Opinión

MORELIA
Gobierno ¿Cómplice?
En Zamora, 25 familias han quedado a la intemperie sin que hasta el momento la autoridad responsable y el propio Ayuntamiento hagan lo que les corresponde, brindando auxilio a los desamparados y actuando en contra de los agresores, con quienes al parecer existe franca complicidad
Juan Pérez Medina Jueves 29 de Noviembre de 2007
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El pasado 12 y 13 de noviembre, provocadores y mercenarios, gente que tradicionalmente opera para el PRI y el PAN quemaron 25 viviendas en la colo-
nia Primero de Mayo en Zamora, Michoacán. Este acontecimiento forma parte de una escalada de agresión en contra de la organización social del Bloque del Poder Popular (BPP).
A pesar de existir en la colonia un operativo con más de 150 elementos del Grupo de Operaciones Especiales de Seguridad (GOE), de la Policía Municipal y de la Policía Ministerial desde un día antes, no movieron un solo dedo. Los provocadores quemaron las casas frente a sus narices. ¿Por qué no hicieron nada?
En el momento que empezaron a quemar, las fuerzas de seguridad vieron cómo rescatábamos de las llamas a nuestros hijos sin mover un solo músculo. ¿Quién ordenó a sus mandos no intervenir? Sólo se dedicaron a filmar los acontecimientos mientras las familias angustiadas intentaban salvar a sus hijos y sus escasas pertenencias.
Como consecuencia de tan aberrantes hechos, 25 familias han quedado a la intemperie sin que hasta el momento la autoridad responsable y el propio Ayuntamiento hagan lo que les corresponde, brindando auxilio a los desamparados y actuando en contra de los agresores, con quienes al parecer existe franca complicidad.
De acuerdo con versiones de los moradores de esa colonia, todos los días hay amenazas de muerte y saqueos en contra de algunos de sus compañeros. De nada han valido hasta el momento las denuncias presentadas.
Ese mismo día 13 de noviembre, los afectados interpusieron demanda penal contra los provocadores priístas, a los cuales se tiene plenamente identificados, con nombres, domicilios y seudónimos, que hicieron del conocimiento del Ministerio Público encargado, sin que hasta el momento se conozca de las actuaciones que debería ya haber realizado. Lo que supone que nada se ha hecho y que se encubre a los canallas.
También se sabe que existe un video de los hechos en manos de los GOE, quienes filmaron la agresión que estos mercenarios realizaron. La Procuraduría de Justicia del Estado no ha hecho nada a pesar de que el subprocurador regional estuvo presente en el operativo.
Se ha implementado además una campaña mediática de mentiras en contra del profesor Pablo Sánchez Lemus, miembro de la Dirección Colegiada del BPP, que de acuerdo con los miembros de dicha organización, tiene la intención de crear las condiciones para justificar un atentado contra su vida.
Hace diez años 45 indígenas zapatistas fueron masacrados en Chiapas.
Lo hicieron los paramilitares al servicio del gobierno. Como hoy, también estuvieron presentes las fuerzas de seguridad y tampoco hicieron nada para evitarlo.
Uno se pregunta ¿si el operativo policial en la colonia Primero de Mayo era para cuidar la seguridad de los colonos o para proteger a los provocadores incendiarios? Eso tendrán que responderlo las autoridades; comenzando por el gobierno estatal y la Subprocuraduría Regional con sede en Zamora y que conoció puntualmente del hecho, pues estuvo en el lugar.
También me pregunto: ¿Qué hacía el subprocurador en el lugar, para luego guardar silencio ante tan vergonzantes hechos? ¿Se trataba acaso de un desalojo? Ya es una nueva disposición judicial el realizarlos prendiéndoles fuego a las pertenencias de los afectados? ¿Fue acaso la autoridad la que ordenó que se quemaran las viviendas, poniendo en riesgo la vida de niños, mujeres y ancianos? ¿Por qué se encubre a los culpables?
Hace ya dos años, los charros de la Sección 271 del Sindicato Minero en Lázaro Cárdenas azuzaron a sus «golpeadores», quienes de manera brutal sometieron a un grupo de 16 ex trabajadores, que fueron despedidos de manera ilegal, por petición de los dirigentes charros sindicales. En aquel atropello, los ex trabajadores fueron perseguidos impunemente hasta las instalaciones de una pequeña empresa social de purificación de agua y deshidratación de frutas de su propiedad. Ahí incendiaron 16 vehículos repartidores y todas las instalaciones, para luego golpear hasta el cansancio a los 16 ex trabajadores, a quienes posteriormente trasladaron a puerta de fábrica para exhibirlos públicamente ante sus compañeros, como escarmiento a todo aquel que intentara ir contra sus designios. En ese lugar los continuaron golpeando a puntapiés, los escupieron y hasta se orinaron en ellos; finalmente, la Cruz Roja pudo negociar el que les fueran entregados. Los agredidos fueron a parar al hospital. Una vez que pudieron hacerlo, acudieron a las autoridades y demandaron a los responsables y exigieron la reparación del daño. Existen órdenes de aprehensión en contra de quienes realizaron y ordenaron aquellos salvajes hechos, pero la autoridad se ha negado a cumplir con la ley. Los afectados perdieron todo. Hoy la historia parece repetirse en la colonia Primero de Mayo. ¿Es esta la manera en que se habrá de despedir el gobierno actual?
No es posible que guardemos silencio ante hechos como éstos. Por eso desde aquí me uno a la voz y la exigencia de las familias miembros del BPP para que se haga justicia, se castigue a los responsables y se realice la urgente reparación del daño.