Opinión

MORELIA
Vivilladas
Godoy ¿Será tolerante?
Una vez concluidas las elecciones debemos estar al pendiente de la actuación de nuestras autoridades
Gilberto Vivanco González Viernes 23 de Noviembre de 2007
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El Instituto Electoral de Michoacán hace unos días entregó la constancia de mayoría a Leonel Godoy confirmando su triunfo en las elecciones para
gobernador del estado. Lo consiguió en buena lid (eso creemos) dando muestra clara de sus dotes políticos evitando la confrontación en todo momento, siendo tajante con sus partidarios para evitar que éstos lanzaran ofensas contra sus oponentes durante el proceso e incluso después de la victoria; delineo, junto a un equipo de colaboradores líneas generales de un plan de desarrollo para Michoacán, lo que fortaleció y fortalece la imagen del perredista; incluso se ha reunido con Chavo López y Jesús Reyna para intercambiar planes y proyectos, lo que da fe de una nueva cultura política y de la apertura de Leonel hacia otras expresiones. De estos aciertos nadie tiene duda, pero donde existe una incógnita es en lo siguiente: ¿Será tolerante con los movimientos y manifestaciones sociales? La respuesta está por verse.
Cuando Godoy fue lanzado como candidato a la gubernatura gran parte del magisterio michoacano dudó en darle el apoyo, ya que en más de una ocasión, siendo secretario de Gobierno de Lázaro Cárdenas Batel y en ausencia de un poder negociador, ante la toma de las oficinas centrales de la SEE, por la fracción democrática (cómo es la política, ahora son buenos cuates con Godoy, fueron parte fundamental en su campaña), o en ciertas manifestaciones en Casa de Gobierno el famoso grupo GOE hacía su prepotente aparición. En ese tiempo las oficinas de la Avenida Siervo de la Nación se convirtieron en un búnker, era resguardada en todo su perímetro. Cierta ocasión, en Casa de Gobierno, llegaron a darle hasta con la cubeta a varios mentores que se inconformaban; fueron lastimados con toletes, con gases lacrimógenos e incluso con balas de goma; días tremendos donde la imagen de Godoy, como responsable de la política interna del estado, se fue por los suelos. No fue todo.
La organización político-social Antorcha Campesina, también sufrió los embates de la fuerza pública cuando fueron reprimidos al exigir sus demandas. Es más, en cada manifestación, fuere de la organización que fuere, el grupo de Los Robocops estaba más puesto que un calcetín para entrar en acción; claro todo ello con el encargo o la complacencia del entonces secretario de Gobierno o sea el próximo mandamás del estado, por supuesto con la venia de Batel.
Existe otra preocupación en torno a este tema. Godoy en campaña, en repetidas ocasiones, señaló ante grupos de la iniciativa privada que no habría manifestaciones ni marchas en su gobierno; una de tres: es brujo que adivina el futuro, tendrá un gran equipo de negociadores (incluido él) que evitarán los descontentos sociales o de plano estará pensando de nuevo en utilizar los GOE o como se llamen, para dar así, en forma aparente, una imagen de Michoacán tranquilo y progresista.
La verdad existe preocupación al respecto; el factor intolerancia puede ser el talón de Aquiles de Leonel Godoy. Al menos que haya aprendido a ser ecuánime, prudente y tolerante. No se trata de que exista la anarquía, la violencia y la sinrazón, se trata simplemente de entender y atender las demandas sociales y de hacer de la política un verdadero arte de la persuasión y el buen gobierno. Ciertas personas dirán: «Yo voy con Godoy, pero por los GOE… espantado estoy». Él tiene la palabra.
¿Qué nos dejó el proceso electoral?
Han pasado varios días después de las elecciones, unos quedaron contentos, otros enojados y los demás decepcionados, aunque hubo quienes les valió todo un reverendo cacahuate; nos referimos tanto a candidatos como a electores. No fue posible darle gusto a todos, lo que sí es un hecho es que la entidad se pintó de colores; las tres fuerzas principales: PRI, PAN y PRD, dominan de forma un tanto equilibrada, pareciera que se repartieron el pastel en la mesa, aunque claro, la cereza la puso el sol azteca con el triunfo de Leonel Godoy; un triunfo que vino a ser oxígeno puro para el perredismo porque a nivel nacional le habían y le han dado una zarandeada de la que ¡ya no quería queso… sino salir de la ratonera!
La proporción un tanto equitativa, en cuanto a los triunfos de los diversos institutos políticos, es un verdadero reto para demostrar el porqué Michoacán ha estado siempre a la vanguardia de los acontecimientos sociales más relevantes del país. Las distintas autoridades tendrán que coexistir de la mejor manera con el propósito de preservar la armonía en la entidad y de enfocar las baterías a cumplir con sus promesas de campaña; bueno, los que hicieron, porque en el caso de Fausto Vallejo se limitó a decir que no hace promesas que su fuerte son las acciones.
En el caso mencionado, de Vallejo, preguntamos ¿acciones sobre qué proyectos realizará? Acumula, hasta el momento, varias etapas de presidente municipal de Morelia y la ciudad sigue como si nada; tendrá una nueva oportunidad, veremos si por fin logra algo por el bien de la infraestructura e imagen de la misma. Ahora que si no tiene proyectos de vanguardia… que se los pida a Eloy Vargas, que se cansó de ofrecer alternativas modernas y viables. Pero no le alcanzó el respaldo del pueblo para alcalde.
Regresando a la jornada electoral, debemos señalar que hubo prietitos en el arroz como el caso de algunos operadores que se movían en la clandestinidad, sobre todo el PAN-Panal (léase la Gordillo y sus secuaces), que anduvieron acarreando gente para que votara a favor del Chavo López y de otros candidatos comunes o incluso comprando votos; en lo desfavorable hablamos también del intento de boicotear o tumbar el sistema electoral por parte de piratas cibernéticos, intento que por fortuna fue abortado por el operador del sistema concesionado para ello, a propósito la sede formal se encontraba, en esta ocasión, en el IMCED, centro de estudios superiores que dirige atinadamente Juan José Chagolla.
Mención y repudio aparte merece el ataque perpetrado por un comando, a las instalaciones del Comité Electoral en Zamora, necesita investigarse a fondo y con prontas respuestas. Preocupante, en otro sentido, es la falta de interés de la ciudadanía por ejercer su derecho al voto; el abstencionismo representó la mitad de los posibles electores; cifra demasiado pobre si consideramos el costo monetario que tiene el voto en la entidad; dicho desinterés trae consigo otra reflexión: el pueblo en general se encuentra hasta el gorro de los partidos políticos, a sus candidatos no les cree ni el bendito, gobernantes van, gobernantes vienen y no hay avances substanciales en obras, en empleos o en seguridad; además, las corruptelas están a la orden del día y son más que ofensivos los macrosalarios de las autoridades de los diversos niveles de gobierno. Habrá que replantear de nuevo el tema de las candidaturas independientes… aunque dudamos mucho que los partidos políticos, que tienen el monopolio respectivo sean tan bondadosos para soltar el hueso.
Llamó la atención durante el proceso el famoso slogan de «ánimo, ánimo… ya llegó Jesús», sin duda fue de tremendo impacto publicitario de Jesús Reyna, candidato del PRI; pero ahora es foco de curiosidad que a Jesús se le haya ocurrido decir o hacer réplica de ello, que la victoria de Godoy fue un acuerdo con Felipe Calderón para que finalmente el PRD lo reconozca como presidente; es una barbaridad, tan sólo habrá que recordar todo el apoyo del gobierno federal que se desplegó para Chavo López, candidato blanquiazul.
No obstante algunos detalles como los ya mencionados, en las elecciones la fiesta fue llevada en paz, ahora habremos de estar al pendiente de que las impugnaciones presentadas sean resueltas conforme a la ley en las instancias correspondientes, que imperen la cordura, la justicia y la equidad; asimismo, deseamos que ante el escenario tripartidista que regirá en la entidad, cada una de las autoridades haga su máximo esfuerzo para no defraudar a la población; que ese mosaico político se convierta en sana competencia, dirimida a través de acciones y de obras contundentes que hagan de nuestro estado, por fin, una entidad de progreso y desarrollo, donde el perfil humano y social deberá ser el eje rector en la toma de decisiones. Será como el juego de Juan Pirulero «donde cada quien agarra su juego… pero nada de que roben… y se vayan luego».