Opinión

MORELIA
Vivilladas
SEE… ¿En caos?
El próximo gobernador, sea del color o partido que sea, tendrá un fuerte compromiso con la educación, pues se va a requerir un planteamiento desde una visión integral
Gilberto Vivanco González Viernes 26 de Octubre de 2007
A- A A+

A la Secretaría de Educación en el Estado pareciera que en el último estirón se le está haciendo engrudo el atole. A estas alturas son varios los proble-
mas que están saliendo a relucir: falta de recursos económicos, situación de los aviadores, lucha frontal entre fracciones magisteriales y hasta acusaciones de venta de plazas; la situación se torna más crítica cuando el propio titular de la dependencia, Manuel Anguiano Cabrera, acepta dichos conflictos, pero los acepta sin preocuparse y en forma relajada, como que lo verdaderamente valioso es esperar el momento en que llegue el relevo para de manera simple… lavarse las manos… o al menos eso proyecta.
Resulta un tanto irresponsable puntualizar conflictos rezagados o de plano provocados. La dependencia ha pagado con creces la coquetería que tuvo abiertamente con la fracción democrática, misma que en forma aparente (o real) llevaba y lleva, las riendas de la institución, porque el grupo izquierdista se mete hasta en la cocina para atender situaciones administrativas que para nada les competen: no es un secreto que la gran mayoría de funcionarios se identifican con los llamados «demoniacos», ese no es el punto, todos de alguna forma tenemos preferencias, así como antaño los directivos eran priístas; el cuete aquí es que estaban a la merced de manera incondicional con la fracción que trae en jaque a Elba Esther Gordillo Morales.
No son pocos los reclamos de la base trabajadora de las distintas regiones, incluso del edificio central, que denuncian la actitud amenazante, prepotente y soberbia de algunos gestores; ¿cómo se les ocurre tratar a los sindicalizados peor que si fueran patrones cuando están ahí para defenderlos y atender sus demandas? Esto no es ser democrático, eso podremos llamarlo patanería. Tampoco se vale que las autoridades se queden cruzadas de brazos. Todo sea por cuidar el puesto.
El comité estatal democrático, con filiación mayoritaria en el estado, ha tenido actuaciones positivas en bien de muchos trabajadores, tal y como lo hicieron sus antecesores, pero han caído en un desplante voraz porque se están indigestando con el poder; sería interesante que tuvieran un espacio de reflexión y de autocrítica para que modificaran ciertas obras y por supuestos varias actitudes; deben recordar que nunca es tarde para cambiar, el grosso de sus afiliados se lo agradecerían profundamente.
La SEE ninguneó al grupo de los institucionales, de ahí varios señalamientos que no han permitido a la secretaría en mención trabajar proyectos con carácter técnico pedagógico, se avocó y se ha avocado a resolver, a medias, cuestiones políticas, en lugar de ser Secretaría de Educación en el Estado debería matricularse como estación de bomberos, por eso de los apagafuegos. Fue un triste papel el que jugaron Anguiano y sus colaboradores.
En otro sentido ¿cómo estará la situación económica en la SEE que ni credenciales para identificación tienen en la sede central? Cuando llegan los docentes a solicitar una de éstas se tiene que retirar tal y como llegó: el colmo de los colmos es que en los sanitarios del edificio ni jabón ni papel tienen cabida ¡Y eso que es la dependencia encargada de la educación y los buenos hábitos! Si así están las cosas en cuestiones tan simples… ya nos podemos imaginar en otros rubros.
Otra puntada de Anguiano Cabrera es el mensaje o consejo que da para la nueva administración diciendo que nada pudo hacer contra los aviadores que rondan en la dependencia, que por situaciones de tipo político o por lo que sea, no más no pudo con el paquete. La pregunta obligada es ¿por qué lo dice cuando está al cuarto para las doce de abandonar el barco? Ahora hace su acto de contrición y tiene la «valentía» de soltar la sopa. Este reto era uno de los que él solito se puso cuando arribó a la dependencia, llegó con la espada desenvainada, incluso con la amenaza de la famosa reordenación administrativa, y puras habas que consiguió.
El asunto de los que cobran sin trabajar es viejo, la verdad nadie ha podido meter mano en serio, hay muchos intereses a su alrededor, el problema es que sangran de manera considerable recursos de la secretaría, además de engrosar la relación de plazas docentes, provocando un aparente exceso de ellas, cuando todavía existen necesidades de profesores en diversas comunidades e incluso en áreas técnico pedagógicas. Lo dicho, la SEE está de cabeza y así se va a quedar. ¿Y Lázaro Cárdenas Batel en qué planeta andará?, o ¿pensará que con el famoso Alfa tiene resuelta la situación educativa en el estado? Una sonrisa abre ventanas… pero no es todo en la vida.
¿Venta de plazas?
Otro alacrán al seno tiene el secretario de Educación en el Estado con la denuncia de Heriberto Macías, que se ostenta como líder de otra fracción magisterial, pequeña pero al fin y al cabo fracción que hace ruido, de que el director de Educación Primaria, Jorge Fernández, anda metido en líos sobre la venta de plazas a precios que van desde los 30 a 50 mil pesos; Anguiano lo reconoció pero nada ha hecho al respecto.
El asunto es delicado y no se resuelve tan sólo con una declaración a la prensa de que se investigará a fondo. Nos gustaría que llamaran a una conferencia de prensa el secretario y el director para poner las cosas en claro, y que el propio Fernández abiertamente ponga el dedo en la llaga y que demande si tiene elementos, a quienes lo difaman de esa manera o que de plano renuncie por aprovechado y corrupto, si éste fuera el caso.
Los silencios son buenos en misa, en la biblioteca o en las clases, pero no en acusaciones tan serias y lamentables. Es correcto agarrar el toro por los cuernos y plantear posturas definidas. Por desgracia no tuvimos la oportunidad de platicar con Macías para conocer más de cerca los elementos que tiene para la denuncia, porque sería una canallada que únicamente lo hiciera con fines protagónicos. Quien acusa está obligado a demostrar. Nosotros apostamos a la honestidad de las personas y de los funcionarios en particular, allá ellos si nos defraudan.
En fin, veremos qué ocurre con el caso de corrupción señalado, también con el caso de los aviadores, de la falta de recursos, de la falta de una verdadera propuesta de trabajo académico y de una ley de educación acorde a las necesidades y circunstancias actuales; porque la presente administración se la llevó de a muertito, como que quería y no quería, como que podía y no podía; así la verdad las cosas no salen. Lo que sucede en la dependencia no es problema de una sola persona o de algunos cuantos funcionarios (que no funcionan) es un poco más complicado, se requiere la intervención de todos los participantes que tienen injerencia en la tarea educativa; sin embargo, es un hecho que cuando no hay buen capitán la nave corre el riesgo de naufragar… eso sucedió en la SEE, pero no queremos que vuelva a suceder.
El próximo gobernador, sea del color o partido que sea, tendrá un fuerte compromiso al respecto, porque no será suficiente que sólo exijan, en su momento, que los maestros no abandonen las aulas, los mentores lo seguirán haciendo si tienen necesidades y demandas, sobre todo si no existe una buena operación politico-gubernamental; se va a requerir un planteamiento en bien de la educación desde una visión integral donde la participación de los principales actores será determinante y donde los michoacanos esperamos que la persona que quede a la cabeza sea eficiente, capaz y humana, pero sobre todo honesta, para que, si no puede con el paquete simplemente se haga a un lado, recordemos que «mucho ayuda… el que no estorba». Ni modo al pan, pan y al vino, vino.