ideas… pero nula ejecución.

Resulta que el señor Macouzet señaló hace algunos días que el proyecto vial para darle orden a la zona del famoso Pípila está listo pero que será ejecutado por el próximo gobierno municipal; que ya casi tienen los recursos, que van a dejar todo peladito y en la boca para que otros se levanten el cuello. Está muy bien su mensaje pero sólo tengamos presntes dos cosas, dicho distribuidor vial fue prometido por Salvador López Orduña, y puras habas; además ¿quién le asegura al munícipe soñador que efectivamente será efectuado por el próximo alcalde y en las condiciones que ellos proponen? No es todo.

Se saca don Carlos de la manga que su administración pugnará por que se construya el tan llevado y traído estacionamiento subterráneo en la plazuela de San Francisco. Es una gran idea o una «ideo-sota» como quieran verlo. Resulta que este señor logrará en tres meses lo que nadie, ni su antecesor, pudieron hacer en años. ¿Pues qué pensará que nos chupamos el dedo? No se trata sólo de hacer declaraciones para apantallar y ganar adeptos, se trata de plantear acciones viables y posibles para no estar parados en el país de las maravillas que tanto pregonaba Fox o ¿serán tal para cual, serán igual de azules?

Por otro lado, indignante es que, en aras de «consumar los compromisos contraídos», solicite en calidad de préstamos, miles y miles de pesos, que según vendrían a endeudar, considerablemente más, las arcas municipales; nos parece un verdadera tomada de pelo, porque a estas alturas del partido las obras monumentales que no fueron realizadas no podrán efectuarse ni yendo a bailar a Chalma, ni cooperando para la merecida estatua de Juan Pablo II. Tampoco daríamos por justificado el argumento de que sería para promover un proceso de transición de gobierno tranquilo y sin sobresaltos. No quisiéramos pensar que le apuestan al año de Hidalgo «que chifle en la loma el pendetonto… que deje algo». Usted ¿qué opina?